EL MAGO SE ESFUMÓ, PERO
SU MAGIA PERMANECE (IV).
“Sergio
Pitol, Vals de Mefisto.”
Mtro.
José Miguel Naranjo Ramírez.
El
libro: “Vals de Mefisto” integra
cuatro cuentos magistrales escritos por Sergio Pitol en la década de los
ochentas, originalmente la obra fue publicada bajo el título: “Nocturno de Bujara”, pero en el año 1989
la Editorial Era publicó la primera
edición en su biblioteca con el nombre: “Vals
de Mefisto”, actualmente es la edición más conocida y leída, el libro se
compone por los cuentos: “Mephisto-Walzer,
El relato veneciano de Billie Upward, Asimetría, Nocturno de Bujara.”
En
todos los cuentos Sergio Pitol nos hace vivir en un mundo cosmopolita, los
escenarios se mueven con rapidez, de momento estaremos situados en una ópera en
Viena y en un instante nos trasladaremos a Veracruz o a vivir un crimen en
Barcelona, para la crítica literaria son considerados cuentos perfectos, existe
un gran manejo de la técnica narrativa donde Pitol crea narraciones sobre
narraciones, escritores imaginados que nos van a contar una historia dentro de la propia historia, lo antes explicado lo
veremos plasmado en el cuento:“Mephisto-Walzer.”
El
“Vals de Mefisto” fue compuesto por
Franz Liszt entre los años 1859 a 1885, en total son cuatro composiciones quedando
el primer Vals como el de mayor relevancia. En las investigaciones realizadas
para escribir el presente artículo me encontré que Franz Liszt se inspiró en un
episodio del poema dramático “Fausto”
escrito en 1836 por el poeta austriaco Nikolaus Lenau. Puntualizando que la
leyenda sobre el famoso Doctor Fausto surgió desde la época del renacimiento y
el arte la ha inmortalizado a través del teatro, la poesía, la música, siendo
Marlowe, Goethe y Mann, los escritores que mayor influencia han tenido sobre el
mítico pacto diabólico que efectuó el Doctor Fausto con el demonio
Mefistófeles.
En
el cuento Sergio Pitol crea a un personaje llamado Guillermo quien se encuentra
viviendo un año sabático en la ciudad de Viena, Austria. La esposa de Guillermo
radica en Veracruz, el relato inicia con la esposa dudando sobre la estabilidad
de su matrimonio, acababa de recibir una revista donde su esposo había escrito
un cuento llamado: “Mephisto-Walzer”,
lo anormal consistía en que Guillermo siempre le mandaba a ella todo lo que
fuera a publicar para que analizara el texto y le hiciera las respectivas
criticas, no obstante, en esta ocasión Guillermo ni siquiera a través de las
cartas le comentó sobre su publicación.
La
mujer no resistió y se puso a leer el cuento, le tranquilizaba descubrir que
por lo menos el concierto de piano que fundamenta el relato si se lo había
platicado su esposo por cartas, y, además, ese concierto lo vieron juntos en
Paris cuando estaban recién casados. Partiendo de este concierto Guillermo crea
a un personaje llamado Manuel Torres, quien será el protagonista que vivirá y
narrará todo lo imaginado y acontecido en el concierto.
Es
importante remarcar que hasta aquí claramente se pueden percibir las voces
narrativas creadas por Pitol, la esposa de Guillermo es la primera voz que
cuenta, narra, rememora, y hasta crítica literaria realiza, cuando nos platica sobre
el cuento escrito por su esposo lo hace de la siguiente manera:
“El relato posiblemente no sea memorable. La
primera parte del programa estaba compuesta por la Sonata en Si Menor y el Vals
de Mefisto de Liszt; la segunda se integraba exclusivamente con Estudios de
Chopin. El relator describe la Sonata y para ello Guillermo debió haber
utilizado los datos del programa de mano o extraerlos de un libro de
popularización musical o alguna biografía de Liszt. El relator un joven
literato mexicano de nombre Manuel Torres, llega pues al concierto del solista,
que en el cuento en vez de Divers se llama Gunther Prey.”
Manuel
Torres estaba escuchando el “Vals de
Mefisto”, de pronto le llamó la atención la figura de un anciano que se
encontraba en el palco muy solitario, y, sobre todo, atento a la ejecución del
pianista: “Hay algo trágico en la manera
en que aquel anciano escucha a Prey tocar el Vals Mefisto.” A partir de
este instante Manuel Torres se olvidará del pianista y empezará a imaginar
escenarios, causas y motivos de los sentimientos que expresa el anciano al
momento de escuchar el Vals.
En
total son tres historias las que imagina el narrador, en la primera piensa que
el anciano es un abuelo militar que en su plenitud hizo todo lo posible por
desviar a su nieto de la carrera de artista, y ahora que se encuentra cerca del
final intenta una reconciliación. La segunda nos presenta a un maestro a punto
de morir de cáncer y trata de encontrar en el concierto de su alumno un sentido
a su vida.
“¿Y si fuera un maestro? Un profesor a punto
de caer demolido por el cáncer, que a duras penas se ha levantado del camastro
en que agoniza y ha salido para oír por última vez al alumno en quien se siente
realizado, cuyo adiestramiento lo alejó de todo lo que en cierto momento le
hicieron creer que era importante: su carrera personal, la fama, sus otros
alumnos, una esposa, dos sobrinas, y cuya ejecución de esa noche justifica su
vida y le permite esperar sin sobresaltos una muerte que sabe inevitable e
inmediata. Aunque agnóstico, en ese momento implora el milagro de morir allí,
en el palco, antes de escuchar la última nota del Mefisto. Pero el tono de burla se desborda y en su
empeño se produce el instante que le revela (¡y su estupefacción es entonces
inmensa!) que nada tiene ni ha tenido sentido, ni siquiera la música, que su
vida ha sido apenas una broma miserable, que el dolor que aqueja a su costado
izquierdo al grado de apenas permitirle respirar es también parte de esa broma
infame, y siente deseos de abolir el mundo que en ese momento solo se le
aparece a través de un par de manos que recorren el teclado y se burlan de él,
de su agonía, de la música que emana de ellas y de Liszt y de cualquier
aspiración que aliente en el hombre.”
La
tercera historia imaginada y recreada sucederá en Barcelona, ciudad que Manuel
Torres conoce bien, aquí habrá un crimen provocado por una infidelidad, la
historia es atrapante y lo mejor son las reflexiones finales sobre el resultado
del crimen cometido posiblemente por el anciano que contempla extasiadamente al
pianista
Por
supuesto que en el final del cuento
sabremos por fin quien es el anciano y porque escucha con tanta pasión el: “Vals de Mefisto”, en el presente
artículo no pretendo narrarles toda la historia, solo introducirlos a un mundo
maravilloso lleno de creación, imaginación, un mundo que podemos vivir a la par
de la realidad y que resulta ser más agradable, e incluso en el propio cuento
cuando Prey dejó de tocar a Liszt e inició con Chopin, Sergio Pitol a través de
Manuel Torres expresa:
“La realidad ha destruido todo el misterio
que para él poseía aquella especie de dialogo que la música estableció entre la
escena y el palco. La realidad, por lo visto, se dice, es rica en golpes bajos,
no en grandes hazañas. El Chopin de Prey le parece aburrido, equivocado,
pusilánime. De haber estado en un lugar menos visible habría abandonado la
sala.”
Cuando
la esposa de Guillermo leyó el final del cuento comprendió el desgaste de su
matrimonio, su sentido de exagerada realidad y frialdad posiblemente habían
acabo con todo, esto implica que si bien el amor debe poseer algo de razón, también
debe vivirse con pasión e imaginación, debe existir como en la música y en el
arte una entrega total…
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electrónico: miguel_naranjo@hotmail.com