jueves, 26 de diciembre de 2013



 La pregunta del poeta Rilke es ¿escribir
o morir? yo le responderé a mi manera

Mtro. José Miguel Naranjo Ramírez.



Para cerrar las columnas del año 2013, primero quiero agradecer a Usted mi apreciado lector, sus lecturas, comentarios, correos que envían, todo ello ayuda y motiva, y es que si bien escribo porque me gusta y es parte de mi vida, también es cierto que escribo para Ustedes y más que buscar gustar (que lo deseo) busco contribuir, enriquecer mi mundo y el de todos Ustedes, por eso semana tras semana es un esfuerzo continuo y permanente por encontrar el libro de la semana, lo más exquisito de cada autor, algo que deje huella, que nos arrastre, que llene ese vacío que el mundo de carencias nos provoca, porque vivir es difícil, doloroso, por eso mismo hay que entregarse a la vida y enfrentar sus dificultades, para finalmente llegar al amor.

Por lo tanto, la mejor manera de cerrar las columnas del presente año, es presentando a Usted estimado lector, “Cartas a un joven poeta” del escritor Checo de lengua alemana, Rainer María Rilke (1875-1926), Cartas de un enorme valor literario, las cuales escribió Rilke dirigida a un joven llamado Franz Xaver Kappus, entre los años 1903 y 1908 siendo en su totalidad diez cartas, escritas en Francia, Italia, Alemania, Suecia, la última carta se escribió el 26 de diciembre de 1908 en París, Francia y coincidentemente hoy 26 de diciembre de 2013, tuve la oportunidad de leer estas diez cartas que son toda una joya literaria dedicada a la vida, al amor, al arte, a la amistad, al porvenir, pero sobre todo a la vocación de lo que estoy haciendo que es “escribir”.

En las diez cartas encuentras una riquísima variedad de temas que quisiera desarrollar en la presente columna e incluso de cada carta podría realizar una columna, pero por ahora abordare dos temas que justifican por qué cierro el año de columnas con “Cartas a un joven poeta”.

El primer tema se encuentra en la carta I, es importante señalar que el origen de las cartas que le envió Rilke al joven Kappus, fue porque Kappus le envió primero a Rilke unos poemas para que los revisara y le hiciera su comentario si le gustaban o no, a esa petición Rilke le contestó literalmente de la siguiente manera: “Usted pregunta si sus versos son buenos. Usted me lo pregunta. Ya lo ha preguntado a otros. Usted los envía a revistas. Usted los compara con otros poemas y usted se alarma cuando algunas redacciones descartan sus ensayos poéticos. En lo sucesivo (ya que me permite aconsejarlo) le suplico renuncie a eso. Su mirada está dirigida hacia afuera; sobre todo, es lo que debe evitar en lo sucesivo.

Nadie le puede dar consejo o ayuda. No hay más que un solo camino. Entre en usted mismo, busque la necesidad que lo obliga a escribir: examine si sus raíces penetran hasta lo más profundo de su corazón. Confiésese usted mismo: ¿moriría si le estuviese vedado escribir? pregúntese en la hora más silenciosa de la noche: ¿verdaderamente me siento apremiado para escribir? Si la respuesta es afirmativa, su vida, hasta en sus momentos más indiferentes, los más vacíos, debe convertirse en signo y testimonio de tal impulso”.

Con este primer tema desarrollado en las cartas puedo de una manera más sencilla y modesta, explicar la pasión que cada semana me despierta leer y escribir, lo hago porque lo necesito, porque lo deseo, porque el artes es mejor que la vida, porque el arte me ayuda a vivir mejor mi vida.

El segundo tema mi apreciado lector, que quiero compartir con Usted de estas magistrales “Cartas a un joven poeta”, es algo tan trillado, a veces absurdo, pero siempre andamos luchando por encontramos con él y me refiero al amor. El amor en si no es un absurdo, nosotros lo hemos convertido en eso, porque como señala en la VII carta, Rilke “inclinados a no ver en el amor más que un placer, los hombres lo han hecho de fácil acceso; un buen mercado, sin riesgos, como un placer de feria”

Sabemos que no hay reglas universales para el amor, pero para poder amar primero hay que enfrentarse con uno mismo, y si como dice esta carta si “aceptamos experimentar el amor como un duro aprendizaje, en lugar de perdernos en juegos fáciles y frívolos que permitan a los hombres despojarse de la gravedad de la existencia”, si logramos dar este paso seguro estoy que iremos progresando y aunque nunca dejaremos de aprender, las personas que se acerquen a nosotros, podrán disfrutar de un amor más real y no estaremos creando fantasías efímeras, que solo nos dejan soledad y vacío.

Temas como estos podrá encontrar en estas diez “Cartas a un joven poeta”, es impresionante que en tan poco contenido se pueda ser tan contundente, Rainer María Rilke tocó todo lo que se debe tocar en diez cartas, fueron cartas tan poderosas que el joven Franz Xaver Kappus quien era un soldado dijo a la Hemingway, adiós a las armas y se convirtió en un escritor.

 A todos mis lectores les deseo un feliz fin de año, nos vemos la primera semana de enero festejando el inicio del año 2014 con “París era, es y seguirá siendo una fiesta” muchas felicidades.

Correo electrónico: miguel_naranjo@hotmail.com