DE BIENESTAR?
Por Helí Herrera Hernández
Twitter: HELIHERRERA.es
Se acabo el mito de la cuesta de enero que cada año
espantaba a las clases medias y baja en el país porque ahora, con las políticas
públicas dictadas por Enrique Peña Nieto, aprobadas por los diputados y
senadores de los Partidos Revolucionario Institucional, de Acción Nacional y
algunos del PRD, la cuesta ya no solo será de un mes sino de todo el 2014.
Con los primeros minutos del año nuevo los mexicanos
empezamos a sentir los estragos de decisiones que laceran la ya de suya deteriorada economía familiar, con el
reetiquetamiento de los precios de las botanas y de otros alimentos con alto
contenido calórico, así como de bebidas
azucaradas, que platicando con los tenderos y encargados de las tiendas de
autoservicio van desde uno hasta catorce pesos.
La aplicación del Impuesto al Valor Agregado a alimentos
para mascotas en tiendas de conveniencia
fueron del 12 por ciento en bultos de 15 kilos, y de 15 para los de 20 y 25,
convirtiéndose así los perros que sirven de compañía o seguridad para los
hogares, junto con los gatos o los canarios en artículos de lujo para una clase
asalariada que recibió un aumento de 3.9 % (2.52 pesos) a su trabajo.
El
aumento a los refrescos fue del 35 por ciento; en bebidas alcohólicas del cinco
por ciento en promedio; en el caso de los chicles en varios supermercados
estaba ubicándose hasta en 100 % el aumento, y por lo que se refiere a jugos
y/o néctares el alza en sus precios se ubica en 20 por ciento.
A eso
tendrá usted que sumarle el aumento al precio del pan dulce que no pudo ser
incluido en la canasta básica y que es el alimento que al lado de la tortilla,
los frijoles y el huevo lo que los mexicanos más consumimos, luego el aumento
de casi diez por ciento a la carne de res y puerco, a las legumbres, al chile y
jitomate que ya se empezó a generar en los mercados fijos y ambulantes.
Por
si eso fuera poco el transporte nacional aplico con el primer minuto del uno de
enero un aumento del 16 por ciento a los pasajes a cualquier destino, lo que
será el pretexto para que el servicio urbano y los taxis lo hagan de inmediato
(si es que aún no lo hacen).
Por
otro lado la Secretaria de Hacienda y Crédito Público efectuó ese mismo
día un incremento extraordinario de 19
centavos por litro al precio de la
gasolina magna, derivado del desliz mensual
aprobado por la ley de ingresos
de la federación de 2014, y del
Impuesto Especial sobre Producción y
Servicios (IEPS) a combustibles fósiles.
El
precio de la gasolina magna aumento de 12.32 a 12.51 pesos el litro. La Premium
reporto un aumento de 21 centavos por litro para ubicarse ya en $13.11 y el diesel 24 centavos, para situarse a 12.97 pesos que, no es el quid
tales aumentos, sino que éstos seguirán por los siglos de los siglos, mientras
permanezcan en el poder los políticos neoliberales del PRI, del PAN y dios no
lo quiera que hasta del PRD, que como candidatos a diputados a federales y
senadores se comprometieron ante los mexicanos a oponerse no solo a cualquier
aumento, sino inclusive a bajar el precio de la luz, el gas y los combustibles.
(Vea los discursos de los Yunes como candidatos y observen los videos del canal
del Congreso del voto que dieron a favor del alza).
Donde
rebozan de gusto y satisfacción más que nosotros son los ciudadanos de Baja California,
Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas porque allí, pese también a la promesa del entonces candidato del
PRI a la Presidencia de la República de mantener el IVA en 11 por ciento, ya
como titular del Poder Ejecutivo Federal se los aumento al 16, razón por la
cual La Federación de Cámaras de Comercio, Servicios y Turismo de esa vasta
región fronteriza han interpuesto amparos ante La Suprema Corte de Justicia de
la Nación buscando revertirlo pero mientras, la quiebra de miles de comercios,
industrias y empresas se esperan inmediatamente con el consabido desempleo que
generarán.
¿Y el
bienestar prometido? Quedara como una promesa más de campaña y habrá que
decirlo, 2014 será un año terrible para millones de compatriotas pero más para la clase media que esta
ajena a los programas sociales del PRI-Gobierno, que en sus reservas electorales como son el campo y
las colonias suplantaran los aumentos a todos los alimentos con
despensas mensuales; los aumentos a los pasajes con los dineros del Procampo y
oportunidades, la falta de empleo y dinero con brigadas médicas que vayan a
recetar a los enfermos, con medicinas recolectadas, con estudiantes de
odontología de la Universidad Veracruzana que vayan a experimentar con todos
aquellos que no tienen para pagar un dentista y les saquen las muelas y los
dientes y así aprendan para cuando tengan sus consultorios, con brigadas del
PRI de peluqueros y cultoras de belleza que vayan a cortarles el cabello, a
pintarles las uñas y de esa forma, matan dos pájaros de una sola pedrada:
remedian los males que ellos mismos han generado y siguen conservando esos millones
de votos.
¿Cuesta de enero? No, Cuesta del 2014 porque a los males señalados habrá que agregarle
los nuevos impuestos en Veracruz, porque hoy por vender un auto usado habrá que
pagar; por sacar una constancia de no inhabilitación de servidores públicos
habrá que pagar; por cualquier constancia que soliciten los alumnos o sus
padres en escuelas técnicas habrá que pagar, entre otros.
Platicando
en un restaurante con personas que se quejaban de esta situación les pregunte ¿Y ustedes, por quien votaron? Su gesto
lo dijo todo y les dije que de arrepentidos esta empedrado el camino del
infierno, cuando al unísono manifestaron que nunca más lo volverán hacer, dado
que entre ellos había maestros y trabajadores petroleros.
Los
primeros afirmaban, un poco erguidos, que ya se manifestaron contra su partido
y contra la reforma educativa impulsada por el presidente Peña Nieto por quien
lucharon, operaron y votaron para que llegara al cargo, que ya nunca más lo
volverán hacer por haberlos convertido en carne de cañón, y los petroleros,
agachados completamente, dieron riendo suelta a su frustración ahora que ya
empezaron a despedirlos de sus empleos, gracias a la Reforma Energética.
Yo,
molesto y todo por la terrible situación de encarecimiento que se viene, al
menos con dignidad les dije: yo no vote por el PRI ni Peña Nieto y eso, créanme
que es una enorme satisfacción.