domingo, 12 de mayo de 2019


Peligrosas 

complicaciones

de la hipertensión 

arterial


Dra. Abigail bello Gallardo
Twitter: @AbigailBelloG



La hipertensión, también conocida como tensión arterial alta o elevada; o simplemente “presión alta”, es un problema de salud pública mundial.  

La tensión arterial normal en adultos es de 120 mm Hg (milímetros de mercurio) cuando el corazón late (tensión sistólica); y de 80 mm Hg cuando el corazón se relaja (tensión diastólica). O sea, la presión normal, en general, es 120/80 mm Hg.

Cuando la tensión sistólica es igual o superior a 140 mm Hg; y/o la tensión diastólica es igual o superior a 90 mm Hg, la tensión arterial se considera alta o elevada.

La mayoría de las personas con hipertensión no muestra ningún síntoma; por ello, se le conoce como el "asesino silencioso". En ocasiones, la hipertensión causa síntomas como dolor de cabeza, dificultad respiratoria, vértigos, dolor en el tórax, palpitaciones del corazón y hemorragias nasales, pero no siempre https://www.who.int/features/qa/82/es/

A nivel mundial, más de uno de cada cinco adultos tiene la tensión arterial elevada y debido a la falta de control adecuado, causa aproximadamente la mitad de todas las muertes, por accidente cerebrovascular o cardiopatía.


La presión arterial alta (hipertensión) si no se controla, puede provocar discapacidad, una calidad de vida deficiente o, incluso, un ataque cardíaco mortal https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/high-blood-pressure/in-depth/high-blood-pressure/art-20045868

Las complicaciones más comunes que puede provocar la presión arterial alta cuando no se la controla de forma eficaz, son:

Daño a las arterias

La hipertensión aumenta progresivamente la presión de la sangre que circula por las arterias. Como consecuencia, se puede presentar lo siguiente:
-Arterias dañadas y estrechadas. La presión arterial alta puede dañar por dentro las arterias limitando el flujo de sangre (con nutrientes y oxígeno) a todo el cuerpo.
-Aneurisma. Con el tiempo, la presión arterial elevada constante, en una arteria debilitada puede provocar que una parte de su pared se agrande y forme un tipo bulto (aneurisma). Los aneurismas pueden romperse y causar un sangrado interno que puede poner en riesgo la vida.
Los aneurismas se pueden formar en cualquier arteria del cuerpo, pero se presentan con mayor frecuencia en la arteria más grande (la aorta).

Daños en el corazón

El corazón bombea sangre a todo el cuerpo. Si la presión arterial elevada no se controla, puede dañar el corazón de diferentes formas, por ejemplo:
-Enfermedad de las arterias coronarias.
La enfermedad de las arterias coronarias afecta las arterias que suministran sangre a los músculos del corazón. Cuando la sangre no puede fluir libremente hacia el corazón, se puede experimentar dolor en el pecho, ritmos cardíacos irregulares (arritmias) o ataque al corazón.
-Dilatación del ventrículo izquierdo.
La presión arterial alta obliga al corazón a trabajar más de lo necesario para bombear sangre al resto del cuerpo. Esto hace que el ventrículo izquierdo se engrose y endurezca y no bombee suficiente sangre. Esta afección aumenta el riesgo de sufrir un ataque cardíaco, una insuficiencia cardíaca y una muerte cardíaca súbita.
-Insuficiencia cardíaca.
La presión arterial alta puede debilitar los músculos del corazón y hacer que funcionen de manera menos eficiente. Finalmente, el corazón agobiado comienza a desgastarse y fallar, pudiendo causar la muerte.

Lesiones en el cerebro

Al igual que el corazón, el cerebro depende de un suministro sanguíneo nutritivo para funcionar correctamente y sobrevivir. Pero la presión arterial alta puede provocar diversos problemas, entre ellos:
-Accidente isquémico transitorio.
Un accidente isquémico transitorio, es una interrupción breve y temporal de la irrigación de la sangre al cerebro y suele ser una advertencia que indica que se está en riesgo de tener un accidente cerebrovascular total, altamente mortal si no se atiende de inmediato.
-Accidente cerebrovascular.
Un accidente cerebrovascular ocurre cuando parte del cerebro no recibe oxígeno ni nutrientes, lo cual hace que mueran las neuronas cerebrales. La presión arterial alta sin control puede provocar un accidente cerebrovascular. La presión arterial alta también puede provocar coágulos sanguíneos en las arterias que llegan al cerebro, que bloquean el flujo de la sangre y pueden igualmente causar un accidente cerebrovascular que es potencialmente mortal.
-Demencia.
La demencia es una enfermedad cerebral que produce problemas con el pensamiento, el habla, el razonamiento, la memoria, la visión y el movimiento. La presión arterial alta puede ser la culpable.
-Deterioro cognitivo leve.
El deterioro cognitivo leve, el deterioro en la comprensión de las ideas, la falta de memoria y la complicación de la enfermedad de Alzheimer pueden ser el resultado de la interrupción del flujo sanguíneo al cerebro cuando la presión arterial alta daña las arterias.

Daño a los riñones

Los riñones filtran el exceso de líquido y desechos de la sangre; un proceso que depende de los vasos sanguíneos sanos.
La presión alta puede lesionar tanto los vasos sanguíneos de los riñones y los que van a ellos, que llegan a causar varios tipos de enfermedad renal (nefropatía). Tener diabetes además de presión alta puede empeorar el daño.
-Insuficiencia renal. La presión alta es una de las causas más comunes de la insuficiencia renal. Esto es porque puede dañar tanto las arterias grandes que van a los riñones como los vasos pequeñísimos (glomérulos) dentro de los riñones.  Como consecuencia, se pueden acumular niveles peligrosos de líquido y de desechos en el cuerpo. A consecuencia de esto, eventualmente quizás se necesite diálisis o trasplante de riñón.

Daño a los ojos

Unos vasos sanguíneos diminutos y delicados suministran sangre a los ojos, éstos también pueden ser dañados por la presión alta:
-Daño a los vasos sanguíneos de los ojos (retinopatía).
La alta presión puede dañar los vasos sanguíneos que llevan sangre a la retina, causando la retinopatía. Este trastorno puede conducir a sangrado en el ojo, visión borrosa y pérdida completa de la visión. Si se tiene tanto diabetes como alta presión, se corre más riesgo.
-Daño al nervio (neuropatía óptica).
Este es un trastorno en que el flujo bloqueado de sangre daña el nervio óptico. Puede matar células nerviosas en los ojos, lo que quizás cause sangrado dentro del ojo o pérdida de la visión.

Disfunción sexual

La presión arterial alta con el tiempo causa que el flujo de sangre que llega al pene sea insuficiente para lograr y mantener las erecciones (a menudo denominado «disfunción eréctil»).
Este problema es bastante frecuente, en especial, en los hombres que no se tratan la presión arterial alta.
Las mujeres también pueden tener disfunción sexual como un efecto secundario de la presión arterial alta. La presión arterial alta puede reducir el flujo sanguíneo a la vagina. Para algunas mujeres, esto provoca una disminución del deseo sexual o la excitación, sequedad vaginal o dificultad para llegar al orgasmo.

-Disminución de la masa ósea. La presión arterial alta puede aumentar la cantidad de calcio en la orina. Esa eliminación excesiva de calcio puede causar osteoporosis, que, a su vez, puede provocar fracturas de huesos. El riesgo aumenta especialmente en las mujeres mayores.
-Problemas para dormir. La apnea obstructiva del sueño —una afección en la cual los músculos de la garganta se relajan y producen ronquidos fuertes— se presenta en más de la mitad de las personas con presión arterial alta.

Preeclampsia o eclampsia.
La presión arterial elevada en las embarazadas pone en peligro la vida de la madre y del bebé.