Ángel Martínez Sebastián, Secretario de Acción Indígena del Comité Directivo Estatal del PRI, desestimó los comentarios vertidos por el grupo disidente de maestros de la Sección 32 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, en relación con el presunto desfalco de 60 millones de pesos del que se acusa a Secretario General Fernando González Arroyo.
Estableció que no es posible que se hagan este tipo de imputaciones sin contar con los documentos legales que lo prueben, y enfatizó que lo único que pretende este grupo es desprestigiar la imagen del Secretario General.
Como miembro activo de la Sección 32 del Sindicato de Trabajadores de la Educación, rechazó categóricamente que los disidentes afecten el ambiente de participación y unidad que debe privar entre los agremiados para poder llevar a cabo una sucesión democrática .
Finalmente declaró que “Lo único que están tratando es de buscar reflectores a través de acciones que carecen de ética para justificar la debilidad y la falta de fuerza que el mencionado grupo tiene para obtener carteras importantes en el próximo proceso interno de sucesión de la dirigencia”.