O P I
N I O N
Por:
Mario Javier Sánchez de la Torre.
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Tránsito del
Estado, ineficiente y nada transparente. (Parte IV)
Hoy lunes se cumplen ocho días (esta es la
cuarta ocasión) de que abordamos en este espacio lo que vivimos al tratar de aclarar
la imposición de una arbitraria infracción por parte de la desprestigiada
Dirección General de Tránsito y Transporte del Estado de Veracruz.
Durante la
pasada entrega -el pasado viernes 12
del presente mes- por razones de
espacio relatamos hasta el momento en que Rambo, abogado y secretario particular del Rey de
Tránsito del Estado -así se identificó
esta persona con su servidor- después
de más de dos horas de estar haciendo ante sala, en el pasillo-sala de espera
de esa Dirección, nos comenzó a atender. Pues ya iniciada la plática con su
servidor, además de habernos identificado como colegas (licenciados en
derecho), pensé, erróneamente, que todo
se aclararía con facilidad, en base a la aplicación de la ley, después de
haberme concedido la audiencia que este humilde mortal, ciudadano mexicano,
además infractor, estaba solicitando
-por tener ese derecho- desde hace ya en ese momento más de dos horas
con su majestad, el servidor público, empleado de los veracruzanos que cobra en
la nómina de la dependencia bajo el nombramiento de Director de Tránsito y
Transporte del Estado de Veracruz , un sueldo que nosotros le pagamos.
Como señalé
en líneas anteriores, con la confianza que me dio el conocer la escolaridad
profesional de Rambo y además de ser colegas, le insistí en mí solicitud de
entrevistarme con su jefazo. Como se dio cuenta que no había podido convencerme
de mí atrevida actitud, con todo su armamento y pecho salido, se retiró y
desapareció por la puertita.
Antes de
continuar con el relato, quiero hacer del conocimiento de mis estimados
lectores que durante los cuarenta años que llevo trabajando como periodista
tanto en la ciudad de México, como aquí en el Estado de Veracruz, esta es la
primera vez que me encuentro con un secretario particular tan bien armado - como ese modelo de las camionetas nissan- pues en las ocasiones que he tenido que
asistir a alguna de los zonas militares, los soldados que hacen guardia en las
puertas de éstas, por razones obvias están armados, pues son militares, pero
nunca ni los secretarios particulares de los gobernadores que he conocido, así
como de los secretarios de estado del gobierno federal, durante sus horas de
trabajo muestran estar armados. Así que lo narrado y que se está viviendo en la
Dirección General de Tránsito y Transporte del Estado de Veracruz, de lo cual
he sido testigo, solamente puede tener dos explicaciones: la primera, que la
moda ahora sea que los servidores públicos de las dependencias de la
administración estatal de Veracruz, tengan la orden superior de mostrar la
fortaleza del actual Gobierno del Estado, en esa forma y la segunda, que puede
ser la real, que es tal la inseguridad que vivimos aquí, en estas tierras
jacarandosas, lo que ya se perdió, que obligue por miedo o precaución, valla
usted a saber estimado lector, a que los servidores públicos de esta
desprestigiada e ineficiente administración, sea tal su miedo, que no solamente
las escoltas estén armadas, sino hasta los secretarios particulares y valla usted
a saber, si también las señoritas que lo atienden cuando va a cualquier persona
a realizar algún trámite.
Pero
regresando a lo platicado con el eficiente Rambo, unos momentos después fui
recibido nada más y nada menos, por quien cree usted. Adivinó; por su majestad,
el señor Director de Tránsito y Transporte del Estado de Veracruz. Por lo que
llegue a ver al pasar al interior de la oficina, -también tuve la dicha de pasar por la
puertita- o ya se había ido y tuvo la gentileza de
regresarse para atenderme, lo que de haber sido así lo agradezco o estaba
apenas llegando a la oficina. Pues no me atendió en su privado, estaba cerrado
con llave y lo hizo en un escritorio que
estaba entre los demás. O puede ser que yo no merecía ser atendido en su
privado, soy un simple ciudadano y además infractor. La plática entre el
servidor público y su servidor, no duró más de dos minutos, pues ya conocía el
caso y al explicar mí inconformidad, la respuesta fue que cometí una infracción
y ya. Se tiene que pagar. Momento en que inició otra odisea.
Baje a las
ventanillas, nada burocratizadas que tiene la ineficiente SEFIPLAN en la planta
baja del edificio de esta Dirección y la sorpresa fue que solamente trabajan
hasta las dos de la tarde. La razón la ignoro, pero todas las oficinas del
Gobierno del Estado, trabajan hasta las tres de la tarde y regresan a prestar
sus servicios de las seis de la tarde a las nueve de la noche. Estas que son
realmente de urgente atención al público, no. Y comento que son de urgente
atención al público, por varias razones: si el pago de la infracción es dentro
de determinado número de días, se paga el cincuenta por ciento del monto total
y que desde el momento que la grúa de la eficientísima empresa Milenium sube o
engancha su automotor, inicia el pago del corralón.
Pasamos
ahora al viacrucis que representa hacer el pago. Se forma usted en la
ventanilla de SEFIPLAN y cuando lo atienden le indican que ahí no se paga,
entonces para qué hay ventanillas de SEFIPLAN ahí. Que el pago lo hace en
alguna sucursal bancaria o en cualquier sucursal de Oxxo, en donde le cobran
por recibirle su dinero ocho pesos de comisión. Pero eso sí, para hacer más
ágil todo el proceso, después de hacer el pago en donde usted pueda, tiene que
regresar a las citadas ventanillas a presentar el pago y fotocopias de la
documentación que ahí mismo le dieron. Para de ahí pasar a otra ventanilla en
donde le hacen la liberación de su automotor. A lo que surge el
cuestionamiento, estimado lector, porque no se paga en las ventanillas que
tiene ahí SEFIPLAN y nos evitan la molestia y pérdida de tiempo de tener que
pasar a un banco u Oxxo y además el pago
de ocho pesos de comisión. Y de tener que pagar más tiempo de corralón, ya que
si no le da a usted tiempo de hacer el trámite antes de las dos de la tarde, la
ventanilla de SEFIPLAN cierra y usted pagará otro día de encierro. Situación la descrita que no le veo la
justificación y si se presta al sospechosismo en el sentido de que ¿Por qué hay
que pagar en bancos u Oxxo y además una sospechosa comisión? Cree usted que le
tocara algo a alguien. La verdad yo no lo creo, usted sí porque es muy mal
pensado. Pero a todas luces el trámite es muy eficiente y transparente.
Y ya para
finalizar con esta molesta y lamentable situación hago de su conocimiento
estimado lector, que en comunicado de prensa
número 5353 de la Coordinación General de Comunicación Social del Estado
de Veracruz, fechado en Xalapa, Ver., el uno de septiembre del año en
curso -tengo copia para cualquier
aclaración- se informa que la Secretaria de Seguridad
Pública a través de la Dirección General de Tránsito del Estado, da a conocer
las nuevas tarifas por concepto de arrastre vehicular y encierro de su auto.
Indicando lo
siguiente: El titular de la dependencia,
Jorge Isrrael Ponce de León, manifestó su compromiso por vigilar que estas
disposiciones sean acatadas en el marco de la “ legalidad” y que las empresas
de grúas que incurran en irregularidades serán suspendidas de manera
definitiva. “Mantendremos un operativo permanente para que se brinde un
servicio eficiente y de calidad; nos cercioraremos de que los vehículos que
sufran algún daño por una mala maniobra sean reparados en su totalidad”
Dando a
conocer el en documento las siguientes tarifas: arrastre de autos y camionetas
pick up de una y media toneladas mal
estacionados, es de $ 369.85. Costo de corralón por día: $ 36.98 y maniobras
por accidente automovilístico: $ 369.86 precios con iva incluido.
Comunicado
que nos parece muy interesante, solo que su servidor pago por arrastre y un día
de “estancia” en el corralón no los precios siguientes:
Arrastre: $ 354.50
Corralón: $
50.00
IVA:
$ 64.72
Total: $
469.22
La realidad
es que los precios dados a conocer por la Dirección General de Tránsito del
Estado, como se aprecia en lo citado, no son los mismo que se están cobrando,
pues la diferencia aunque mínima, es de $ 100 en total. No hay que tener una
gran imaginación para poder calcular a cuánto ascienden las entradas de la
citada empresa por día solamente en Xalapa, negocio que no que no se aprecia
muy transparente, pues como se ve en lo señalado no respeta lo indicado por la
autoridad. (de todo tengo documentación
original para cualquier aclaración).
Hasta aquí
con esta penosa narración que viví en esta ciudad capital de uno de los estados
supuestamente más importantes del país, por su “prosperidad”. Ya sin tocar lo
que corresponde a la falta de capacitación de las “señoritas y señoritos autoridad”, a quienes nadie les
ha enseñado que es un servidor público y como deben comportarse, así como
también que quiere decir la palabra: autoridad. Hasta el miércoles. noti-sigloxxi@hotmail.com