CUMPLEAÑOS DE ESCRITORES
MEXICANOS DISTINGUIDOS.
(III)
“Gabriel Zaid y su poesía hacen el mundo más
habitable”
Mtro. José Miguel Naranjo Ramírez.
¿Por qué va un poeta a decirle sus versos a una ciudad que no le paga
por serlo y que lo ningunea precisamente como tal?, Esta interrogante la
escribió Gabriel Zaid en la obra que reúne varios ensayos titulada: “La poesía en la práctica”, y con éste
libro festejaremos los 80 años de vida del gran escritor regiomontano Gabriel
Zaid.
Podría afirmarse que el
ensayo “La poesía en la práctica” es
la obra emblemática de Zaid, un escritor oculto, poco se sabe de su vida, pero
su poesía y ensayos son lecturas que tienen una combinación de arte con técnica,
de momento encuentras la rica prosa de
un artista, pero en el siguiente párrafo surge el contenido certero, claro,
directo, del Ingeniero de profesión, y es a través de esta unión
sentimiento-razón, prosa bella con dato duro, que hacen de Zaid un escritor diferente,
singular, digno de admirar y de seguir.
El ensayo “La poesía en la práctica” se compone de
dos temas centrales que son: “La Ciudad y
los Poetas” y “La Máquina de Cantar”. En estos ensayos Zaid busca
relacionar la poesía con la vida diaria, es decir, la poesía debe servir para
hacer el mundo más habitable. Por eso el escritor regiomontano señala que en
sus inicios poesía y practica eran sinónimos, no existía un divorcio como hoy
en día, en la actualidad ser poeta es sinónimo de haragán, aun así, si se
aceptara que ésta haraganería es una virtud que hace bien a la ciudad, surge el
siguiente problema, ¿Cómo sobrevivirá el poeta si el arte en México no paga?
Afirma Zaid: “Si la poesía no se vende es porque no
interesa.” Y sobre ésta misma afirmación el escritor regio manifiesta: “El joven profesor se iría confortado con su
palmada en el hombro, hasta empezar a oír cosas raras. Por ejemplo: es
inteligente, lástima que se dedique a estas cosas. Por ejemplo: da clases por
haragán, por falta de talento para trabajar y hacer dinero. Por otra parte, se
daría cuenta de que el centro del culto real de la ciudad (fuera de cumplir
cada domingo con la obligación de haraganear) estaba en los valores económicos.”
Conforme se avanza en
el ensayo va uno aprendiendo la jerarquía de valores de nuestra sociedad, y
Zaid al tener una formación científica, con facilidad y sin rodeos nos regala
el siguiente dato duro: “Si se hace un
recorrido por los barrios miserables, se encontrará gente que fuma, aunque “no
tenga para comer”, y que compra o alquila revistas de monitos. Si se hace un
recorrido por las casas de las familias que ganan medianamente se encontrará
que tienen coche, pero no libros. ¿Se debe a que los libros son más caros que
los coches?”
Sin ninguna duda, se
puede afirmar que en nuestra formación el valor principal no es la cultura. Nos
formamos para hacer dinero y “vivir muy
bien”, para ser más claro, “haiga
sido como haiga sido” terminé la “univercidad”,
tengo un empleo en el Gobierno y puedo dar un discurso nombrando a personajes
de la vida pública cómo “José Luis Borgues
Premio Nobel de Literatura, cambiar la nacionalidad de Vargas Llosa de peruano a
colombiano”, ir a inaugurar una estatua de “Luis Don Aldo Colosio”, o “no
saber decir tres libros que he leído en mi vida”, a pesar que esto
demuestra mi incultura, ignorancia, no me afecta ni me da vergüenza, porque no
todos, pero la mayoría cantan a mi ritmo.
Para fortalecer lo
antes dicho Zaid afirma: “En muchas
partes se cree que la corbata es algo indispensable, lo cual hace que una
empresa dedicada a la fabricación de corbatas pueda ser lucrativa, y que el
empresario en cuestión pueda ser un respetable industrial. En otras partes, en
Francia, por ejemplo, para ser un respetable industrial se necesita además ser
una persona medianamente culta, y no resulta escandaloso que De Gaulle, con
todas sus responsabilidades, se dé tiempo de leer un par de horas diarias, y
que Georges Pompidou, un banquero que es ahora su ministro, publique una
antología de la poesía francesa."
Mi apreciado lector, Gabriel
Zaid busca a través de su ensayo unir nuevamente la poesía y la práctica: “verla en el mundo del trabajo y los
negocios, del prestigio social y del poder político, de la ingeniería y la
computadora, de la vida amorosa y cotidiana.” ¿Se imagina un mundo así? Yo sí,
porque Zaid nos enseña que: “La cultura
no es una especialidad. No es propiedad de nadie. No es algo que esté ahí y que
se pueda adquirir. Nos “adquirimos” a nosotros mismo a través de la cultura. La
cultura es el camino de hacer habitable el mundo y entendernos, un camino que
hacemos y que nos hace, nunca hecho del todo, siempre dado en parte y en parte
por hacerse, en la historia personal como en la colectiva.”
Finalmente cierro la
presente columna con la siguiente pregunta: ¿Por qué escribo semana a semana mi
columna?, En éste ensayo el festejado Gabriel Zaid me dio la respuesta: “Todo hombre debe ensayar, pensando a solas,
hablando con su prójimo, escribiendo y quizá publicando, mientras hable, escriba
o publique de cuestiones que lo cuestionen.”
Correo electrónico:
miguel_naranjo@hotmail.com