PERIODISMO AL SERVICIO DE LOS VERACRUZANOS. Director:Inocencio Valdés Vázquez:Subdirector José Antonio Valdivia..Redacción:Mónica Tejeda Hernández .Consultor Jurídico: Carlos Hernández. Reporteros: Jesús Vázquez Pino, Antonio Sánchez,Inocencio Valdés. Columnistas Mario Javier Sánchez de la T. Salvador Muñoz, Brenda Caballero,Helí Herrera, Gabriel Arellano López(Qepd),Carlos Lucio Acosta.Fundado en su edición impresa y virtual el 7 de diciembre de 2005.Jalapa,Veracruz-México
viernes, 4 de mayo de 2012
TELÉFONO ROJO.
*El miedo a escribir y a hablar.
Eliseo Tejeda Olmos.
"La esencia de todas las libertades es la libertad de expresión, a falta de ellas las demás no existirán."
Armando Prida Huerta.
Aunque no se quiera reconocer, tampoco mencionar, mucho menos preocuparse, pero son momentos aciagos para el periodismo veracruzano. Lo sucedido en otros estados a quienes se dedican a escribir para informar, ahora se registra también en Veracruz, una entidad considerada como fuente de buenos reporteros por los que han destacado en redacciones de diarios de la ciudad de México y hasta en el extranjero, allende los mares.
Y no solamente han sido redactores, también fotógrafos veracruzanos emigrados a otras partes del país han destacado con sus imágenes de sucesos y situaciones, aportando su trabajo a las galerías de agencias de noticias internacionales.
En la reciente muerte de la periodista Regina Martínez, corresponsal de Proceso en Veracruz, diversos organismos nacionales e internacionales alzaron la voz en la demanda de justicia para la compañera muerta. De entre ellas escogimos la de la Fundación para la Libertad de Expresión que preside Armando Prida Huerta, que
consideró que tras la muerte de Regina, “la democracia está de luto ante el clima de violencia e impunidad que ocurre contra los comunicadores en México”.
En la carta abierta de la Fundalex, ésta expresó que “cualquier palabra de condena, indignación y exigencia tras el asesinato de la reportera Regina Martínez en Xalapa podría parecer infructuosa, máxime cuando ha ocurrido en la entidad considerada entre las zonas más riesgosas para ejercer la práctica del periodismo a nivel mundial en la etapa reciente”.
El recuento de los últimos 10 años en que Fundalex sostiene su consideración es que “en Veracruz han sido asesinados 12 periodistas y tres más se encuentran desaparecidos. A la cifra anterior se suman las amenazas, agresiones y violencia sufrida por los periodistas locales y hasta los que llegan a realizar su trabajo desde diferentes entidades de la República”.
Reitera lo que ya ha sido reconocido en todos los ámbitos de gobierno, que “el periodismo en México es ya una profesión de alto riesgo, donde la violación a los derechos humanos de los comunicadores tiene una tendencia al alza. Este tipo de actos y la total impunidad con que se cometen, sumen a México en una espiral que día a día acota la libertad de expresión y amenaza convertir a nuestro país en un pueblo desinformado y sin voces críticas”.
* * *
Dejo aquí parte del texto del escritor Armando Ortiz:
No quiero justicia después de mi muerte, quiero seguridad mientras esté vivo. Quiero que mis hijos puedan llegar a ser padres y sus hijos puedan darme bisnietos.
Quiero mirar la realidad y poder enunciar lo que veo sin ese temor que se me asienta en el cuerpo.
Quiero salir a la calle sin el malestar que me provoca el miedo y el odio de alguien que no comprende que si denuncio su crimen, eso no me hace culpable de su crimen.
Quiero ejercer mi oficio, servir al ciudadano denunciando la corrupción del servidor público que se sirve de su puesto para enriquecerse y enriquecer a los suyos y para eso quiero del gobierno garantías; las misma que se otorgan a cualquier trabajador honrado.
Quiero decirles con confianza a mi esposa y a mis hijos que si salgo a trabajar, primero Dios regresaré.
Tengo miedo … de que me venden los ojos, de que me tapen la boca, de que me aten las manos.
Tengo miedo de los malos gobernantes y de los buenos delincuentes.
Tengo miedo de que este miedo se contagie como gangrena a mi esposa y a mis hijos.
Tengo miedo de la indolencia, tengo miedo de la apatía, tengo miedo de la sinrazón. Tengo miedo de la estulticia y del rencor.
Tengo miedo del miedo de los otros a ser descubiertos.
Tengo miedo de la impunidad, ese caballo desbocado, el quinto jinete de este Apocalipsis social, que se lleva entre las patas a gente como mis hermanos periodistas.
Tengo miedo, lo confieso y si me quieren llamar cobarde no los culpo.
Por eso, no quiero que lleven flores a mi tumba, sólo quiero vivir sin miedo.
etoxalapa@yahoo.com.mx