¿Y las demás niñas Valeria?
Nos alegra que la
niña de cuatro años, Valeria Hernández de Jesús, secuestrada el 1º de abril
pasado en Texcoco, haya sido rescatada y hoy esté con sus familiares. Es una
felicidad, sin duda; pero también es un milagro, porque se salvó de toda una
red de tráfico de personas y de influencia, se salvó de autoridades coludidas,
se salvo de la corrupción que impera no sólo en México sino en todo el mundo, y
en ciertos países más donde ahora se ensancha la delincuencia y el crimen
organizado que cada día se diversifica, se ramifica de manera agresiva.
Quizás fue por gracia de Dios, pero sea como sea, la niña está bien y
mucho agradecemos a las personas que la reconocieron allá en El Salvador y dieron
parte a la policía y ésta haya actuado puntualmente. Esto es lo sorprendente.
Pero –siempre ese “pero” en la sopa-, nos preocupa, nos asusta, nos aterra que haya
más Valeria sin que sepamos dónde se encuentran. Incluso que sigan
desapareciendo más Valeria.
Es inadmisible, cierto, pero el asunto es real, lastimoso, putrefacto,
porque en qué sociedad, en qué mundo vivimos cuando la trata de personas va en
aumento, y las autoridades competentes bien gracias.
En entrevista con Denise Maerker, la presidenta de la organización
Unidos contra la Trata, A. C., Rosi Orozco, señaló que es irresponsable que la
Ley de Trata de Persona no tenga aún un reglamento, mientras miles de familias
sufren por la pérdida de sus hijos y que probablemente estén siendo víctimas de
este delito.
Fue tajante: “Sin embargo hay gente que no tiene prisa para sacar el
reglamento de una ley de trata y hay voces que dicen que es necesario
perfeccionar la norma y eso es lo más irresponsable e insensible de personas
que no tienen a sus hijos en esclavitud".
Y dio datos: sobre la ruta de secuestro la defensora citó cinco
itinerarios; el que se origina en Veracruz, se dirige a Matamoros y sube a
Estados Unidos por el Golfo de México; la que va de Chiapas, Ciudad de México y
Tijuana. La tercera que parte del centro de Tlaxcala y Puebla, Distrito Federal
a Ciudad Juárez y Estados Unidos. Otra más del centro del país a Monterrey,
Reynosa y Juárez. Y una más que es por donde pudieron llevarse a Valeria, del
Distrito Federal a Cancún o Chiapas para ir a Centroamérica. Muchas de las
víctimas van a dar a Holanda, Italia luego a Frankfurt o España. (www.radioformula.com.mx/16
de abril/2013).
Eso horroriza, ¿no? A la niña Valeria la llevaron hasta El Salvador y
nadie se enteró… ¿y dónde estaban las autoridades? Bien dice la editorial de El Universal (16 de abril/2013): “El
hecho es que no se concibe que esto se dé sin complicidad, activa o pasiva, de
múltiples funcionarios frente a los que el tráfico de personas parece pasar de
noche. Que el fenómeno sea mundial no debe ser atenuante para que las
autoridades mexicanas renuncien a hacer su labor con eficacia. Nuestras
fronteras deberían ser una fortaleza contra el tráfico de personas, pero sobre
todo de menores”.
Y mientras esto escribí, y mientras usted lee ahora, ¿cuántas Valeria
están desapareciendo?, ¿cuántas Valeria están siendo vendidas, ultrajadas,
prostituidas…?
Los días y los temas
Ta güeno lo que
dijo el titular de la PGR, Jesús Murillo Karam, que la disminución en delitos
como homicidios es importante en las acciones para revertir la inseguridad en
el país, pero no se debe caer en triunfalismo.
Subrayó: "Fue muy claro el
presidente Enrique Peña Nieto en el sentido de no ser triunfalistas, que
todavía podemos esperar repuntes y estamos avanzando".
Nada de triunfalismo, cierto; pero sí
transparencia… México no está para bollos, mucho menos para engaños...
Por lo pronto, ahí se ven.
Hasta la próxima
jarl63@yahoo.com.mx