lunes, 23 de septiembre de 2013

¿Y los operadores
políticos?

 Por Helí Herrera Hernández
plazacaracol@hotmail.com
 Twitter: HELIHERRERA.es

 

            Veracruz es testigo del despertar de un movimiento magisterial inesperado, que ha superado todos los pronósticos del gobierno, sindicales y de la sociedad civil, producto de la Reforma Educativa aprobada por el Congreso de la Unión, especialmente por La Ley General del Servicio Profesional Docente.

 

         Desarticulada de las bases a las que va dirigida y pactada por los partidos políticos mayoritarios del país (PAN; PRI y PRD), las modificaciones a los artículos tercero y 73 constitucionales sacaron a miles de maestr@s a las calles, a las plazas publicas para protestar por el contenido de la misma y sus efectos, atentatorios a sus conquistas laborales, tal y como la concibió el presidente de Mexicanos Primero el multimillonario Claudio X González (impulsor también de la película “de panzazo” que el periodista Carlos Loret de Mola tanto difundió en su empresa televisa), dado que lanzaba a la calle a todo aquel maestro o maestra que no pasaran la evaluación de que iban a ser objeto.

 

         Por más matices que le dieron los diputados y senadores del PRI, del PAN y la mayoría de los perredistas rojos, la Ley General del Servicio Profesional Docente fue el motor que movió al magisterio nacional, especialmente en Veracruz, donde las bases se insurreccionaron a los líderes charros del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, especialmente de las secciones 56 y 32 que, cooptados ya por el gobierno estatal (como siempre dirían los más),  se quedaron guardaditos en sus oficinas renunciando a la misión que tienen de defender a sus agremiados, impulsando así su rebasamiento.

 

         Nunca habíamos visto a tantos miles de maestros no solo de esa organización sindical salir a protestar contra una ley en Coatzacoalcos, en Minatitlán, en Acayucan, en Veracruz puerto, en Xalapa, en Córdoba, en Orizaba y otras ciudades, como ha sucedido en las últimas tres semanas. Tan solo en la capital del Estado periodistas serios han reportado manifestaciones superiores a 30 mil docentes el jueves pasado, independientemente de mostrar una organización eficaz que lo mismo acaparan casetas de peaje como la pernocta en plazas publicas, ahora ya con el apoyo y solidaridad de estudiantes y maestros de la Universidad Veracruzana y de padres de familia que se han venido sumando.

 

         A diferencia del existente en el Distrito Federal donde el Presidente de la República no ha querido escuchar a los maestros, en Veracruz >hay que decirlo y reconocerlo< el gobernador ha estado reuniéndose con las dirigencias de los distintos sindicatos para armonizar esta ley con las conquistas laborales de esas organizaciones gremiales. A intervención suya la directiva de la LXII Legislatura los recibió y acaba de salir a la luz pública un documento-compromiso donde los legisladores locales, que son los que van a estructurar, discutir y aprobar la ley estatal de educación, se comprometen a velar porque esas conquistas laborales se les sigan respetando a los profesores y maestras de Veracruz.

 

         Estos avances sin embargo no han podido ser explicados a las bases magisteriales por los funcionarios de segundo y tercer nivel del gobierno del Estado; es más, no se ha visto a ninguno de ellos buscando platicar con todos estos mentores que luchan al margen de sus dirigentes sindicales, para convencerlos de semejante acuerdo.

 

         Nadie ha salido de sus cómodas oficinas para encontrarse en la plaza Lerdo con los manifestantes y generar un dialogo que construya acuerdos, partiendo del hecho que estos nada quieren con los dirigentes del SNTE o del SUTSEM, por lo que cabria armar unas mesas de análisis y trabajo con una dirección colectiva. No hacerlo ha hecho sentir al magisterio que el gobierno estatal nada quiere con ellos.

 

No han entendido estos jóvenes funcionarios que las fotos ya no se las tienen que sacar con los caciques sindicales, de quienes el periódico notiver acaba de publicar sus estratosféricos sueldos que cobran sin trabajar (En la lista de maestros comisionados aparece el líder de los maestros de la sección 32 del SNTE, Juan Nicolás Callejas Roldán quien percibe un sueldo de 102 mil pesos, a la par su hermano Pedro Callejas Roldan con dos comisiones percibe 80 mil pesos y su tarea consiste en la realización de “labores sindicales”.

El diputado Federal priista por el Distrito V, Gaudencio Hernández Burgos, cobra 70 mil pesos de comisión y una de sus últimas acciones fue votar a favor de la Reforma Educativa.

Por su parte el ex diputado local priista y ex dirigente de la Sección 32 del SNTE, Fernando González Arroyo, percibe un salario de 102 mil pesos.

También el ex legislador del PRI, Everardo Paiz Morales, cobra al menos 118 mil pesos, mientras que su hija Luz Elena también se embolsa hasta 50 mil pesos.

Nombres como Luis Ceballos Velasco, Mónico González Gómez, Miguel Ángel Contreras Téllez, María de Lourdes Fonseca Huerta, Ingrid Dejanira Guevara Pérez y cientos más aparecen hasta con 12 plazas laborales. 

Mauricio Peinado Brizzio, agente del Ministerio Público de la Procuraduría General de Justicia, cuenta con cinco plazas por las cuales cobra poco más de 20 mil pesos.

Los maestros que tienen en sus manos la lista de comisionados denunciaron que la Secretaría de Educación Pública se niega a hacer pública la lista de maestros en esta condición de este 2013, pues esta información la dependencia la mantiene “reservada”.). Hacerlo enerva, enoja y lástima a los que llevan toda su vida buscando ganar unos cientos de pesos más a la quincena y no lo logran por la corrupción y el entreguismo sindical con su patrón el gobierno.

 

         Javier Duarte requiere de operadores políticos que no se espanten con las muchedumbres y rehuían el dialogo con los que están colmando las calles y avenidas. Requiere de políticos que logren desalojos sin mandar a orangutanes a poner toques eléctricos, que lo único que lograron fue que la sociedad culpara al gobernador de ese acto cobarde.

 

         Seguir ignorando a estos manifestantes significa fortalecer a la Coordinadora que durante más de 20 años no pudo sentar reales en Veracruz, por el poder caciquil de Alfonso Arroyo Flores y Juan Nicolás Callejas, que corrieron de sus plazas a cuanto maestro intento hacerlo, con el apoyo, desde luego, de los gobernadores en turno.

 

         Hoy en cambio, la Reforma Educativa, Enrique Peña Nieto y los gobernadores le han facilitado el trabajo a la coordinadora y aguas, porque Veracruz estaría pasando del Sindicalismo colaboracionista al sindicalismo que se ubica entre revolucionario y anarquista, mientras los jóvenes funcionarios no logren desactivar esta “bomba de tiempo” que como daño colateral dejo la modificación a los artículos 3ero, y 73 de nuestra Constitución.