jueves, 19 de junio de 2014


HABLEMOS DE PAZ. (III)

“Postdata”.


Mtro. José Miguel Naranjo Ramírez.

Continuando con el mes dedicado a Octavio Paz, presento en esta tercera columna: “Postdata”, que es la prolongación de El laberinto de la soledad. El origen de este pequeño ensayo fue la conferencia que impartió Paz el 30 de octubre de 1969 en Austin, Texas, donde reflexionó sobre lo que había ocurrido en México, después de la publicación de El laberinto de la soledad en 1950.

Veinte años después de El laberinto de la soledad apareció “Postdata”, con la consigna de seguir reflexionando si hemos evolucionado o involucionado, y si el tema central fue la matanza de los estudiantes en la plaza de Tlatelolco el 2 de octubre de 1968, la respuesta se acercaba más a la involución, es decir, un regreso al pasado, a nuestros orígenes precolombinos, a la matanza y  sacrificios humanos, que siempre se habían realizado por la ambición del poder absoluto.

Los temas que desarrolla Paz en “Postdata” son: “Nota, Olimpiada y Tlatelolco, El desarrollo y otros espejismos, Critica de la pirámide”.

Decía Nietzsche: “El valor de un espíritu se mide por la capacidad de soportar la verdad”. En México nos ha costado mucho aprender a reflexionar con libertad y ejercer la crítica, pero sin critica ninguna sociedad puede progresar, la crítica es el motor del progreso, por eso Paz cuando está criticando al sistema autoritario priista señala: “El régimen mostró que no podía ni quería hacer un examen de conciencia; ahora bien, sin critica, y sobre todo, sin autocritica, no hay posibilidad de cambio”.

La matanza del 2 de octubre del 68 es conocida por todos, pero lo más grave consistía en que el sistema defendía su posición, la clase beneficiada por el poder elogiaba la actitud del Gobierno, creían que habían hecho lo correcto, la crítica existía, pero muy limitada, por eso la importancia de Paz en éste contexto histórico, porque fue una voz que no calló y a pesar del poder absoluto del PRI, a través de “Postdata” Paz desnudó su sistema autoritario, antidemocrático y altamente burocratizado.

Por lo antes mencionado, Paz expresaba que el sistema debía y tenía que democratizarse, el poeta mexicano no vislumbraba una posible revolución y explica muy bien los motivos, pero en lo que sí podría desviarse el sistema autoritario era en una dictadura personal y sangrienta como en  años posteriores sucedería en Chile, Argentina, etc. por eso la importancia de la siguiente crítica: “El Senado y la Cámara de Diputados han sido y son dos cuerpos parlanchines y aduladores que jamás han ejercitado critica alguna; el Poder Judicial es mudo e impotente; la libertad de prensa es más formal que real, la radio y la televisión están en manos de dos o tres familias más interesadas en ganar dinero anestesiando al público con sus programas que en analizar con honradez y objetividad los problemas del país”.

Octavio Paz sabía que su voz tenía eco en Latinoamérica y europea, que una obra, una conferencia, una declaración, provocaba crisis en el viejo sistema priista, por eso seguía señalando en “Postdata”: “En México no hay más dictadura que la del PRI y no hay más peligro de anarquía que el que provoca la antinatural prolongación de su monopolio político.”

Mediante la crítica se fue formando el criterio de la necesidad del cambio, las desigualdades económicas eran y siguen siendo un factor determinante que nos obliga a cambiar para mejorar. Paz señalaba la existencia de dos México el desarrollado y el subdesarrollado, el grupo de mexicanos que tienen todo y pueblos completos que viven en la miseria, pobreza y marginación, considero desde mi opinión que esta realidad no ha cambiado mucho, al contrario ha empeorado.

Hace 44 años Paz señaló: “El dilema se presenta así: o el México desarrollado absorbe e integra al otro o el México subdesarrollado,  por el mero peso muerto del crecimiento demográfico, terminará por estrangular al México desarrollado”. Hoy seguimos esperando esta integración, pero lo que se percibe es que el rico se vuelve más rico y los pobres más pobres ya no pueden ser, por lo tanto, el dilema sigue vigente.

Finalmente, si hacemos nuestra propia reflexión de lo que ha sucedido en México después de la publicación de “Postdata” en 1970, es innegable que se pueden percibir algunos cambios importantes, sin embargo, en los temas fundamentales como pobreza, corrupción, desigualdad, etc. no se ha avanzado, porque cambiar no es sinónimo de mejorar.

A pesar de ello, hoy a 44 años de “Postdata” nadie puede negar la importancia del diagnóstico y pronóstico de Paz, y si la democracia es un valor y la crítica su virtud, eso implica que hay que ejercerla constantemente. Porque la democracia es un método para plantear nuestros problemas y tratar de resolverlos, aun así no olvidemos la enseñanza de Karl Popper: “No exijamos una sociedad perfecta de nuestras imperfectas vidas”.

Correo electrónico: miguel_naranjo@hotmail.com