¡Cae
Mariano Rajoy!
Por Helí Herrera Hernández.
El
caso Gürtel es un proceso de corrupción que llevaba varios meses investigándose
en España, que inmiscuye a muchos empresarios ligados en negocios turbios con
dirigentes del más alto nivel del derechista Partido Popular.
Entre los delitos que se les atribuye a
estos líderes del partido que estaba en el poder, destacan el blanqueo de capitales,
tráfico de influencias, cohecho y fraude fiscal, los cuales vienen
investigándose desde finales del año 2016, mismos que fueron utilizados por
políticos destacados del PP para financiar las campañas políticas de 1990 a 2005, tiempos en que ese
instituto político estuvo presidido por José María Aznar y Mariano Rajoy.
En total fueron 37 los acusados en el
caso Gürtel, pero solo 29 fueron declarados culpables de evasión impositiva,
fraude, lavado de dinero, malversación de fondos públicos, abuso de poder entre
otros delitos, y condenados a 351 años
de prisión en total.
Destacan entre los sentenciados
Francisco Correa, quien es considerado el cerebro de la trama de corrupción y
quien controlaba la red de asesores y empresas que organizaban viajes y eventos
para el Partido Popular, a cambio de contratos públicos. Pablo Crespo, estrecho
colaborador de Francisco Correa, quien era secretario de organización del PP en
Galicia. Luis Bárcenas, ex gerente y tesorero nacional del Partido Popular, y
quien fue el que delató la existencia de una “caja chica” o “caja B” dentro del
Partido Popular, inculpando al ahora expresidente Mariano Rajoy como el que la
administraba en beneficio de campañas, al margen de las leyes electorales.
Independientemente que Rajoy negó haber
cometido delito alguno cuando fue llamado a rendir su testimonio en el juicio
(se convirtió en el primer jefe de Gobierno en funciones de España en testificar
en un juicio), la justicia española encontró suficientes elementos para responsabilizarlo,
dando lugar para que el Partido Socialista Obrero Español promoviera la Moción
de Censura hace doce días, que desencadeno la destitución del Jefe de Estado
Español.
Quien lo sustituye es el líder
socialista de 46 años, quien recabó el apoyo de 180 diputados, cuatro por
encima de los 176 necesarios para la mayoría absoluta, y es el actual secretario
general del Partido Socialista Obrero Español, y quien era el rival político de
Mariano Rajoy, con quien lleva una relación fría y distante, desde que en el
primer debate electoral que ambos protagonizaron en las elecciones
presidenciales de 2015, le manifestara, que Rajoy no era un “político decente”.
Pero volvamos a la realidad mexicana y
anotemos que eso sucede allá, en Europa, no acá, donde todos los escándalos de
corrupción, mil veces más cuantiosos que los investigados en el caso Grüger, no
merecen apertura de carpetas de investigación, mucho menos llamar como testigo
o indiciado a un Presidente de la República, y ni siquiera imaginar una
destitución del cargo.
Por lo pronto, si Andrés Manuel Gana
las elecciones presidenciales del primero de julio, tampoco podremos ver un
castigo para los que se han enriquecido con el erario público, o que han
traficado influencias, o que han permitido la corrupción, como es el caso de
Enrique Peña Nieto, entre muchos otros. Ya los perdono de antemano, sin
importar el tamaño de los delitos.