jueves, 3 de mayo de 2012

EL MES DE LOS LIBROS III. “LA SANGRE DE MI ESPÍRITU ES MI LENGUA Y MI PATRIA ES ALLÍ DONDE RESUENE SOBERANO MI VERBO”. Mtro. José Miguel Naranjo Ramírez. Con la presente columna concluimos el festejo del día internacional del libro y el autor con el que finalizamos estas columnas, es uno de los escritores más grandes que ha tenido Latinoamérica, me refiero a Inca Garcilaso de la Vega (1539-1616). Garcilaso a diferencia de Shakespeare y Cervantes, fue más historiador que literato, nació en Perú, perteneció a la realeza indígena y a la española, pero su gran virtud fue amar y sentir sus orígenes, a raíz de ese amor por su patria, amor por el entonces llamado nuevo continente, fue que engrandeció y le dio identidad a nuestro pasado, nos heredó nuestro propio español, por algo se le conocía como “el príncipe de los escritores del nuevo mundo”. En el año de 1609, salió a la luz la obra más importante de Garcilaso que es “Los comentarios reales de los Incas” en la cual expuso la historia, cultura y costumbres, de los Incas y otros pueblos de su natal Perú, libro que incluso fue prohibido de leer por el entonces poderoso imperio español en todas las colonias españolas. Lo antes narrado, me hace recordar parte del discurso de Vargas Llosa al recibir el Nobel de Literatura 2010 cuando se refiere a los libros y la influencia de éstos en los seres humanos, textualmente dice: “pregúntense por qué todos los regímenes empeñados en controlar la conducta de los ciudadanos de la cuna a la tumba, le temen tanto que establecen sistemas de censura para reprimirla y vigilan con tanta suspicacia a los escritores independientes. Lo hacen porque saben el riesgo que corren dejando que la imaginación discurra por los libros”. A través de los libros Garcilaso nos heredó esa grandeza, nos dio una cultura propia y en esos tiempos que no era fácil, recordando su niñez escribió los orígenes reales de su raza, el objetivo era salvaguardar las memorias de las costumbres de su gente, por eso la obra “Los comentarios reales de los Incas” es considerada el punto de partida de la Literatura Latinoamericana. Cuando los 23 de abril de cada año festejamos el día internacional del libro, me atrevo a afirmar que siempre volteamos por los dos más conocidos como lo son Shakespeare y Cervantes, pero mi apreciado lector, Inca Garcilaso, no escribió tragedias como “Romeo y Julieta” o ficciones mágicas como “Don Quijote de la Mancha” prefirió darle grandeza a su patria y en general a Latinoamérica al contarnos la historia de sus dos orígenes, el de su Madre india y el de su Padre español, habló de la grandeza de su pasado Inca pero en la lengua de su Padre, y de ese modo a Inca Garcilaso se le considera el forjador del español de América, con “los comentarios reales” nos dio vida y un lenguaje propio. El pasado defendido y escrito por Garcilaso tiene fuente en su lengua, lengua que a Cervantes Dios le dio el Evangelio del Quijote. Cervantes asesinó el pasado escribiéndolo, Inca Garcilaso de la Vega defendió un pasado, pero sobretodo escribiendo nos dio un futuro, el futuro no de un pueblo o una región el futuro de lo que somos hoy, América. Se acabó el festejo del mes de los Libros, deseo el próximo año estar escribiendo para todos ustedes sobre estos autores, por ahora no queda más que acudir a los festejados, a sus obras, traducir las palabras de los libros en imágenes, romper las barrera del tiempo y espacio, con Shakespeare podremos viajar a Venecia y ver el juicio de Antonio y el Judío Shylock, con Cervantes le rendiremos tributo a Dulcinea, aunque no lo merezca, y con Inca Garcilaso de la Vega, viajaremos y conoceremos nuestro pasado que seguramente nos hará comprender mejor nuestro presente. Muchas gracias. Correo electrónico: miguel_naranjo@hotmail.com