martes, 2 de octubre de 2007

Dos de Octubre...que no se olvide
Hace 39 años cientos de estudiantes fueron acribillados en medio de la plaza de las Tres Culturas, y hasta la fecha, no se ha castigado a los responsables.
El 2 de octubre de 1968 cambió la historia de nuestro país, ese día quedó marcado por la matanza de Tlatelolco en la que cientos de personas murieron en lo que era una manifestación pacífica y se convirtió en uno de los peores actos de represión que han existido en México. Para comprender el conflicto de principio a fin, les recomiendo leer este texto de Paco Ignacio Taibo II publicado en 1998; en él, se narra a detalle qué fue el movimiento estudiantil de 1968 y como poco a poco fue reprimido por el entonces presidente Díaz Ordaz y su secretario de Gobernación, Luís Echeverría.
Les doy, a grandes rasgos una crónica de lo que sucedió ese miércoles 2 de octubre de 1968.
El Consejo Nacional de Huelga (CNH) convocó a un mitin en la plaza de las tres culturas de Tlatelolco en el que se anunciaría el inicio de una huelga de hambre de los presos políticos estudiantiles detenidos en pasadas operaciones militares.
Se acordó que sólo los oradores de este mitin estuvieran en la tribuna, el resto de los líderes no asistirían al evento o, en su defecto, se mezclarían con el resto de la multitud. No se esperaba ninguna clase de represión, no se conocía algún motivo para llevarla a cabo.
De acuerdo con testigos y algunas declaraciones, había más de ocho mil efectivos del ejército, granaderos, policías, judiciales, bomberos y miembros del Batallón Olimpia -mismo que debe su nombre a las Olimpiadas que estaban por celebrarse, tenía la misión de salvaguardar la seguridad del evento y dependía de manera directa del Estado Mayor Presidencial-, además de 300 vehículos entre tanques, jeeps con metralletas y otro tipo de autos.
Se piensa que el Batallón Olimpia, -cuyos integrantes iban vestidos de civiles pero con un guante blanco en la mano izquierda- recibieron la orden de crear el disturbio, disparando no sólo a estudiantes, sino incluso a algunos elementos del ejército para que éstos, creyendo que el ataque provenía de los jóvenes, contestaran con disparos y se sustentara la teoría de que los estudiantes habían iniciado el conflicto.
Asimismo, se piensa que este batallón tenía la orden de bloquear el edificio “Chihuahua” en el que se alojaron miembros del CNH, líderes del movimiento y periodistas que lo apoyaban y daban difusión.
Después de las seis de la tarde es cuando comienza la pesadilla: un helicóptero sobrevuela la plaza, desde la torre de Relaciones Exteriores se disparan dos bengalas, el ejército avanza hacia el mitin, y se producen los primeros disparos en contra de la multitud; el resto ya lo conocemos todos… pero igual hago un resumen por si alguien de fuera nos lee. Y también por otra cosa: hay generaciones, sobre todo las más recientes, que no vivieron el shock del 68 tan de cerca. Y es importante no olvidar.
Total, que la versión del gobierno fue culpar a los estudiantes de provocar el enfrentamiento con el Ejército. Hasta la fecha, no se sabe cuánta gente murió ese día, pues la versión oficial indica que sólo hubo 33 muertos, aunque en realidad existen datos de la prensa extranjera que hablan de más de 300.
La cifra oficial fue decretada por el entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz, quien tomando los informes de la Dirección Federal de Seguridad, afirmó que sólo 26 de las víctimas fallecieron por arma de fuego.
En 2005, la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (Femospp) –creada por Vicente Fox-, solicitó la aprehensión de 55 personas presuntamente responsables de la matanza de Tlatelolco, y entre éstas, se incluyó al ex presidente Luís Echeverría, que en 1968 fungía como secretario de gobernación.(Columna Campos Elíseos, por Katia d` Artigues)