viernes, 10 de abril de 2026

 


EL PROTAGONISTA.  

“José Ramón Fernández: sus memorias.” 

Por Mtro. José Miguel Naranjo Ramírez.

    En los últimos días del mes de marzo se realizó el lanzamiento del libro: “El Protagonista”, obra del periodista mexicano José Ramón Fernández. El pasado lunes seis de abril adquirí el libro y ese mismo día me enteré que José Ramón se encontraba cumpliendo ochenta años de edad. Me dispuse a leerlo con calma, pensé que había que disfrutarlo con tiempo. El jueves inmediato siendo la una del día comencé la lectura, ésta resultó fluida, clara, directa, atrapante. Pasaron como tres horas, me levanté, preparé té de zacate limón y volví a sentarme, no podía dejar de leer. Llegó mi esposa Rosy con nuestra amada hija Grecia, las saludé e inmediatamente retorné al universo de la obra. Siendo las diez con treinta minutos de la noche terminé la lectura, me sentía agotado pero muy satisfecho. José Ramón hace viajar al lector y le narra hechos y sucesos trascendentales de la historia de la segunda mitad del siglo XX, hasta los días más recientes. Un hombre que parafraseando a García Márquez, ha vivido la historia para contarla y la cuenta fiel a su estilo, de forma directa, puntual, sin rodeos, eso sí, bien escrita y no en pocos momentos muy profunda y sentida.

José Ramón no necesita tanta presentación. En los últimos cincuenta años ha sido uno de los periodistas deportivos más importantes de Hispanoamérica. Su trayectoria lo avala. José Ramón es mucho más que un anti americanista, su crítica a este club deportivo representa su crítica contra el monopolio, contra posibles actos de corrupción. Decir esto hoy puede parecer lugar común, no obstante, José Ramón lo vino haciendo desde la década de los setenta, cuando vivíamos en un país antidemocrático, con un régimen hegemónico que monopolizaba todo, incluyendo la opinión periodística. Luego entonces, ser un periodista crítico implicaba firmeza, carácter, valentía y no pocos riesgos. Vayamos a conocer la estructura del libro.

La obra se compone de: Prólogo, Presentación y tres largos interesantes apartados: 1: “Mi vida en eventos deportivos.” 2. “José Ramón en el terreno de juego.” 3. “Mano a mano con José Ramón.” Desde un análisis y gusto personal, el primer apartado vale todo el libro. Lo primero que nos cuenta son sus orígenes, infancia, familia, proceso educativo, su estancia formativa en España. Es conocido el origen español de los padres del autor. Su papá Mariano Fernández de la Cruz arribó a México cuando tenía diecisiete años producto de la guerra civil española. Hombre disciplinado, enérgico, emprendedor. Sigmund Freud nos enseña que infancia es destino, pues en la lectura se comprende que el talante fuerte y trabajador de José Ramón es una clara enseñanza y herencia de su padre. 

José Ramón ingresó muy joven en el periodismo deportivo. Hizo mancuerna con Eduardo Andrade, quien antes de ser político fue un destacado locutor. Hasta la fecha su singular voz lo distingue. Nos platica cómo televisa se convirtió en una empresa monopólica y el nacimiento del Canal 13: “Yo cuando pude me escapé de Televisa, donde nunca estuve a gusto. Mi estancia fue como de tres meses y nunca encajé, entre otras cosas porque tuve un director de deportes terrible, Emilio Díaz Barroso, quien era primo de Emilio Azcarraga y después llegó a ser presidente del club América…Los directivos de Televisa me decían en ese entonces que Canal 13 no serviría para nada, que era un capricho del gobierno mexicano. “En tres meses se acaba ese canal, nosotros lo vamos a despedazar”, me decían cuando renuncié a Televisa.” 



El autor continúa contándonos su vida a través de los eventos deportivos: la primera olimpiada donde participó fue en Montreal 1976. Relata las peripecias que tenían que pasar para poder acudir a la justa deportiva. Imagínese a un grupo de jóvenes periodistas con pocos recursos económicos utilizando dos tráileres como centro de trabajo, en uno tenían todo el equipo y material de trabajo y en el otro creativamente diseñaron el estudio. Al lado de ellos las poderosas cadenas televisoras de Estados Unidos. Sin embargo, José Ramón nunca se achicó y aprendió que las carencias económicas deben ser solventadas con creatividad, imaginación, trabajo profesional y, de pronto: “Nosotros pensamos que nos iban a pasar el video de la entrevista para retomar algunos fragmentos, pero no fue así. Nos quedamos pasmados cuando vimos a la mismísima Nadia Comăneci y a su comitiva caminar hacia nuestro humilde tráiler para que la entrevistáramos. La atleta venía acompañada de sus entrenadores, Béla y Marta Károlyi, dos policías estadounidenses que la custodiaban todo el tiempo; Comăneci era perseguida por el dictador rumano Nicolae Ceausescu y requería protección y vigilancia de forma permanente. Cuando la chica (de 14 años) se sube al tráiler, piensa que la van a secuestrar, pero pronto le explican que éramos periodistas mexicanos. Comăneci no hablaba inglés, menos español, pero contestaba lo que podía…Y fue así como contribuimos a la coronación de Comăneci como la reina de la gimnasia y de los Juegos Olímpicos de 1976.” 

El primer mundial al que asistió como periodista y locutor es al de Argentina 1978. Este mundial le dejó muchas vivencias, pero hay dos muy especiales. Allí conoció a Cesar Luis Menotti, técnico del seleccionado argentino y campeón del mundo en ese mundial. A partir de este encuentro José Ramón mantuvo una gran amistad con Menotti y con el paso de los años hicieron varios programas juntos. La otra vivencia fue la siguiente: se encontraba José Ramón disfrutando un rico asado en un restaurant, el mesero amablemente le dijo que si ya había visto quién estaba allí. José Ramón a la distancia distinguió a un señor mayor con lentes negros, al lado de él estaba una rubia impresionante: “¿No sabe quién es?, me preguntó. Perdóneme, pero no lo reconozco, le respondí. Es Jorge Luis Borges, me dijo. Vaya a saludarlo, suele ser muy amable con los periodistas. Antes de dirigirme a la celebridad de las letras argentinas, el mesero me hizo una recomendación vital. Tenga cuidado, no vea mucho a la rubia, porque el señor se enoja. Don Jorge tiene como 30% de visibilidad, pero aun así sabe cuando alguien anda de indiscreto.” Y José Ramón fue…

Teniendo como estructura las olimpiadas y los mundiales, José Ramón nos hará viajar a Moscú 1980, España 1982, Los Ángeles 1984, México 1986. Y aquí quiero detenerme porque hay otra gran anécdota. El mundial del 86 se encontraba en la fase de eliminación directa, un día José Ramón recibe una llamada de un tal Jorge Valdano. Valdano era delantero de la selección Argentina. El jugador albiceleste le dice a José Ramón que todas las noches ven su programa y que cómo lo disfrutan, mas, le recrimina de que hablan muy poco de Maradona y que éste es la gran sensación del mundial. La conversación telefónica origina que José Ramón vaya a Coapa, medio escondido por ser los campos donde entrena el club América, y allí entrevistó al genial Diego Armando Maradona. Días después de esta entrevista José Ramón narró el histórico encuentro entre Inglaterra y la Argentina, ya se imaginarán la emoción con que relató los goles de Maradona, particularmente el segundo gol donde Maradona condujo desde la media cancha, burló a todos los jugadores ingleses incluyendo al portero y metió un gol inigualable, casi casi irrepetible. 

Dejamos México 86 y nos trasladamos a vivir un mes a Seúl 1988 y conocer el surgimiento de un comediante único, Andrés Bustamante. Italia 1990 y el tema de los cachirules. Barcelona 1992 y el concierto de los tenores. Estados Unidos 1994 y el pleito de Hugo Sánchez con Mejía Barón. Atlanta 1996 y la bomba que descontroló todo. Francia 1998 y la magia de Zidane. Sídney 2000 y la “Medalla de oro para José Ramón”. Corea y Japón 2002 y el nacimiento del dúo Martinoli y Luis García. Atenas 2004 y Ana Gabriela Guevara como la gran esperanza. Alemania 2006 y el último mundial de los protagonistas. Beijing 2008, José Ramón luce nueva camiseta. Sudáfrica 2010, el primer mundial africano y España vive su gran noche. Londres 2012 y la selección olímpica del oro. Brasil 2014 y el retorno de la grandeza alemana. Río de Janeiro 2016, la revancha de Neymar. Rusia 2018 y la belleza de un antiguo y vigente imperio. Tokio 2020, el trauma de la pandemia. Qatar 2022, la coronación de Messi. París 2024, como escribió Hemingway: “París es una fiesta”. Cada cita deportiva es una aventura, en ellas conoceremos hechos históricos, atletas notables e inolvidables. Vivencias personales y colectivas. Veo al gran Carlos Albert cenando con la hermosa rusa que lo cautivó allá por 1980, ¡qué momentos de felicidad! Andrés Bustamante veinte años después no se quiso quedar atrás y también invitó a cenar a una bella policía australiana. Dicen que la belleza de Sídney lo cautivó. 

El prólogo del libro está escrito por Lorea, la hija menor de José Ramón, al contarnos la relación con su padre escribe: “De niña, mi papá me contaba cuentos que no eran de hadas ni de princesas, sino que eran historias reales de campeones que conseguían hazañas impensables y que él las había vivido y contado a millones de personas. Sin embargo, la formación que me dio con sus relatos iba más allá. Siempre subrayaba que el esfuerzo, el sacrificio, la preparación, el amor a lo que uno hace son indispensables para cumplir sueños y convertirse en leyenda.” Eso es José Ramón Fernández, una verdadera leyenda.