lunes, 8 de octubre de 2012


EN MI PUEBLO SE MATAN POR AMOR, EN
POLITICA MATAN POR PODER
 
Por Inocencio Martínez Cortés
 
En el sexenio de Calderón, hemos cosechado muerte para todos. Pero se resalta el saber que hombres de dinero y de la clase política, han sucumbido sin tener la información real del porque, les sucede tan lamentable tragedia.
 
La clase política esta de luto, mataron a José Eduardo Moreira, hijo de don Humberto Morerira, sobrino del actual gobernador de Coahuila Rubén Morerira, se sabe que es una familia respetable y de mucho dinero. ¿Quién lo mato? ¿Quién sabe?
 
En estos momentos, los políticos están pálidos, porque en cualquier momento pueden vivir alguna tragedia similar.
 
La han vivido periodistas, poetas y empresarios, no hay respeto para nadie, para los delincuentes, solo basta cumplir la orden, parece que por dentro escuchan una voz diabólica que les dice: “Mata, mata, mata” lo hacen por ajuste de cuentas o por placer, ni siquiera por billete, es el modo de dejar recados para que sepan que con ellos no se juega y si no,  la consecuencia es la muerte.
 
Ahora que nuestro presidente Calderón se va, la herencia maldita que nos deja la tenemos que olvidar y buscar que no se vuelva a repetir, algo se puede hacer para que la delincuencia sea meno y volamos a vivir en paz, trabajando y cada quien a lo suyo y en lo suyo, como dice el refrán “Zapatero a tus zapatos”
 
Hago votos por que las familias a quienes les ha tocado sufrir el dolor de perder a un familiar por la cusa que sea, tengan pronta recuperación, superando lo que nunca debió de ser y lo mejor, no desearlo a nadie, porque el pellizco en la carne duele y fuerte, máxime cuando se es madre del hijo que trajo en sus entrañas y que solo a ella le dolió al parirlo.
 
Nadie tiene derecho de quitarle la vida a otro, así consideremos sea merecedor de ello, la vida no tiene precio y solo es vehiculo para transitar en este mundo, debemos protegerla, buscando siempre el bienestar, podemos hacer feliz a los demás y de paso ser felices con quienes nos rodean, nadie es mas y nadie es menos, sea de la condición que sea, rico o pobre, todos valemos por igual. Paremos la violencia y seamos felices. ¿Qué no?