lunes, 23 de marzo de 2009

Respuesta final de Héctor Yunes
A Vaca
*El Coordinador de la diputados del PRI
da a conocer su posición
*Declaró que da por saldado el tema

Xalapa, Ver.- Con indignación y pesar hemos visto como Sergio Vaca insiste en difamarme y enarbolar la calumnia como su estandarte de lucha.
Estoy consciente de que la sociedad está harta de los pleitos entre políticos y hombres públicos y, precisamente, por respeto a mis conciudadanos, haré esta última alusión al tema con la cual lo daré por concluido.
Es lamentable que la capacidad de reflexión del licenciado Sergio Vaca no le haya alcanzado para admitir una equivocación, y, en consecuencia, haber ofrecido una disculpa, sencilla, pero valiosa en su esencia.
Reconocer nuestros errores nunca es motivo de desdoro, sino por el contrario, nos enaltece porque nos muestra como seres humanos honestos, alejados de la ingenua pretensión de infalibilidad propia solamente de los dioses.
Insistir en una equivocación es soberbia y prepotencia, sobre todo cuando esta puede lastimar a un semejante que nunca nos ha causado daño y nos ha tratado con respeto y buena fe. Pero esta capacidad sólo existe en los seres superiores y está claro que el licenciado Vaca Betancourt carece de estos atributos.
Mantener su dicho tratando de inculpar con falsedades, no debería ser propio de alguien que se asume como profesional del Derecho. Tratar de denostar la imagen del Gobernador Fidel Herrera y de un servidor sustentado en que “dicen que dicen” que se desvió el dinero de los ahorradores para las campañas es un acto cobarde e insidioso, que tiene como único fin lastimar la credibilidad ganada con trabajo y esfuerzo.
Seguramente han sido los resabios del panismo que anida en su corazón los que han llevado a este diputado a comulgar con el espíritu de Germán Martínez, presidente del PAN a nivel nacional, calumniador oficioso de poca monta que ha hecho de la mentira y la difamación sus argumentos predilectos.
Al igual que aquel “político”, usted trata de convertir la actividad pública y la Política en una actividad carroñera, que busca despojos de los cuales nutrirse para figurar mediáticamente.
Estoy seguro que esta actitud no es aceptada ni compartida por el partido Convergencia. Así lo ha demostrado la actitud responsable del diputado Alfredo Tress, quien ha tratado de coadyuvar en la solución del problema de los ahorradores afectados, participando con seriedad y aportando ideas para resolver sus justas demandas.
Cuando dí la cara ante la opinión pública, exigí a quien tuviera alguna prueba que nos involucrara al Señor Gobernador o un servidor en ese presunto fraude, que las aportara. Lo único que hay es la reiteración de las difamaciones y una actitud ligera e irresponsable.
Yo no he mentido y menos aún me lo ha probado. Usted sí que ha mentido y sigue mintiendo. Tiene un conflicto de intereses porque sus afanes con los ahorradores no fueron como diputado sino como abogado, porque usted quería que le contrataran para llevar el caso.
Lamentablemente para usted, han contratado a un abogado que le ha vencido en varias ocasiones, por cierto en juicios donde usted mintió, como en el caso de Kodak, donde tristemente fuera usted vencido. Queda claro con esto que usted es el “Mentiroso, Mentiroso”. También queda claro que su enojo no debe enfocarse hacia mí; su pleito es con el abogado que le ganó el caso.
Por mi parte, doy por saldado el tema y es la última ocasión que lo aludo. Mantendré firme mi posición de apoyo a los ahorradores, pero no estoy dispuesto a seguir siendo instrumento mediático para los afanes protagónicos de un “abogado” metido a “político” y a “diputado”.
Busque otro sparring Señor Vaca. Estoy seguro que a usted no le falta con quien iniciar reyertas que abonen su fama pública de pendenciero. La historia sitúa a cada quien en su lugar; hay quienes entendemos la actividad pública como edificación, no como actividad rapaz con la cual desquitar traumas, proyectar frustraciones y tratar de obtener fama, aunque esta tenga, desde su origen, una trayectoria muy oscura.