martes, 12 de noviembre de 2013


XALAPA, SERGIO GALINDO Y
 LA REVOLUCIÓN MEXICANA.

 “Camerina, Joaquina y Otilia, festejan los 700 años de Xalapa”.  (Primera de dos partes)

Mtro. José Miguel Naranjo Ramírez.



En el presente año la Capital del Estado de Veracruz, Xalapa Enríquez, está festejando los 700 años de su fundación, se realizaron numerosos y merecidos festejos, y naturalmente no podía dejar de escribir una columna dedicada a ésta bella Ciudad, qué hace muchos años me acogió y hasta ahora me sigue dando la oportunidad de disfrutar sus calles, cafés, parques, paseos, museos, bares, su clima, hermosa naturaleza, su cultura y su gente.

La mejor manera que encontré de festejar a Xalapa, Veracruz, es con el gran artista que tuvo en el Siglo XX y que éste 2013 se cumplen 20 años de su partida, me refiero al escritor Sergio Galindo (1926-1993), quien fue un extraordinario narrador, cuentista y novelista, pero algo importante de señalar es que en la mayoría de sus novelas siempre estuvieron presente historias, personajes, paisajes de su tierra natal Xalapa, y otros Municipios del Estado.

La obra de Sergio Galindo es extensa, Si Usted por ejemplo mi apreciado lector, acude a “La comparsa” conocerá cómo eran los majestuosos carnavales de ésta Ciudad Capital, pero en ésta ocasión decidí presentar a Usted a las tres mujeres de Galindo, como lo son: Camerina Rabasa, Joaquina Coviella, y Otilia Rauda, las cuales adquirieron vida eterna por lo menos mientras exista la cultura, en las tres grandes novelas de Galindo, “Polvos de Arroz” publicada en 1958 siendo su primer novela, “El Bordo” en 1960 y considerada hasta antes de que se publicara “Otilia Rauda” como la mejor obra de Galindo y “Otilia Rauda” en 1986 con la cual el escritor obtiene el prestigiado Premio Xavier Villaurrutia y para los especialistas de Galindo, no sólo es la última obra que escribió, sino la mejor.

“Polvos de Arroz” es una novela en la cual Galindo crea el personaje de Camerina Rabasa, una solterona, formada bajo las reglas duras, rígidas de la tradicional familia mexicana de la época, particularmente nos enseña la vida de Xalapa, Veracruz, que era muy conservadora y rutinaria, una mujer que tenía hambre de amor, de deseos, vivía reprimida bajo los estrictos convencionalismos sociales, pero por ahora más que recordarle la historia de ésta especial mujer, prefiero puntualizar que Camerina Rabasa vive en una Xalapa prerrevolucionaria, Galindo en “Polvos de Arroz” nos está narrando no sólo la llegada de la revolución, sino la forma en que la sociedad iba a cambiar sus principios, valores, estigmas, por eso cuando Camerina va con su sobrina en la Ciudad de México a la plaza y pide sus polvos de arroz, la sobrina se ríe y le dice que eso ya no se usa que se modernice.

Una vez pasada la revolución, cuando aparentemente México había dado el gran paso hacia la modernidad, Galindo nos regala su obra “El Bordo”, la obra es postrevolucionaria e incluso estamos en un ambiente que pretendía ser socialista, encuentro en ésta obra basada en una familia que vive en el Bordo lugar que se encuentra en el Municipio de Tatatila, Veracruz, cerca de las Vigas, una lucha por la identidad, Joaquina es una española que vive con una familia de origen jalapeño en el Bordo, mujer fuerte, decidida, con carácter, impositiva, trabajadora, la cual enviudó y se quedó a vivir con su cuñada y sus dos sobrinos, tratando siempre de implementar en toda la familia la importancia del trabajo, disciplina, pero la convivencia se convierte en una constante lucha de poder.

El amor, los pleitos, las ambiciones, la felicidad, la rivalidad, las pasiones y finalmente la muerte, hacen del “Bordo” una novela que trasciende lugares, describe parte de la cultura del jalapeño, pero todo lo acontecido en ésta novela también es parte de la tragedia humana, por eso aunque los hechos se dan en el Bordo, la obra adquieren universalidad porque toca lo humano, es decir, el nacer, pretender amar y lo inevitable morir.

A estas alturas de su obra Sergio Galindo nos había regalado una novela prerrevolucionaria y otra postrevolucionaria, pero todavía faltaba lo mejor del escritor jalapeño, una novela Revolucionaria y para ello le dio vida a una mujer enigmática, diferente, totalmente opuesta a la conservadora Camerina Rabasa,  de carácter fuerte como Joaquina, pero inigualablemente liberal, me refiero a Otilia Rauda, una mujer que despierta pasión, intrigas, deseos, odios, engaños, sensualidad, una mujer que de entrada nos dice que la mujer también tiene necesidad de sexo como los hombres y en un ambiente revolucionario vivirá Otilia Rauda su vida, y con ésta liberal mujer la próxima semana seguiremos festejando a Xalapa, Recordando a Sergio Galindo y conmemorando a la revolución mexicana.

Correo electrónico: miguel_naranjo@hotmail.com