¡Hasta incitatus
entró al Congreso!
Por Helí Herrera Hernández
Twitter:
HELÍHERRERA.es
¡Era imposible
entrar pero entraron! ¿Cómo? Solo dios sabe dirían los católicos, mientras los
materialistas afirmamos que fue con ayuda de diputados priístas porque al
termino de la ceremonia protocolaria de instalación de la LXIII Legislatura,
tanto los legisladores del Partido de la Revolución Democrática, del Trabajo, de
Movimiento Ciudadano y del PAN juraron y perjuraron que ninguno de ellos les
consiguió los pases electrónicos de acceso pero, como dijera aquel filosofo tan
famoso Felipe Calderón Hinojosa “haiga sido como haiga sido” las maestras estaban
allí, en el recinto cameral, manifestándose de manera pacifica y a gritos
contra el diputado Juan Nicolás Callejas Arrollo, cacique del Sindicato
Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) en Veracruz.
Eran las 11 con 27
minutos y la sesión corría sin contratiempo alguno, confiados todos adentro,
diputados e invitados, en el blindaje que el gobierno de Veracruz había
implementado para salvaguardar la integridad del maestro que por décadas ha
puesto y quitado dirigentes tanto en la sección 32 como 56 de ese sindicato. Por
si las dudas, el ahora presidente de la junta de coordinación política había
metido muy temprano cerca de 80 maestros del “equipo político” para que,
cuando le pasaran lista de asistencia lo vitorearan como el Cesar Veracruzano,
sin imaginar que esos gritones que nos salen a los veracruzanos muy caros porque tienen
entre dos y tres plazas, iban a jugar un papel trascendental a esa
hora: Acallar a las 8 o 13 maestras que burlando toda la logística de seguridad
penetraron al recinto y le reclamaban al profesor Callejas su entreguismo al
gobierno federal frente a la Reforma Educativa, en lugar de defender a sus
agremiados.
A los gritos de
“vendido” los acarreados entonaban vivas al diputado, pero cuando cometieron el
error de empezar a gritar Callejas-Callejas-Callejas, mas de 50 gargantas se
unieron a las maestras con el slogan Vendido-vendido-vendido, aunque varios
periodistas con quienes platique a la salida del palacio Legislativo me
corrigieron afirmando que era bandido-bandido-bandido.
Una alcaldesa que
estaba mi lado y que tampoco encontró asiento, precisamente por los que ocupo
don Juan Nicolás para sus corifeos, alcanzo a decirme “que necesidad tenemos de
ver este espectáculo. Habiendo más de 30 diputados priístas, a quien se le
ocurrió poner como presidente de la Junta de Coordinación Política a Callejas,
y más, ahora, con las multitudinarias manifestaciones de los maestros
insurgentes que colmaron las principales avenidas de las ciudades del Estado
para protestar contra la Reforma Educativa”, contestándole: a quien manda en
Veracruz presidenta, a quien manda en Veracruz..
Los agrios
comentarios que hasta antes de las 11 de la mañana había generado el diputado
Tronco por haber llegado cabalgando hasta el Congreso de Veracruz se diluyeron
con lo que pasaba adentro. No falto el grito de unos papás de un legislador
espetándole a esas maestras que se fueran a trabajar, que porque dejaban
abandonadas sus aulas, que no fueran huevonas y la respuesta de una de ellas
fue, volteando al lugar de donde provino el reclamo: “pues que se vaya a
trabajar sus cinco plazas Callejas porque también esta aquí sin hacer nada”.
El nerviosismo para
ese momento de todos los asistentes a la toma de protesta de los nuevos
diputados y diputadas era mayúsculo. Los reclamos estaban a la orden del día
entre los legisladores, entre sus familiares y entre los representantes de los
diferentes medios de comunicación que contaron con acreditación. Todos sabían
que las maestras se habían colado de algún modo pero nadie sabía como podía
terminar el sainete, y más porque cuando los guardias rapados muy vistosos
ahora en toda manifestación arremetieron contra ellas, queriéndolas sacar a
rastras y allí fue cuando de nueva cuenta las voces no oficialistas exigieron
respeto para con ellas, dado que allí es la casa del pueblo y podían
manifestarse pacíficamente.
Y ahora ¿Cómo vamos
a salir porque me está mandando mensajes mi chofer que afuera las cosas ya
están muy feas porque los maestros ya burlaron a la policía y están apostados
en la entrada del Palacio Legislativo? Preguntaba un familiar de un diputado de
Poza Rica a otra persona que no identifique, alcanzando la aludida solo a levantar
los hombros en señal de desconcierto.
“Por mayoría de
votos han sido elegidas para presidir este primer año de ejercicio
constitucional de esta LXIII Legislatura del Estado de Veracruz a los diputados
Ana Guadalupe Ingram Vallines (PRI) como presidenta, Ana María Condado
Escamilla (PRD) como vicepresidenta, y a Domingo Bahena Corbala (PAN) como
secretario” decía con micrófono abierto el saliente legislador Eduardo Andrade
Sánchez, tratando de agilizar la sesión, pero los gritos no amainaron sino
hasta que la dio por concluida, con lo que se inicio el siguiente Sulpicio: ¿Como salir de
allí sin que nos fueran a confundir los mentores con don Juan Nicolás?
Nunca en la
historia legislativa de Veracruz se había registrado una sesión de cambio de
diputados como la vivida el pasado martes 5. Cuando varios periodistas de viejo
cuño se acercaron a preguntarme mi opinión al respecto, solo alcance a
manifestarles que se abría ahorrado todo este escándalo la sociedad veracruzana
si quien manda a los legisladores priístas no hubiera nombrado al diputado
Callejas como Presidente de la Junta de Coordinación Política de la LXIII
Legislatura; y que si Fernando Gutiérrez Barrios hubiera sido el Gobernador, ni
siquiera se hubiera presentado a rendir protesta el susodicho.
Pero el hombre leyenda ya no vive y los que detentan
el poder en el Estado son otros, y cada quien masca fierro para escupir
tachuelas a su modo. Lo cierto es que a los encargados de la logística de
blindaje del Palacio Legislativo les fallo todo, como la intromisión de incitatus que iba también por su nombramiento de
cónsul, aunque no fuera el de senador.