La Iglesia Católica en
contra del aborto
*Cuando una mujer sea embaraza contra su voluntad
se le debe dar ayuda para dar en adopción a su hijo,dijo
*Elegimos la vida y todo ser humano debe
ser amado y respetado,obispo
Por Inocencio Valdés Vázquez
La Iglesia Católica se manifestó hoy abiertamente en contra del aborto, incluso exponiendo los enfoques médico, sociológico, jurídico, moral y de la fe y propuso que cuando alguna mujer se embaraza en contra de su voluntad y si por alguna razón no quisiera o no pudiera recibirlo, “ se le debería proporcionar la ayuda necesaria para darlo en adopción”.
El arzobispo Hipólito Reyes Larios y varios sacerdotes de la diócesis de Jalapa, a través de los representantes de los decanatos dijeron que harán llegar oportunamente a todos los diputados locales y federales, elevan la voz para decir “ Elegimos la vida y reconocemos que todo ser humano merece gozar plenamente de sus derechos, ser amado y respetado”.
Manifiestaron su convicción de que el ser humano desde el momento de su concepción tiene el mismo derecho a la vida que cualquier individuo nacido. “ Por ello nos entristece el hecho de que miles de hombres y mujeres inocentes e indefensos sean asesinados indiscriminadamente antes de nacer, por medio del aborto”.
Los ministros religiosos resaltaron que desde el punto de vista de la fe, “ Ninguna circunstancia, ninguna finalidad, ninguna ley del mundo podrá jamás hacer lícito un acto que es intrínsicamente ilícito, por ser contrario a la Ley de Dios, escrita en el corazón de cada hombre, reconocida por la misma razón y proclamada por la iglesia”.
El sacerdote José Manuel Suazo Reyes, del decanato Xalapa poniente dio lectura al documento que marca los puntos fundamentales que desde el punto de vista médico la vida humana inicia con la fecundación del óvulo, momento a partir del cual el cigoto cuenta con su propio código genético que posee toda la información para un desarrollo independiente, único y diferente al de sus progenitores.
Destacó que desde el punto de vista jurídico, los derechos, entre ellos el derecho a la vida, son derechos imprescriptibles, irrenunciables e inembargables, anteriores al Estado, el cual únicamente los reconoce y protege en su legislación nacional e internacional, pero no los otorga.
“ Los derechos humanos, entre los que se encuentra el derecho a la vida, sin inherentes al ser humano, por tanto, no dependen del reconocimiento social, no están sujetos a consensos, ni son otorgados por nadie, sino que corresponden a la persona por el hecho de ser persona",dijo
El arzobispo Hipólito Reyes Larios y varios sacerdotes de la diócesis de Jalapa, a través de los representantes de los decanatos dijeron que harán llegar oportunamente a todos los diputados locales y federales, elevan la voz para decir “ Elegimos la vida y reconocemos que todo ser humano merece gozar plenamente de sus derechos, ser amado y respetado”.
Manifiestaron su convicción de que el ser humano desde el momento de su concepción tiene el mismo derecho a la vida que cualquier individuo nacido. “ Por ello nos entristece el hecho de que miles de hombres y mujeres inocentes e indefensos sean asesinados indiscriminadamente antes de nacer, por medio del aborto”.
Los ministros religiosos resaltaron que desde el punto de vista de la fe, “ Ninguna circunstancia, ninguna finalidad, ninguna ley del mundo podrá jamás hacer lícito un acto que es intrínsicamente ilícito, por ser contrario a la Ley de Dios, escrita en el corazón de cada hombre, reconocida por la misma razón y proclamada por la iglesia”.
El sacerdote José Manuel Suazo Reyes, del decanato Xalapa poniente dio lectura al documento que marca los puntos fundamentales que desde el punto de vista médico la vida humana inicia con la fecundación del óvulo, momento a partir del cual el cigoto cuenta con su propio código genético que posee toda la información para un desarrollo independiente, único y diferente al de sus progenitores.
Destacó que desde el punto de vista jurídico, los derechos, entre ellos el derecho a la vida, son derechos imprescriptibles, irrenunciables e inembargables, anteriores al Estado, el cual únicamente los reconoce y protege en su legislación nacional e internacional, pero no los otorga.
“ Los derechos humanos, entre los que se encuentra el derecho a la vida, sin inherentes al ser humano, por tanto, no dependen del reconocimiento social, no están sujetos a consensos, ni son otorgados por nadie, sino que corresponden a la persona por el hecho de ser persona",dijo
En cambio, agregó el llamado derecho positivo es formulado y regulado por el Estado.







