Crónicas
urgentes
El sistema
contra los veracruzanos
Por Claudia Constantino
El periódico Reforma
dio a conocer este día, en su encuesta, un empate técnico entre los candidatos
por la gubernatura de Veracruz: Cuitláhuac García y Miguel Ángel Yunes. El dato
que vale la pena traer a cuento, y que no hay que olvidar, es que el gobierno
del Estado es cliente asiduo de esta casa editorial y, hasta donde se sabe,
MORENA, al menos a nivel estatal, no; el PRI, mucho menos.
Otra vez el tema de las encuestas: su
confiabilidad, su impacto, su conveniencia, su imparcialidad, su oportunidad y
su utilidad para el electorado; porque a todos nos queda claro su utilidad para
quienes las pagan, y su conveniencia, su oportunidad y su impacto.
Y es que es altamente preocupante
todo lo que se filtra desde los equipos de campaña
de los diferentes candidatos en Veracruz; preocupa, así mismo, la certeza de
que es el equipo de campaña del gobernador y su hijo, a quien a toda costa
quiere hacer ganar, quienes disponen de más recursos económicos. Y no porque
sean los más ricos de la contienda sino porque son los que tienen acceso
directo a los recursos de todos los veracruzanos.
En el caso de Pepe Yunes, a quien el
diario Reforma da un muy lejano
tercer lugar, será una pena si realmente la mayoría de los
votantes confirman que nunca lo vieron como opción, ya que durante los debates,
de la XEU primero, y del OPLEVER después, fue el único que habló con seriedad y
argumentos de propuestas; también fue quien mostró más mesura y ánimo
conciliador, por lo que no se subió al ring que acapararon los dos punteros. A
la espera de que algún veracruzano en posibilidad de votar note la diferencia.
De los tres candidatos que se
disputan la gubernatura de Veracruz es el más experimentado,
el mejor preparado y con más el perfil más adecuado. No obstante, en esta
contienda eso es lo de menos, porque lo que jala toda la atención es quién hace
los mejores chistes, los mejores memes y con qué destreza los sueltan en las
redes sociales. Crece el que capitalice mejor el descontento de una sociedad
que está “hasta la madre” de que la saqueen y le mientan.
En esta elección
inédita, cuya batalla se ha librado desde la percepción ciudadana y no desde lo
que interesa, la lógica en el imaginario colectivo se centra en un ominoso
“todos los políticos son iguales, seguramente los que lleguen con Andrés Manuel
harán lo mismo, pero si lo hacen, aunque sea un poco menos, ya ‘chingamos’”.
Así de “jodido” el
escenario, así de elementales las consideraciones; y bajo esta inercia todos
vamos a perder. Por desgracia, México luce a años luz de un cambio verdadero.
No el de los eslóganes de políticos inmisericordes como el actual gobernador de
Veracruz, que tanto prometió con esa frase y tan poco ha cumplido.
Es evidente que los priistas de todo
México no vieron venir la era de las redes sociales y su
impacto. No vieron venir las nuevas maneras de enterarnos y de comunicarnos
como sociedad. Hicieron crecer las desigualdades, seguros de que seguirían en
la cima de la pirámide, cual Tlatoanis, controlándolo todo. Pero no, no vieron
venir esta variable que hoy los enfrenta al enorme reto de reacomodarse ante
una sociedad poco ilustrada, pero muy bien comunicada, totalmente fuera ya de
su control; y lo peor: cautivada por el sujeto que supo capitalizar a su favor
el descontento y las ansias de castigo para los abusadores.
Al romperse el cerco informativo y
multiplicarse las plataformas desde donde se pueden expresar ideas y manipular
consciencias, cambió el juego del poder completamente.
Esta es, sin duda, una elección diferente. Somos las generaciones que
multiplicaremos las opciones de gobierno y seremos, acaso, una sociedad más
democrática.
En Veracruz somos testigos de cómo
el viejo sistema quiere imponer a un heredero del feudo y para ello usa en
contra de los ciudadanos sus propios recursos, esos que no llegaron a su
destino: carreteras, hospitales, escuelas, etc. ; porque desde el primer día
del tal gobierno del cambio (sólo cambiamos de partido) se ahorró y se preparó
para esta contienda electoral que ya desde entonces se sabía venía dura.
Esta será
una guerra inédita del sistema y su instinto de supervivencia exacerbado contra
los veracruzanos que entienden cuánto está en juego y lo mal que está la
entidad. Esos que votaron por un partido diferente porque ansiaban seguridad en
sus calles y sus hogares; oportunidades para sus jóvenes; atención médica para
sus ancianos; un alto a los asesinatos de mujeres; otro Veracruz.
Cada vez falta menos para que los
ciudadanos se encuentren frente a frente con los políticos,
otra vez. Es preciso que sea una votación tumultuaria; hay que tener muy presente
todo lo que pueden hacer los gobiernos cuando les regalamos nuestros votos por
la vía del abstencionismo. Hoy, la resistencia es tu voto. Esta vez, credencial
de elector en mano, de verdad tienes un deber que cumplir. Por primera vez, o
más que nunca, es indispensable que razones tu elección. Por ti, por los tuyos,
por Veracruz y por tu país. Seis años no se van rápido y mucho menos cuando los
tienes que vivir en la miseria, la marginación, la violencia y la falta de
oportunidades. Que no gane el sistema. Que los cambios cuenten.
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