DESPIDIENDO A
ÁLVARO MUTIS.
“Álvaro
Mutis y Maqroll el Gaviero, Amigos Inmortales”
Mtro. José Miguel Naranjo Ramírez.
La penúltima columna
del año la reservé para despedir a uno de los grandes escritores
latinoamericanos en los últimos años, me refiero al colombiano por nacimiento y
naturalizado mexicano Álvaro Mutis Jaramillo (1923-2013), quien se nos adelantó
el pasado 22 de septiembre en la ciudad de México a los 90 años de edad.
Álvaro Mutis es uno de
los grandes creadores latinoamericanos, recibió premios tan importantes a lo
largo de su carrera como son: Premio Nacional de Letras (1974), el Premio
Nacional de Poesía (1983), el Premio Xavier Villaurrutia (1988), los Premios Príncipe
de Asturias de Letras (1997) y Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (1997),
finalmente el más importante en lengua castellana, el Premio Cervantes (2001).
El acercamiento que
tuve a la obra de Álvaro Mutis se originó en mis lecturas sobre otro colombiano
universal como lo es Gabriel García Márquez, en estos estudios descubrí que
Gabo y Mutis, no tan sólo eran grandes amigos, pues los borradores de la obra
de García Márquez la mayoría de las veces eran revisados por su amigo Álvaro,
una vez entrado en el mundo de Mutis, poco a poco va uno conociendo a un
escritor, tal vez, poco leído, pero sin duda alguna, de los más importante de
la lengua española del siglo pasado y lo que va del presente.
Del Poeta, por honradez
intelectual no debo hablar porque no he leído su poesía, pero lo que sí puedo
compartir e invitar a Usted mi apreciado lector, es a leer su narrativa que es
genial, en las famosas sietes novelas del gran escritor, conocerá el mundo que
nos presenta Álvaro Mutis a través de la creación de un personaje fantástico,
pero al mismo tiempo complejo, lleva por nombre “Maqroll el Gaviero” y aunque no tienen los mismos fines, ni el
mensaje es el mismo, pero para que tenga una idea más clara, Álvaro Mutis creó
a “el Gaviero” como Miguel de Cervantes le dio vida a “Don Quijote”.
Originalmente las siete
novelas se publicaron por separados en el siguiente orden: “La nieve del Almirante en (1986), Ilona llega con la lluvia en (1988),
Un bel Morir (1989), La última escala del tramp steamer (1988), Amibar (1990),
Abdul Bashur, soñador de navíos (1990), Tríptico de mar y tierra (1993)”. Hoy
las siete novelas fácilmente las puede conseguir en un solo tomo publicado por
la Editorial Alfaguara con el título “Empresas
y tribulaciones de Maqroll el Gaviero” y disfrutar de la narrativa de
Álvaro Mutis y su ya inmortal personaje, enigmático, complejo, pero especial como
lo es el Gaviero.
Aunque el personaje es
creado en el poema “Oración de Maqroll”,
en la narrativa lo estrena Álvaro Mutis en “La
nieve del Almirante”, el Gaviero es un hombre que anda vagabundeando por
los puertos y mares, viviendo un sinfín de aventuras que en muchas ocasiones
pusieron en riesgo su vida y que al final lo llevaron a la nada, o tal vez,
porque eso es el mundo real, un esfuerzo cotidiano de los humanos por lograr
las grandes hazañas y siempre terminaremos en la nada, Gaviero es un personaje
que en muchas ocasiones representa la
desesperanza, pero también nos enseña que a pesar de esa desesperanza, la vida
hay que vivirla y tratar de sacar lo mejor de ella, solo hay que saber cuál es
el juego que nos toca jugar.
En una sencilla columna
no puedo redactar tantas vivencias y mensajes de Álvaro Mutis a través de su
personaje, pero en “La Nieve del
Almirante” hay un dialogo interesante entre el Gaviero y el Capitán de la
lancha, quién era alcohólico y había tenido una vida errante, complicada y desordenada,
en ese viaje que realizaban juntos, el Capitán vio en dos ocasiones casi la
muerte del Gaviero, pasaron los días y este milagrosamente logró recuperarse,
de pronto el Gaviero notó que el Capitán había dejado de beber alcohol de su
cantimplora, cuando estaban muy cerca de llegar al lugar donde el Gaviero iba,
comenzaron a dialogar y Gaviero le preguntó al Capitán si había dejado de tomar
por ver todo lo que a él le había sucedido, a lo cual el Capitán le contestó.
“Cuando uno se encuentra con alguien que ha vivido lo que usted ha
vivido y que ha pasado por los pruebas que han hecho el que es usted ahora, el
ser su testigo y compañero es algo tanto o más importante que si esas cosas le
hubieran sucedido a uno. Los días en el puesto militar, al lado de su hamaca,
viendo como se le escapaba la vida, fueron una prueba más decisiva para mí que
para usted.
Eso
me hizo reflexionar. Es como si hubiera descubierto, de repente, que estaba
jugando el juego que no me tocaba. Es muy malo cuando se vive parte de la vida
haciendo el papel que no era para uno, y peor aún es descubrirlo cuando ya no
se tienen las fuerzas para remediar el pasado ni rescatar lo perdido ¿me
entiende? Usted es inmortal Gaviero”.
Al otro día del dialogo
el Capitán amaneció ahorcado, descubrió muy tarde el juego que le había tocado
jugar, por eso ahora que estamos cerrando el año es el momento de reflexionar
quienes somos, que queremos y hacia dónde vamos, y si la vida verosímil, vacía,
llena de carencias, deslealtades, desengaños, no nos llena, quiero decirle que
a pesar de eso vale la pena vivir, porque si no fuera por la vida, no
tendríamos la oportunidad de conocer, leer y disfrutar de un universo tan
genial, tan grande, tan singular, tan especial como es la Literatura.
Que si hay vida después
de la vida, no lo sé, lo que sí sé, es que por lo menos en el mundo de la
cultura, Álvaro Mutis y Maqroll el Gaviero, son amigos inseparables e
inmortales.
Finalmente, hacer mutis
en el lenguaje teatral significa retirarse del escenario, hoy nuestro gran
escritor se ha retirado de nuestro gran teatro que es el mundo.
Correo electrónico:
miguel_naranjo@hotmail.com