TIERRA DE BABEL
Jorge
Arturo Rodríguez
La importancia de la voz cuando nos silencian
El 9 de octubre de
2012, radicales talibanes que están en contra de la alfabetización y educación
de las niñas, le dispararon a la niña Malala Yousafzai, quien sobrevivió. En
días pasados recibió el Premio de la Paz Internacional de la Infancia otorgado
por Human KidsRights, por su lucha a favor de la educación de todos los niños
en un entorno seguro. Recordé entonces el discursó que leyó en las Naciones
Unidas en julio de este año. Bueno es que lo tengamos presente, por eso abuso
de mis lectores y lectoras fans, y les comparto unas líneas; ojalá lo consigan
y lo lean completo.
“Queridos amigos, el 9 de octubre de
2012, los talibanes me dispararon en el lado izquierdo de mi frente. También
dispararon a mis amigos. Pensaron que las balas nos callarían, pero se
equivocaban. Y del silencio aparecieron miles de voces. Los terroristas
pensaron que cambiaría mis objetivos y abandonaría mis ambiciones. Pero nada
cambió en mi vida, excepto esto: la debilidad, el miedo y la desesperanza,
murieron. Ha nacido la fuerza, la energía y el coraje. Soy la misma Malala. Mis
ambiciones son las mismas. Mis esperanzas son las mismas. Y mis sueños, también
son los mismos.
“Queridas hermanas y hermanos, somos conscientes de la importancia de
la luz cuando vemos oscuridad. Somos conscientes de la importancia de nuestra
voz cuando nos la silencian. De la misma manera, cuando estábamos en Swat, al
norte de Pakistán, cuando vimos las armas, nos dimos cuenta de la importancia
de las plumas y de los libros. El sabio refrán "una pluma es más poderosa
que una espada", es cierto. Los extremistas tienen miedo de los libros y
de los bolígrafos. El poder de la educación les asusta. Temen a las mujeres. El
poder de la voz de las mujeres les asusta. Por esta razón mataron a catorce
estudiantes inocentes durante un ataque reciente en Quetta. Y por eso matan a
los profesores. ¿Por qué bombardean escuelas todos los días? Porque temen el
cambio y la igualdad que estamos generando en nuestra sociedad. Recuerdo cuando
un periodista preguntó a un niño de nuestro colegio: "¿Por qué los
talibanes están en contra de la educación?". Él respondió de una forma muy
simple. Señaló su libro y dijo: "Un talibán no sabe lo que está escrito en
este libro".
“Pakistán es un país democrático y amante de la paz. Los paquistaníes
quieren que sus hijos e hijas reciban una educación. El Islam es una religión
de paz, humanidad y fraternidad. Garantizar la educación para todos los niños
es nuestro deber y nuestra responsabilidad. La paz es necesaria para asegurar
la educación. En muchas partes del mundo, sobre todo en Pakistán y Afganistán,
el terrorismo, la guerra y los conflictos impiden que los niños vayan al
colegio. Estamos muy cansados de estas guerras. Mujeres y niños sufren de
muchas maneras en diferentes partes del mundo.
“En la India, muchos niños inocentes son víctimas del trabajo infantil.
Muchas escuelas han sido destruidas en Nigeria. En Afganistán el extremismo
está marcando la vida de su población. Muchas niñas son obligadas a trabajar en
sus casas y a casarse a una edad temprana. La pobreza, la ignorancia, la
injusticia, el racismo y la privación de los derechos fundamentales son los
principales problemas que enfrentan a hombres y mujeres.
“(…) queremos colegios y educación para asegurar un futuro brillante a
todos los niños. Continuaremos recorriendo el camino hacia nuestro destino: paz
y educación. Nadie podrá detenernos. Hablaremos en favor de nuestros derechos
y, así, llegará el cambio a nuestra voz. Creemos en el poder y la fuerza de
nuestras palabras. Nuestras palabras pueden cambiar el mundo entero si estamos
todos juntos, todos unidos en defensa de la educación. Y si queremos lograr
nuestro objetivo, utilicemos como arma el conocimiento para que nos proteja
manteniendo la unidad y la fraternidad.
“(…) no debemos olvidar que millones de personas sufren la pobreza, la
injusticia y la ignorancia. No hay que olvidar que millones de niños están
fuera de sus escuelas. No podemos olvidar que nuestros hermanos y hermanas
están esperando un futuro menos oscuro y más tranquilo.
“Solo tenemos que luchar contra el analfabetismo, la pobreza y el
terrorismo. Debemos coger nuestros libros y nuestras plumas, son las armas más
poderosas. Un niño, un profesor, un libro y un lápiz pueden cambiar el mundo.
La educación es la única solución. La educación es lo primero”.
Por lo pronto, ahí se ven.
Hasta la próxima