“La
pregunta del poeta Rilke es ¿escribir
o morir? yo le responderé a mi manera”
Mtro. José Miguel Naranjo Ramírez.
Para cerrar las
columnas del año 2013, primero quiero agradecer a Usted mi apreciado lector, sus
lecturas, comentarios, correos que envían, todo ello ayuda y motiva, y es que
si bien escribo porque me gusta y es parte de mi vida, también es cierto que
escribo para Ustedes y más que buscar gustar (que lo deseo) busco contribuir,
enriquecer mi mundo y el de todos Ustedes, por eso semana tras semana es un
esfuerzo continuo y permanente por encontrar el libro de la semana, lo más
exquisito de cada autor, algo que deje huella, que nos arrastre, que llene ese
vacío que el mundo de carencias nos provoca, porque vivir es difícil, doloroso,
por eso mismo hay que entregarse a la vida y enfrentar sus dificultades, para
finalmente llegar al amor.
Por lo tanto, la mejor
manera de cerrar las columnas del presente año, es presentando a Usted estimado
lector, “Cartas a un joven poeta” del
escritor Checo de lengua alemana, Rainer María Rilke (1875-1926), Cartas de un
enorme valor literario, las cuales escribió Rilke dirigida a un joven llamado
Franz Xaver Kappus, entre los años 1903 y 1908 siendo en su totalidad diez
cartas, escritas en Francia, Italia, Alemania, Suecia, la última carta se
escribió el 26 de diciembre de 1908 en París, Francia y coincidentemente hoy 26
de diciembre de 2013, tuve la oportunidad de leer estas diez cartas que son
toda una joya literaria dedicada a la vida, al amor, al arte, a la amistad, al
porvenir, pero sobre todo a la vocación de lo que estoy haciendo que es
“escribir”.
En las diez cartas
encuentras una riquísima variedad de temas que quisiera desarrollar en la
presente columna e incluso de cada carta podría realizar una columna, pero por
ahora abordare dos temas que justifican por qué cierro el año de columnas con “Cartas a un joven poeta”.
El primer tema se
encuentra en la carta I, es importante señalar que el origen de las cartas que
le envió Rilke al joven Kappus, fue porque Kappus le envió primero a Rilke unos
poemas para que los revisara y le hiciera su comentario si le gustaban o no, a
esa petición Rilke le contestó literalmente de la siguiente manera: “Usted pregunta si sus versos son buenos.
Usted me lo pregunta. Ya lo ha preguntado a otros. Usted los envía a revistas.
Usted los compara con otros poemas y usted se alarma cuando algunas redacciones
descartan sus ensayos poéticos. En lo sucesivo (ya que me permite aconsejarlo)
le suplico renuncie a eso. Su mirada está dirigida hacia afuera; sobre todo, es
lo que debe evitar en lo sucesivo.
Nadie
le puede dar consejo o ayuda. No hay más que un solo camino. Entre en usted
mismo, busque la necesidad que lo obliga a escribir: examine si sus raíces
penetran hasta lo más profundo de su corazón. Confiésese usted mismo: ¿moriría
si le estuviese vedado escribir? pregúntese en la hora más silenciosa de la
noche: ¿verdaderamente me siento apremiado para escribir? Si la respuesta es
afirmativa, su vida, hasta en sus momentos más indiferentes, los más vacíos,
debe convertirse en signo y testimonio de tal impulso”.
Con este primer tema
desarrollado en las cartas puedo de una manera más sencilla y modesta, explicar
la pasión que cada semana me despierta leer y escribir, lo hago porque lo
necesito, porque lo deseo, porque el artes es mejor que la vida, porque el arte
me ayuda a vivir mejor mi vida.
El segundo tema mi
apreciado lector, que quiero compartir con Usted de estas magistrales “Cartas a un joven poeta”, es algo tan
trillado, a veces absurdo, pero siempre andamos luchando por encontramos con él
y me refiero al amor. El amor en si no es un absurdo, nosotros lo hemos
convertido en eso, porque como señala en la VII carta, Rilke “inclinados a no ver en el amor más que un
placer, los hombres lo han hecho de fácil acceso; un buen mercado, sin riesgos,
como un placer de feria”
Sabemos que no hay
reglas universales para el amor, pero para poder amar primero hay que enfrentarse
con uno mismo, y si como dice esta carta si “aceptamos
experimentar el amor como un duro aprendizaje, en lugar de perdernos en juegos
fáciles y frívolos que permitan a los hombres despojarse de la gravedad de la
existencia”, si logramos dar este paso seguro estoy que iremos progresando
y aunque nunca dejaremos de aprender, las personas que se acerquen a nosotros,
podrán disfrutar de un amor más real y no estaremos creando fantasías efímeras,
que solo nos dejan soledad y vacío.
Temas como estos podrá encontrar
en estas diez “Cartas a un joven poeta”,
es impresionante que en tan poco contenido se pueda ser tan contundente, Rainer
María Rilke tocó todo lo que se debe tocar en diez cartas, fueron cartas tan
poderosas que el joven Franz Xaver Kappus quien era un soldado dijo a la
Hemingway, adiós a las armas y se convirtió en un escritor.
A todos mis lectores les deseo un feliz fin de
año, nos vemos la primera semana de enero festejando el inicio del año 2014 con
“París era, es y seguirá siendo una fiesta” muchas felicidades.
Correo electrónico:
miguel_naranjo@hotmail.com