Los Políticos
Remigio Ortiz y DIF estatal
Salvador Muñoz
Uno cree, de buena fe, que en estos momentos, el DIF estatal
a través de cualesquiera de sus direcciones o administrativos, debió tomar
cartas en el asunto de Ani.
Ani, por supuesto, poco ha de saber de lo que hace el DIF
estatal en torno a ella; es más, ignora igual lo que su madre hace por ella… y
claro, por supuesto, ignora que su padre trata de ignorarla…
Ani, para ubicarla, es una niña de nueve meses de edad. Su
madre, Analí, es de San Andrés Tuxtla y demanda pensión alimenticia para su
hija, pues el progenitor, un funcionario de Gobierno del Estado, ya la
“desconoció”. Hablamos de Remigio Ortiz, titular de Prevención y Readaptación
Social.
II
Casos como el de Remigio Ortiz Olivares no son únicos.
Bueno, la mini-historia siguiente no implicaba a un funcionario del Gobierno
estatal, sino a un Magistrado del Tribunal Superior de Justicia en el Estado.
José Lorenzo Álvarez Montero fue acusado de negarse a reconocer la paternidad
de una menor de 4 años, producto de una relación extramarital. Se llegó al
extremo de “retarlo” a hacerse la prueba de ADN. Bueno, realmente no fue el
Magistrado quien se metió en un lío, más bien fue el Maestro, porque Alvarez
Montero daba clases y fue una alumna la que lo denunció vía Sergio Vaca
Betancourt. Teniendo como abogado al porteño, hemos de imaginar que acabó
doblando las manos el Maestro o Magistrado…
Otra mini-historia: Víctor Morales Silva, de Acayucan pero
por un largo tiempo avecindado en Xalapa cuando fue secretario de Asuntos
Gubernamentales del PAN estatal.
Lo conocí cuando Víctor fue presidente del Patronato Pro
Bomberos en la Llave del Sureste.
En el 2003, Susana López McKinley acusa al panista de
negarle manutención para su hijo producto de una relación de siete años. A
pesar de que el caso llegó a la Procuraduría de la Defensa del Menor y la
Familia, Morales Silva nunca acudió a los citatorios. Eran los tiempos del
“pinche poder” de Pipo Vázquez Cuevas. Desconozco qué se resolvió pero decían
que hasta la fecha, la averiguación previa 1024 esperaba que el panista fuera
lo suficientemente hombrecito para responder…
III
El caso de Remigio Ortiz es más complicado. Deje usted el
asunto de la infidelidad por parte del esposo. Deje usted la falta de
responsabilidad para apoyar económicamente a la madre… dijeran Las Lavanderas:
“Uno, como quiera; ¿pero las criaturas?”
Si bien a todas luces debiera ser un asunto donde
interviniera el DIF estatal, un tanto porque hay un menor de edad en precaria
situación por la actitud de su padre; y otro tanto, porque hay un funcionario
del gobierno estatal poniendo por los suelos las políticas que presume la
presidenta del DIF, el asunto para Remigio Ortiz, titular de Prevención, puede
complicarse aún más cuando, si lo que dice Analí Pelayo, mujer con la que
concibió a Ani, es cierto: Utilizó su puesto, su cargo, la confianza que le
confirió el Gobernador así como el secretario de Seguridad Pública, para tratar
de chingar por cualquier medio a la madre de su hija.
Y es que Analí Pelayo asegura que el funcionario, abusando
de su poder, intentó desaparecer los papeles que registran a Ani como su hija
(ojo, don Rafael Valverde y autoridades ministeriales con el director del
Registro Civil de Catemaco) y por si fuera poco, alega la señora que fue
amenazada con “hacerla desaparecer” para acabar el problema… ¡ah! se me
olvidaba, también la despidieron del Cereso de San Andrés Tuxtla donde laboraba
como custodia, por lo que el asunto que debiera ser en lo más común de los
casos tema a tratar para el DIF estatal creo que tiene que pasar al ministerial
cuando hay tráfico de influencias…
Uno quiere pensar bien, y creer que este día, el DIF
estatal, vía Karime Macías o Astrid Elías Mansur, ya tomaron cartas en el asunto…
aunque a sus nueve meses, Ani no lo sepa.
Se la hacen de
“Pedagogía”
El pasado 28 de mayo, en Junta Académica de la Facultad de
Pedagogía de la UV, se propuso la terna para la elección de Director, quedando
conformada por las maestras Sandra García Pérez, Rocío Liliana González
Guerrero y Maribel Domínguez Basurto. Posterior al proceso y de acuerdo a la
normatividad de la Universidad Veracruzana, el pasado lunes, la Rectora
“antibanquetera” nombró como directora a la Maestra Rocío Liliana González Guerrero.
De inmediato, un grupo de maestros puso en duda los
criterios y transparencia del proceso, por lo que tomaron las oficinas de la
Secretaría Académica y de la Dirección de la propia Facultad. Lo curioso es que
a pesar de que han sido atendidos el pasado martes por la Rectora
“antibanquetera” y el Director del Área Académica de Humanidades así como por
el abogado general de Rectoría, a quienes externaron sus inconformidades, éstas
no fueron lo suficientes para explicar su malestar por la designación.
Y a pesar de la apertura y diálogo de la rectoría, continúan
tomadas las instalaciones y manifestándose sin considerar que con esas
actitudes laceran la vida académica e interrumpen los procesos administrativos
y académicos que deben realizarse para preparar la inscripción de los más de
900 estudiantes, entre ellos los de nuevo ingreso, cuestión que al parecer no
les importa a quienes se dicen “académicos” y que buscan el “bien de la
facultad”... para la reflexión…