
POR CONSIDERARLO DE INTERES GENERAL REPRODUCIMOS EL DISCURSO DEL PERIODISTA FROYLAN FLORES CANCELA, AL RECIBIR DE MANOS DEL GOBERNADOR JAVIER DUARTE, LA MEDALLA ADOLFO RUIZ CORTINES QUE OTORGA EL CONGRESO LOCAL...XALAPA,VER ., A 3 DE DICIEMBRE DE 2013.
Señor Gobernador Constitucional del Estado de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa
Señora presidenta de la Cámara de
Diputados
Ana Guadalupe Ingram Vallines
Señor presidente del Tribunal
Superior de Justicia
Alberto Sosa Hernández
Señoras y señores, amigos todos:
Sean estas primeras palabras para
agradecer el gesto de los integrantes de la LXIII Legislatura al conferirme la
medalla "Adolfo Ruiz Cortines", a petición del doctor Javier Duarte
de Ochoa, Gobernador del Estado, y reflexionar acerca de la palabra, la palabra
en libertad.
Hacer aquí una fiesta a la palabra,
al discurso humano, el que nos comunica, nos relaciona y también nos abre paso
en el viejo objetivo de informar que viene de muy Iejos y que cada generación,
cada cultura, a manera de relevo, retoma como suya, porque históricamente es
suya. Lo cual no deja de ser agradable bajo el entendido de que se trata de
seres dedicados al quehacer, imaginación y creatividad.
Saludemos a la vida -a la que todos
los días saludamos, sin faltar uno, de maneras varias- y también para remarcar
una fecha relevante en nuestra memoria individual y colectiva. Si bien la
libertad no es asunto novedoso, pues procede de muy atrás, ahora es cuando
recupera vitalidad y vigencia en la medida que el tiempo que vivimos nos
anuncia el advenimiento de tiempos diferentes en los que seguramente los medios
de difusión jugarán roles centrales, acaso contribuyentes y decisivos dada la
grandeza tecnológica y sus resultados en el comportamiento humano.
Comunicación, comunicación es el
concepto y la obra del concepto. Comunicación para seguir siendo libres, tender
puentes de comprensión que nos lleven de la mano a los acuerdos que tanto se
necesitan cuando la reconciliación debería ser la obra mayor a coronar para no
perder el paso y fortalecer la estabilidad social. No es posible la
comunicación a secas, calcárea, estéril; es valor supremo del mundo
contemporáneo para expresarnos y oírnos en la búsqueda de más aproximaciones y
menos distancias.
En eso tal vez estriban la libertad
de la palabra y el privilegio de ejercerla, asumirla y disfrutarla sin excesos
ni atropello a nada y a nadie como nación inteligente y civilizada que somos.
Qué bien que en esta parte de la geografía del país podamos celebrar la
libertad de la palabra y de crítica al amparo del respeto que merece quien
liderea políticamente el estado, un político joven que, con transparencia y a
su estilo, enfrenta la pregunta directa en sus conferencias formales , y
responde a los planteamientos ocasionales. Qué bien, igualmente, que los
periodistas se muevan dentro de los márgenes que ahora permiten el
cuestionamiento, la crítica apalancada con pruebas o indicios, la crítica y la
fuente de la información en el lugar donde los hechos se generan, los hechos
tercos siempre indesmentibles.
En cuanto al testimonio que hoy se me
entrega por la representación popular veracruzana, bien pudiera ser por la
constancia en mi deber en el oficio recicladamente entusiasmado de mantenerme
en la trinchera modesta que me ha correspondido como observador del paso de las
cosas, del peso de las circunstancias y también de las transformaciones
esenciales de una sociedad ahora más cambiante y dinámica. Un cambio que, como
todo suceso de la vida, veo y aspiro a analizar como militante reportero que
soy y espero seguir siendo con sentido del humor sin mayores exigencias que las
del anhelo de, alguna vez, saber diferenciar información de opinión, y opinión
de inducción sobre todo.
Recobrar el antiguo rango y sentido
de comunicador será meta inalcanzable, bien lo sé, pero sólo pensar en ello me
anima, me ocupa y me mantiene alerta con la conciencia de que los días por
llegar serán seguramente mejores que los hasta ahora transcurridos en un país
en donde la democracia hará su parte -si todos ayudamos- para la instauración
de mecanismos que hagan posible el decrecimiento de la desigualdad social en la
medida en que se distribuya con equidad la renta del país.
Tiempos los actuales en que no son
pocos quienes se dedican a buscar el plato de arroz con la compañía o la
compañera; días también en que buscan afanosos la vía del tren del negocio
fácil; días sin embargo en que se trata de fechas consagradas en las cuales ser
joven es patente de corso para vivir la vida que nada cuesta… Y en Veracruz, mientras
tanto, se escucha el nuevo tren que ya llegó.
Tal, también, lo avanzado en la obra
que se levanta.
Muchas gracias.