únicos responsables?
Por Helí Herrera Hernández
plazacaracol@hotmail.comTwitter: HELIHERRERA.es
Nadie en su sano juicio esta en contra de mejorar la
calidad de la educación en México. El quid es, sin embargo, como lograrlo dado que
los partidos políticos que impulsan la reforma educativa cuando han sido
gobierno, en lugar de aportar mayores recursos para la educación, los han
recortado, es decir, son una negación a su pretensión.
Expliquémoslo
pues: Los Partidos (de) Acción Nacional,
Revolucionario Institucional y el de la Revolución Democrática son los
promotores, junto con el presidente Enrique Peña Nieto, de la Reforma Educativa
que la mayoría de los mexicanos ya conocemos. Todos ellos afirman que solo con
ella el país fincara las bases del desarrollo sustentable que haga que la
economía nacional crezca por encima de la poblacional y coinciden, como premisa
primaria, en la evaluación de los maestros para que éstos sigan frente a grupo.
Independientemente
que el gobierno, como patrón de éstos, vaya o no a despedir a los reprobados
(situación laboral que no tocaremos en este artículo), lo cierto es que el
Estado es el responsable del atraso en que se encuentra el Sistema Educativo
Nacional primero, porque los planes de estudio con que se forman a los mentores
el los diseña y aprueba; segundo, porque en las normales públicas y privadas
solo ingresan los alumnos que previamente aprobaron los exámenes de admisión diseñados
por las autoridades educativas; tercero, porque al terminar sus estudios para
accesar a una plaza de maestros tienen que pasar el examen que el mismo sistema
tiene para otorgarles una plaza y cuarto, porque al estar dando clases el
catedrático se ajusta a los objetivos que la Secretaria de Educación tiene como
ejes rectores de la formación académica de los educandos.
Ahora
bien. Si ha sido el Estado el responsable de diseñar todo este andamiaje, el
Estado mismo es el responsable de sus magros resultados, y quienes han estado
al frente de los dos poderes encargados de crear las condiciones para mejorar
la educación, han sido las autoridades emanadas del PRI y del PAN que, desde la
Presidencia de la República y el Congreso de la Unión no han implementado, de
manera integral, los planes de estudio
formativos para docentes que rindan lo que hoy Peña Nieto y los partidos
firmantes del Pacto buscan.
El
maestro de aula y sus directivos tienen que apegarse a los planes de estudio
que las autoridades educativas les dan para enseñárselos a los alumnos, en
principio, pero si los rendimientos esperados en ellos no se están dando, el
Gobierno federal tendría que haber examinado que eslabón no estaba funcionando, de manera responsable, y no simplemente echarle
la culpa al maestro, que solo es una de las cuatro partes que se requieren para
la optimización de buenos resultados académicos
Si los
alumnos y los maestros están, entonces habría que ver si la infraestructura
educacional está, es decir, si los planteles cuentan con todo lo necesario para
que los primeros reciban e impartan la educación de calidad que deduzco, esta
plasmada en papel, dado que el gobierno federal y los partidos firmantes no han
criticado los planes y objetivos educacionales. ¿Esta pues la infraestructura
de las escuelas bien? ¿Cuentan con todo lo necesario para brindar una educación
de calidad? ¿Los planteles son de primer orden? ¿Tienen laboratorios, talleres
de computación, baños, aulas techadas, pupitres, cañones, pantallas, pintarrones,
material didáctico etc,? Por mencionar solo lo que me viene en mente en este
momento.
Y lo
otro que es lo más criticado por una sociedad desinformada: ¿Los maestros de
kinder, primaria, secundaria y preparatoria, es decir, de educación básica,
media y media superior están regularmente, para no decir bien pagados?
Porque
si así fuera el gobierno federal tendría toda la razón en señalar a los
maestros como los directamente responsables de lo mal que esta la educación en
México, pero si el Estado no cumple con otorgarle a la educación el porcentaje que
la Organización de la Naciones Unidas exige a los gobiernos que es del 8% del
Producto Interno Bruto, entonces las cosas no son solamente responsabilidad de
los maestros sino de su patrón: el gobierno.
En el
caso de México, según el INEGI entre 1920 y 1990 solo en cinco años, de 1977 a
1982 (gobierno de Luis Echeverría Álvarez), se programo un porcentaje
ligeramente superior al 3 por ciento del PIB; en el resto, en promedio, no
llegaron ni al 2.7%, ¡5.3% por debajo del que la ONU recomienda a todos los
gobiernos del mundo!
A partir
de que llegaron los presidentes de la república impulsores de la doctrina
económica-política neoliberal del Partido Revolucionario Institucional Miguel
de la Madrid Hurtado, Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo Ponce de
León, y los del PAN Vicente Fox y Felipe Calderón, en lugar de aumentar esos
porcentajes disminuyeron por los recortes que ordenaban los ejecutivos al gasto
programable para la educación, mejor conocido como recortes presupuestales que
afectaron no solo a la educación, sino también al sector salud.
Con ello
le dejaron el campo libre a la educación privada en México para que se
consolidara como forjadora de estudiantes de alto rendimiento, dado que mediante becas atrajeron a los
cerebros de las universidades-normales públicas (robándoselos prácticamente), y
con jóvenes ricos, bien alimentados, sin ninguna preocupación, subieran sus
porcentajes de eficiencia académica terminal.
Hoy el
presupuesto federal para la educación pública en México no lega al 2.7% muy por
debajo de países como Grecia, Irlanda, Japón, España, Países Bajos, Alemania,
Italia, Reino Unido, Austria, Portugal, Canadá, Suecia, Dinamarca, Estados
Unidos y Corea.
Por eso
afirmo que nadie, en su sano juicio esta en contra de mejorar la calidad de la
educación en México, porque para lograrlo se requiere que los que acusan a los
maestros asuman su papel de agentes sociales promotores del desarrollo
nacional, y para lograrlo tienen la obligación de aumentar los recursos para la
educación en México, gradualmente, hasta alcanzar las cifras que exige la ONU
que es del 8% del PIB.
Del PAN
es entendible porque desde que nacieron, estuvieron en contra de la educación
socialista que impulso el general Lázaro Cárdenas que tantos beneficios traja al país. Los
azules son amantes de la educación privada. De los del PRI diré que los
neoliberales llegaron a despojarlos de su nacionalismo revolucionario que
defendía la educación pública en México, pero que los del PRD hayan firmado y
defiendan esa reforma educativa que es instrumento para reprimir al magisterio
empobrecido nacional, eso si que es una perogrullada. Por eso andan como andan.