Por: Zaira Rosas
Después de días repletos de
información sobre el COVID-19 concluí que todos necesitamos
un instante de
desconexión. Estar pendientes de la actualización de datos, casos reportados y
medidas a toda hora, es desgastante y merma en exceso nuestro ánimo. A tal
punto que quizás este exceso de información también da un golpe duro en nuestra
capacidad de decisión. Recientemente se publicó un artículo en el que Naomi
Klein habla de shock post pandémico y de cómo esta crisis resultó conveniente
para impulsar nuevas propuestas.
Hoy quería sugerir tomar un
descanso informativo, pero conforme pasaban los días, me percaté que lo que
necesitamos es hacer una selección profunda de lo que consumimos. El problema
no es informarnos, el problema son las fuentes y que nos dejemos guiar solo por
la agenda ya establecida. ¿Estás al tanto de los números de infectados por
coronavirus en nuestro país? Probablemente sí. ¿Sabías que el 17 de mayo se
celebra el día Internacional contra la homofobia? Es posible que sí, si navegas
en redes sociales, pero si tu fuente primigenia son los medios tradicionales es
más probable que no tenías ni idea.
¿Has escuchado hablar de Johnny
Escutia? Si aún no sabes quién es este personaje, es urgente que tengas otro
tipo de datos. Este hombre representa la violencia contra la que las mujeres se
han manifestado, es la masculinidad tóxica que algunos hombres tratan de
cambiar, aquella en la que se normaliza agresión justificándola como una forma
de expresión. Johnny Escutia se hizo tendencia en internet porque tiene
presencia en diversas redes alcanzando miles de seguidores y en las que difunde
contenido en el cual habla de cómo violar, matar, descuartizar, etc. a niñas y
mujeres, entre ellas tiene una canción en la que amenaza de muerte a Yuya.
Urge prestar atención a los temas
anteriores porque el contenido difundido también propaga ciertas ideologías de
forma natural. En estos momentos el tema principal a nivel mundial es el
coronavirus y en efecto todos debemos estar al tanto de las medidas que se
toman para proteger nuestra salud. Sin embargo, el mundo continúa, hay lugares
de México donde el temor más grande sigue siendo la violencia, no el virus. Nos
alarmamos por que se incremente el número de muertes relacionadas con esta
pandemia, pero no por las muertes que llevan décadas incrementando debido a
feminicidios y el crimen organizado.
Esta época es también para
prestar atención a dinámicas sociales, para profundizar en otras temáticas y
buscar la manera de no repetir patrones de crisis. Ya comprobamos que estar en
casa no es seguro para toda la población, pero seguimos sin descubrir cómo
lograr que este problema disminuya. Quizás porque cuando tenemos la oportunidad
de hablar desde el amor y la paz, lo consideramos innecesario, nos burlamos.
Pero cuando se trata de cancelar la presencia digital de personajes como Johnny
Escutia salen miles a defenderle bajo la excusa de una parodia o la libertad de
expresión.
Por fortuna aún son muchas las
personas que buscan erradicar comportamientos dañinos, necesitamos escuchar a
esas voces, a aquellos que tienen propuestas para un mejor entorno. Sí nuestra
economía necesita acciones igual de apremiantes, pero la economía se sostiene
de las personas, sus acciones y pensamiento, por ello es necesario comenzar a
escuchar nuevas propuestas educativas, de desarrollo para las comunidades. ¿Qué
tal si desde hoy comenzamos con un nuevo propósito? ¡aprende algo nuevo que
contribuya a los demás! te sugiero que por cada nota que te genere preocupación
y ansiedad busques otra que te emocione o te enseñe algo distinto.
Descubre quién eres y dónde estás
situado desde otras perspectivas. ¿has visto cuántas culturas hay a tu
alrededor? ¿has pensado en las estrategias de economía solidaria a las que te
puedes unir con poco esfuerzo y beneficiando a muchos? ¿cómo se impulsa la
economía local de tu entorno? ¡súmate! Preocupaciones sobran, pero con el
debido interés podemos volverlas estrategias y soluciones, esas que constantemente
exigimos a otros. Dejemos de esperar, este es el tiempo de ser propositivos.
