BOCA DEL RÍO
Twitter: HELÍHERRERA.es
Es increíble pero lo es: Anselmo Estandía Colom,
actual alcalde del municipio costero de Boca del Río propuso al cabildo del
Ayuntamiento “”encarcelar a todas aquellas personas que soliciten dádivas o
dinero, o realicen cualquier actividad comercial en la vía pública, porque pone
en riesgo su propia seguridad así como la del resto de las ciudadanos””,
Sin una
exposición de motivos que fundamente y justifique su propuesta, el alcalde
logro ya que la iniciativa sea apoyada por la mayoría de los ediles de ese
Ayuntamiento, de extracción priísta y panista, por lo que a partir de la firma y
publicación del decreto los franeleros, limpiaparabrisas, vendedores
ambulantes, malabaristas, indigentes, limosneros y niños y niñas que se apostan
en las grandes avenidas para, aprovechando el rojo de los semáforos, oferten a
los automovilistas refrescos, aguas, dulces o chicles irán a parar a la cárcel,
por afear no solo su centro histórico sino la ciudad entera.
A este
ilustre alcalde, priísta por cierto, le vale gorro que los gobiernos federales
desde hace ya décadas no estén generando empleo, ni abran más espacios en las
preparatorias o universidades públicas para recibir toda la demanda de
estudiantes, ni que los niños y niñas que al ver que en su casa sus padres no
tienen trabajo, corriendo infinidad de peligros audazmente salgan a las calles
a ofertar rosas para los transeúntes, golosinas o refrescos para los
automovilistas, o que sus propios padres vendan en los cruceros mapas,
banderas, muñecos, ábacos e infinidad de cosas, pretendiendo ganar de manera
honrada unos dineros que les sirvan para sobrevivir la terrible crisis
alimentaria que atraviesa este país, por culpa de sus gobernantes.
Le
molesta al presidente municipal, a su síndico y regidores, que los jóvenes que
en lugar de estar en las aulas (ha de ser porque no quieren seguramente), anden
en las avenidas o frente a los restaurantes de lujo de Boca del Río lavando
carros, o ayudando a estacionar los vehículos, o que cientos y cientos de
hombres y mujeres anden vendiendo por todo el malecón souvenirs, perfumes o
ropa para ganarse la vida honradamente, o que haya indigentes, abandonados por
las instituciones sociales que deberían brindarles protección social, pidan
limosnas a las afueras de las iglesias o en las banquetas, por lo menos para
comprarse un bolillo y un refresco para sobrevivir.
Y como
afean el entorno y son un “denigrante espectáculo” para la high sociality de
ese municipio y turismo que los visita, pues hay que “levantarlos” y meterlos a
la cárcel porque creen los ediles de Boca del Río que con eso serán una ciudad
“limpia” que de una buena imagen para los boqueases y sus visitantes.
Yo no se
si semejante adefesio salio de la cabeza de don Anselmo. Deduzco que sí dado el
presidencialismo que se vive en los Ayuntamientos, pero que la mayoría de los
ediles lo hayan apoyado me suena a un racismo precoz de los funcionarios, que o
bien perdieron la cabeza, o bien decidieron sacarla a pesar de las
consecuencias que semejante mamotreto les acarreará, tanto en uno como en el
otro escenario.
Parece
ser que el síndico Jesús Manuel Maza
Saavedra le dijo algunos medios de comunicación que tal medida era “porque en
ciudades del primer mundo así sucedía”, y lo único que me viene a la mente al
leerlo es que: 1) o no es un hombre culto por ayuno de lecturas o 2) nunca ha
salido de México porque el comercio ambulante se vive en Nueva York, Los
Ángeles, Chicago o Houston, Paris o Londres, por mencionar solo algunas
metrópolis.
Lo mismo
sucede con la mendicidad que la vemos, en lo que quiero suponer para los ediles
del Ayuntamiento de Boca del Río es un ejemplo, en la economía más importante
del continente, y una de las 3 en el mundo: Los Estados Unidos, donde aparte de
vivir gran numero (se calculan 700 mil) de estadounidenses debajo de los
puentes >>Homeless familias sin techo<<, miles más habitan en las
villas conocidas como o ciudades carpa.
Esta
tendencia, de acuerdo con las estadísticas del gobierno norteamericano va en
aumento dado que en los últimos cuatro años ha crecido en un 20 por ciento.
Pero
allá, en una nación considerada dentro
de las más ricas del planeta, no existen gobiernos persecutorios, racistas y/o
fascistoides que quieran meter a la cárcel a todos estos miles de homeless, o a
los que poniéndose en la espalda y pecho un letrero que pide ayuda económica para
comer, se paran en los grandes cruceros de ciudades norteamericanas para
sobrevivir.
Estos
gobernantes méndigos, que ni siquiera tacto político tienen para hacer decretos
sus instintos racistas, nunca vieron que Veracruz vive un proceso electoral donde
se renovará el Poder Legislativo así como los 212 ayuntamientos, y que
semejantes acciones les repercutirán a sus partidos PRI y PAN, porque fueron
ediles de ambos partidos los que lo aprobaron.
Confirmo
pues que el PRI se esta emPANizando y que Acción Nacional cada vez más se
coloca en el umbral de las doctrinas fascistas.