Una presidenta -rara-
Por Helí Herrera Hernández
Tal y como la canción del gran José Alfredo Jiménez, que, por cierto, tan bien la cantaba (un mundo raro), tenemos en México a una presidenta muy rara.
Gasto mucha saliva, mucho tiempo, e innumerables argumentos para tratar de justificar porque no quiso ir al estadio azteca a la inauguración del mundial de futbol 2026.
Quesque porque los boletos andaban arriba de los 100 mil pesos y estaban fuera del alcance del pueblo bueno, cuando a ella se lo estaba regalando el -negociante truhan- presidente de la FIFA Gianni Infantino.
Quesque ella, en consecuencia, tenía que ver los partidos de nuestra selección nacional con ese pueblo, dando a entender que ir al estadio era mezclarse con la burguesía mexicana e internacional que podían darse ese lujo de asistir a ese evento que se realiza cada cuatro años, y que en nuestra nación difícilmente se repetirá en este siglo, dado que ya hemos sido testigos de tres.
En fin, podría aquí enumerar varias justificaciones que dio la ejecutiva federal para no asistir a la fiesta del futbol en el mundo, que se inauguraba en la ciudad de México, cuando todos sabemos -hasta los militantes y simpatizantes de MORENA-, que no asistió porque le advirtieron sus asesores en Palacio Nacional que sería objeto de una gran rechifla, porque eso de la popularidad ya no se la creen ni siquiera las casas encuestadoras pagadas por su gobierno, y que la imagen pública que quedaría retratada después de ésta, dañaría profundamente a su gobierno.
Por eso no asistió al estadio azteca, y por eso y por muchas cosas más si asistió a la clausura del mundial a Nueva York, no tanto -habrá que admitirlo-, por su pasión al juego de la pelota, sino porque el presidente de los Estados Unidos la cito allí y no para hablar del futbol, sino de tantos conflictos en que se ha metido su gobierno, más los que heredó de su jefe político que son los que la tienen en un verdadero brete.
Les puedo asegurar que antes, durante, y posterior a la clausura del mundial y del juego entre España y Argentina, Donald Trump le dio una retahíla de los pendientes que trae con ella, principalmente los relacionados con los grupos criminales relacionados con el narcotráfico, al que el mandatario estadounidense afirma, gozan de la protección del gobierno de Sheinbaum.
Si de algo usted y yo estamos seguros es, que de que lo que menos hablaran será de futbol, porque ni Trump ni ella dominan el tema, y que la invitación que le hizo el mandatario de pelo anaranjado es para tocar temas de seguridad, del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, de sus fronteras, y de varios políticos morenistas a quien los Estados Unidos traen en su mira.
