Los Políticos
Ni
uno entró a la UV
Por Salvador
Muñoz
Bachilleres
Independencia. Así se llamaba la Prepa a donde me tuvieron que meter tras haber
reprobado algunas materias en la secundaria: Química, creo que Matemáticas y
otra más… fueron tres las que me impidieron entrar a un Cbtis… ¿y para qué a un
Cbtis? Pues para seguir a mis amigos.
Fue
una chinga moral porque el tío Poncho, cuando supo que entraba a una prepa de
paga, no me regañó, pero me hizo ver que mi madre hacía un enorme esfuerzo para
pagar la colegiatura de esta escuela.
¿Y
qué creen? Volví a reprobar matemáticas en la prepa y la pasé de panzazo… los
números no se me daban ni se me dan… Baldor era el Muammar Gadaffi de mis 80,
¡el anticristo hecho Álgebra! aunque eso sí, las demás materias me las comía:
Lógica, Historia, Filosofía y lo que fuera…
II
La
prepa a la que fui era considerada como una especie de depósito de malos
alumnos, reprobados, no admitidos o expulsados de otras escuelas…
El
estigma de ser un “rechazado” se combinaba con la ingesta de alcohol y drogas;
de conocer una serie de problemas familiares en compañeros y compañeras que me
contaban sus cuitas sin atinar qué hacer para ayudarlos… a veces los veía
llorar; a veces los veía tomar; a veces drogarse… otras, hasta asaltar para
sacar para el pomo. ¿Eran malos? No lo creo… tuve a los mejores compañeros de
la Prepa y amigos que antes que alguien intentara ponerme un golpe, tenía que
pasar sobre de ellos.
Nadie
era perfecto y quizás no lo buscábamos ser… éramos jóvenes y muchos con
problemas en casa…
III
Después,
vino el examen para la Universidad… ¿estudiar? ¿todavía tenía que estudiar?
cuando yo disfrutaba andar en bici todo el día, jugar futbol dos o tres veces a
la semana, apostar en el futbolito para hacerme de dinero fácil… ¿para qué
quería estudiar?
Realmente
no sé porqué fui y saqué esa ficha para el examen de ingreso a la Universidad
Veracruzana, pero recuerdo que una noche antes, dormimos en la calle Juan
Carlos Moreno Paz y otros compañeros, apartando lugar para ser los primeros.:.
y así fue. Nos dieron una fecha para el famoso examen. Lo hice y me fui a
México con mi Tío Lalo… amé su biblioteca y en medio de tantos libros, encontré
uno que fue de gran ayuda para un espíritu que no sabía lo que quería: Lee
Iacocca.
Una
mañana, emocionado, como nunca he oído a mi Tío Poncho, habló por teléfono
allá, al DF… creo que pidió hablar conmigo y me dijo algo así: “¡Estás en la
Universidad! ¡Entraste!”
IV
¿Y
por qué recuerdo todo esto? Porque la tarde de ayer me encuentro a unos
jovencitos que me cuentan lo que se enteraron en su escuela: “Ningún alumno de
la escuela de bachilleres Unidad y Trabajo vespertino logró algún lugar en la
Universidad Veracruzana”. Me recuerdan a mí, con ese aire de desprecio a seguir
estudiando que yo tenía. Preguntar “por qué” se me hizo tan absurdo que mejor me
mordí la lengua y recordé a mis ex compañeros con sus problemas en casa pero
también recordé que no hace mucho, en esta prepa, fueron 19 días en que un
grupo de “maestros” la mantuvieron tomada. Casi 20 días de atraso, que si bien
no es causal, es parte del problema que representa no tener a un solo alumno
egresado en la UV.
Esta
prepa fue hecha en la época de don Rafael Hernández Ochoa, cuyo busto aparece
en el jardín de la misma, con cierto abandono y descuido. Y así como lo fue mi
prepa Independencia, la Unidad y Trabajo recibe todo el reciclaje de alumnos
reprobados, repetidores y con una serie de problemas familiares y personales.
V
Es
curioso, haciendo un cálculo a ojo de buen cubero, fácil habrá como 180 o 200
alumnos por una plantilla laboral como de 120, entre docentes, administrativos
y personal de apoyo de la educación. El director es conocido como Luis Osorio…
cualquiera dijera que es hijo de Xóchitl Osorio, la subsecretaria de Educación
de Veracruz, por el apellido… bueno, uno nunca sabe.
Dicen
que cuando llegó Luis Osorio, estaba animado a hacer las cosas pero bastaron
unos días para empezar a llevársela de a muertito. Se lleva muy bien con la
plantilla laboral… ¡qué bueno! ¿y los jóvenes?
Bien
podría servir a la SEV hacer un repaso de qué escuelas son las que tienen pocos
o ningún aceptados en la UV y empezar a trabajar allí, y ver qué es lo que no
está funcionando.
La
Unidad y Trabajo es una, y se habla de casi 200 alumnos que no tienen esperanza
o lo peor, no hay maestro que les dé esperanza; no hay una educación que les dé
esperanza; no hay un sistema que les dé esperanza ¿porque no ven futuro en
ellos…?