viernes, 18 de octubre de 2013

Mal empieza la semana
 para el que ahorcan el lunes
Jesús J. Castañeda Nevárez.-
 jjcastaneda55@gmail.com


En la vida hay tiempos complicados, algunos mejores y otros peores; días buenos y días malos; pero cuando se inicia una mala racha, todo se nubla y surge un panorama muy negro que parece no terminará nunca. Es entonces cuando no dan ganas de levantarse y salir de casa, principalmente por el temor de encontrarse con un perro con ganas de orinar.
No imagino lo que pasará por la mente del Ejecutivo Federal cada día que inicia sus actividades y peor si lo primero que hace es consultar el feis y el tuiter, donde su club de admiradoras (es) le receta los mejores pensamientos y deseos. Sin duda no debe ser nada fácil.
Pero ni cómo ayudarlo, pues el equipo de expertos colaboradores cercanos no lo está haciendo y pareciera que se esfuerzan y se aplican pero para reventarlo. Lo malo es que si eso quieren, nos están llevando a todos entre las patas. Sí, patas. Y apenas estamos en el primer año de gobierno.
Un astuto y vengativo secretario de educación que promueve una reforma educativa que en lugar de buscar la calidad de la educación se percibe un afán de venganza en contra de la señora Gordillo, por agravios hechos a su persona cuando ésta era la Secretaria General de su partido y ambos compañeros en el Congreso Federal. Este hizo en tres meses lo que el PAN no pudo en 12 años; la Gordillo pasó de lideresa a presa y los de su equipo cercano pasaron de incondicionales de ella a súbditos del nuevo gobierno; así es el concepto de lealtad de los del SNTE.
El problema es que en su venganza se lleva entre las patas a todo el magisterio, ayudado por los llamados líderes del mismo magisterio. Unos que son los que en verdad trabajan con vocación y los otros que son los que fueron privilegiados por el sindicalismo servil, dueños de muchas plazas y beneficiarios de grandes sueldos no devengados, que representan el descrédito de todo el sistema educativo y la causa del enorme rezago escolar de todo un país.
De pronto todos parecieron una misma cosa y la animadversión ganada a pulso por el abuso del sindicato magisterial, la sociedad les pasó la factura a todos los maestros por igual. Pero no todos son lo mismo ni todos son dueños de muchas plazas ni todos tienen ranchos y grandes propiedades. Hay quienes viven sólo con un modesto salario que también les tiene que alcanzar para financiar sus materiales de apoyo de su ejercicio docente.
La pretendida reforma educativa está hoy en la opinión pública como un desatino del nuevo gobierno y obviamente con cargo al Presidente; y éste aguantando vara, como si esa hubiera sido la única consigna para el secretario de educación, porque nadie ha salido a dar la cara al problema y aclarar públicamente los alcances y efectos que tiene para los maestros, así como los beneficios para los alumnos y para el país. Sólo se escucha el endurecimiento de la postura gubernamental.
Y cuando todo el país es un caos por los bloqueos en vías de comunicación y sitios importantes como parte de una equivocada y desesperada estrategia magisterial en defensa de sus derechos, se suma la inminente aprobación de la Reforma Hacendaria, que sumará a los sectores productivos a la demanda de modificación a otra reforma que como la llamada educativa, sólo trae perjuicio y ningún beneficio para la sociedad.
Sólo se percibe un afán recaudatorio que resultará depredador de miles de empresas y miles de empleos formales que estarán engrosando las cifras de la economía informal.
No veo cómo las pequeñas empresas establecidas en zonas marginadas, sin los servicios básicos, mucho menos el internet, puedan elaborar facturas electrónicas por internet. Las personas adultas que se mantienen en una actividad productiva y que la tecnología les llegó tarde, tienen el reloj caminando en cuenta regresiva para que aprendan computación, manejo de software y de internet, además de que tengan su Fiel (firma electrónica avanzada), su certificado de sello digital y su pasword; cosas que ni los brillantes legisladores comprenden al 100%.
Y también en el escenario circulan ya grupos inconformes con la Reforma Energética con todo un sesgo político altamente capitalizable; más la Reforma Política que sin duda alguna va a levantar mucho polvo.
Qué más falta para tener un panorama totalmente confuso, lleno de ingredientes explosivos y con un ánimo colectivo cada vez más agitado?.  Y todavía con un problema sanitario de un brote de cólera.
Con la desaceleración de la economía y el nulo crecimiento para éste año, todo pareciera el resultado de un guión perfecto para levantar una revolución: maestros, padres de familia, estudiantes, empresarios, trabajadores, sindicalistas, que sólo están esperando que el gobierno toque al clero para que se prenda la mecha y entonces si televisa aprovechará la ocasión para filmar muchos capítulos de la serie “la nueva revolución”.
Sólo queda rogar a Dios que nada de eso suceda y que la sabiduría se inaugure en el equipo del Presidente, para que no le sigan poniendo bombas en el camino. Todo por el bien de México. Ese es mi pienso.