XVI Cumbre Iberoamericana
MONTEVIDEO.- Los países iberoamericanos formularon ayer una enérgica exhortación a Estados Unidos para que "reconsidere" la construcción de un muro en la frontera con México, en la jornada inaugural de la 16 Cumbre Iberoamericana, devaluada como nunca antes por la ausencia de ocho mandatarios, entre ellos el venezolano Hugo Chávez, quien a último momento desistió de acudir al cónclave anual. El apoyo de los 22 gobiernos participantes de la cumbre a la posición mexicana fue expresado en una resolución especial que junto a otras cuatro -resaltando el proceso de paz en Colombia y el apoyo a la posición argentina en torno a las islas Malvinas-, mostraron el plato más fuerte del la primer día, mientras los cancilleres continuaban anoche discutiendo los últimos puntos del documento final que los mandatarios firmarán mañana, al cierre de la cumbre.
"Exhortamos a las autoridades (de EU) a que desarrollen medidas tendientes a la regularización de trabajadores procedentes de otros países y a que pongan en marcha programas de trabajadores temporales que aseguren el pleno respeto a sus derechos humanos y laborales", agrega el segundo documento sobre la problemática de la migración. Ambos fueron leídos por el vocero presidencial Rubén Aguilar, quien los calificó como "importantes" en cuanto a la posición y "el trabajo" de México.
Por su parte, el presidente Fox eligió la cautela al decir que "primero tengo que analizar con atención el texto del documento para después opinar", cuando fue interceptado por la prensa al ingresar al palacio Independencia, donde se llevó a cabo la cena de gala.
En cuanto al documento final, si bien abordará el tema migratorio, uno de los leit motiv de la cumbre, en los borradores aún no figura la condena al muro. Y eso por las presiones que "la cancillería española viene ejerciendo para dejarlo sólo en la declaración", según indicó una alta fuente diplomática uruguaya.
Hasta el momento, y de acuerdo a uno de los borradores al que tuvo acceso EL UNIVERSAL, el documento llama a "respetar los derechos humanos de los inmigrantes", y convoca a los países latinoamericanos a "asumir la responsabilidad que les corresponde".
La posición de España sobre el muro aparece como coherente si se toma en cuenta la crisis que el año pasado se desató con Marruecos por el ingreso de ciudadanos magrebíes. De hecho, el canciller Miguel Moratinos sostuvo al llegar aquí que "somos solidarios con la posición del gobierno mexicano, pero entendemos también a Estados Unidos...".
Al caer la tarde, el presidente anfitrión inauguró la cumbre en el teatro Solís, donde dio la bienvenida a los 14 presidentes y cancilleres -a los que se sumó como invitado especial el secretario general de la ONU, Kofi Annan, quien se despide de los presidentes iberoamericanos antes de abandonar el cargo- a este suburbio de la lengua española, para darle paso al rey de España, Juan Carlos I, a revisar la historia de este evento, que comenzó en la ciudad mexicana de Guadalajara en 1991.
Pero México no sólo fue protagonista en el interior de la cumbre, sino también en la calle. Más precisamente en la manifestación de un grupo que marchó por la avenida 18 de Julio contra "la cumbre del capital" y donde entonaron canciones contra el Presidente mexicano en reclamo por "el fin de la violencia en Oaxaca".
Así, sin Lula ni Fidel Castro, sin Alan García ni Chávez (quien argumentó una cargada agenda de campaña por su reelección), y sin los presidentes Leonel Fernández (Dominicana), Óscar Berger (Guatemala), Enrique Bolaños (Nicaragua) y Omar Torrijos (Panamá), la cumbre que batió récord de ausencias vivirá hoy una jornada cargada de encuentros bilaterales y una reunión plenaria. Mientras muchos se preguntan si vale la pena seguir con este tipo de cónclaves, Moratinos fue el único que explicó por qué esta decimosexta edición de la Iberoamericana no es un fracaso: "El éxito no debe valorarse por presencia, sino por el compromiso...".
Apoyo de España a América:Zapatero
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, comprometió hoy el “ apoyo específico ” de España a Centro América en las negociaciones del tratado de asociación con la Unión Europea y una ayuda de 40 millones de euros para impulsar la integración regional de la zona.
El rey Juan Carlos y Rodríguez Zapatero celebraron hoy una desayuno de trabajo con los presidentes de El Salvador, Costa Rica y Honduras, y los vicepresidentes de República Dominica, Nicaragua y Panamá con motivo de la XVI Cumbre Iberoamericana.
En el desayuno, todos coincidieron en elogiar los grandes esfuerzos de integración que han realizado los países de la zona, un proceso que, según el presidente de El Salvador, Elías Antonio Saca, “ avanza velozmente, mucho más de los que muchos creen ” .
También Zapatero subrayó que hace 20 años en Centroamérica “ se movilizaban soldados y hoy se movilizan recursos y bienes ” , informó al término del encuentro el secretario de Estado español de Comunicación, Fernando Moraleda.
El presidente español animó a los mandatarios centroamericanos a seguir avanzando en el proceso de integración y anunció una dotación de 40 millones de euros de aquí al 2008 para financiar programas regionales de prevención de catástrofes, consolidación institucional y producción de café.
Los mandatarios también se congratularon por la instauración de la democracia en todos los países y expresaron su preocupación por la situación en Haití, un país en favor del cual España organizará una conferencia internacional de donantes los días 29 y 30 de noviembre en Madrid.
Al encuentro también asistieron el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, y las secretarias de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, y de Cooperación, Leire Pajín.
Este desayuno es uno de los varios encuentros que a los largo de los tres días de duración de la Cumbre tienen previsto celebrar el Rey y Zapatero.
El rey Juan Carlos y Rodríguez Zapatero celebraron hoy una desayuno de trabajo con los presidentes de El Salvador, Costa Rica y Honduras, y los vicepresidentes de República Dominica, Nicaragua y Panamá con motivo de la XVI Cumbre Iberoamericana.
En el desayuno, todos coincidieron en elogiar los grandes esfuerzos de integración que han realizado los países de la zona, un proceso que, según el presidente de El Salvador, Elías Antonio Saca, “ avanza velozmente, mucho más de los que muchos creen ” .
También Zapatero subrayó que hace 20 años en Centroamérica “ se movilizaban soldados y hoy se movilizan recursos y bienes ” , informó al término del encuentro el secretario de Estado español de Comunicación, Fernando Moraleda.
El presidente español animó a los mandatarios centroamericanos a seguir avanzando en el proceso de integración y anunció una dotación de 40 millones de euros de aquí al 2008 para financiar programas regionales de prevención de catástrofes, consolidación institucional y producción de café.
Los mandatarios también se congratularon por la instauración de la democracia en todos los países y expresaron su preocupación por la situación en Haití, un país en favor del cual España organizará una conferencia internacional de donantes los días 29 y 30 de noviembre en Madrid.
Al encuentro también asistieron el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, y las secretarias de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, y de Cooperación, Leire Pajín.
Este desayuno es uno de los varios encuentros que a los largo de los tres días de duración de la Cumbre tienen previsto celebrar el Rey y Zapatero.
(José Vales y José Luis Ruiz, El Universal de México, Agencias)