viernes, 20 de septiembre de 2013


A 500 AÑOS DEL PRÍNCIPE.

“Dialogo en el infierno entre Maquiavelo y Montesquieu”.

Mtro. José Miguel Naranjo Ramírez.



En el año de 1513 Nicolás Maquiavelo (1469-1527) escribió su obra magna “El Príncipe” mediante la cual se funda la ciencia política como tal, hoy después de 500 años de existencia, es una de las obras más leída de todos los tiempos y sigue teniendo una enorme repercusión e influencia en nuestra vida pública, por lo antes mencionado, decidí festejar la obra maestra de la ciencia política universal, presentando a Usted mi apreciado lector, un libro poco conocido, pero increíblemente fantástico, real, impresionantemente vigente, escrito en 1864 por el Francés Maurice Joly, titulado “Dialogo en el infierno entre Maquiavelo y Montesquieu”.

De entrada es importante comentar que Maurice Joly, publicó el libro en Bruselas, porque era una sátira y denuncia contra Napoleón III, quién había sido electo como el primer y único Presidente de la Segunda República Francesa, dando posteriormente un Golpe de Estado y convirtiéndose en el segundo Emperador de Francia.

Cuando se descubrió la autoría del libro por la policía francesa, Joly fue encarcelado y el libro desaparecido, fue hasta el año de 1902 cuando apareció en Rusia, un libelo antisemita que justificó la horrorosa masacre a los judíos titulado “Los protocolos de los sabios de Sion”, gracias a un periodista se descubrió que el libelo antisemita, era una farsa y que el contenido no era otra cosa más que la obra maestra de Maurice Joly, este descubrimiento no impidió que Hitler reprodujera el libelo y fuera material de estudio obligatorio en las escuelas para los jóvenes Alemanes.

Joly a través de la obra que aquí presento, mediante un dialogo entre Maquiavelo y Montesquieu desde el infierno, analiza, critica, pero sobre todo desnuda y nos enseña que la democracia y las libertades particularmente en la Francia de su época, son una farsa, aclarando que lo narrado puede suceder en cualquier otra nación y de hecho sucede. El dialogo entre el creador de la ciencia política y el padre de la división de poderes, es fantástico, original, único, como probada de miel les doy una idea del dialogo.

Maquiavelo camina por el infierno en una playa desierta, pregunta a una sombra que ve, si es la sombra del gran Barón de la Bréde, quien es el autor de la obra “El espíritu de las leyes” que tan elogiada ha sido por la humanidad, Montesquieu le contesta que si es él, diciéndole que el antiguo secretario de Estado florentino, aún en el infierno no ha olvidado su lenguaje cortesano.

A partir de esos halagos merecidos de estas dos insignias de la humanidad, se inicia una interesantísima discusión mediante la cual Maquiavelo sostiene que en los Estados modernos persiste la tiranía, el autoritarismo sea personal o colegiado no importa, seguimos siendo los mismos déspotas, infieles, desleales, barbaros, etc.

Montesquieu le dice a Maquiavelo que su conocimiento de las cosas quedaron siglos atrás, que hoy los Estados modernos viven bajo la división de poderes que él creó, que el Estado de derecho es una realidad, que la mayoría de las naciones tienen Constituciones Políticas que respetan las garantías individuales, que es imposible que en estos Estados modernos el autoritarismo y la tiranía regresen a reinar.

Maquiavelo le dice que está muy equivocado y le pregunta que desde su muerte hasta que año posterior a ella conoce la evolución de las sociedades, Montesquieu le manifiesta que hasta 1847, Maquiavelo se burla del escritor de “Las cartas Persas”  y le dice que él conoce hasta 1864, pero va más allá, señala que le demostrará que en los Estados modernos que presume Montesquieu como ejemplos de democracia y libertades, la realidad puede ser otra y entre Inglaterra, Austria, Bélgica, Prusia, Francia, elige Maquiavelo a Francia para enseñarle que los Estados se rigen, por la fuerza y la astucia.

Realizan en el dialogo un enorme recorrido por todos los temas modernos de importancia, y Maquiavelo le va enseñando en cada tema como el sistema en que vivimos es tiránico, Poder Legislativo subordinado al Ejecutivo, Poder Judicial sin autonomía, el control de la prensa por el Estado, la falta de autonomía en las universidades, los corruptos procesos electorales, compra de votos, engaños, mentiras, los grandes salarios de la burocracia, endeudamiento público, el capítulo tercero es genial, porque le enseña Maquiavelo a Montesquieu, como el Estado puede adquirir más dinero independiente a los presupuestos de ingresos y egresos anuales, además que la fiscalización al ser parte del Poder Ejecutivo es ineficiente y no afecta en nada el mal uso de los recursos públicos, etc.

Todo esto y muchos más temas mi apreciado lector, podrá encontrar en un libro escrito en 1864, pero con una vigencia asombrosa, sin duda alguna, la obra de Joly merece un lugar privilegiado en la literatura política, porque cuando Usted la está leyendo, parece que en realidad están hablando Maquiavelo y Montesquieu.

Correo electrónico: miguel_naranjo@hotmail.com