lunes, 30 de diciembre de 2013

DEL DICHO AL HECHO……HAY
 MUCHO TRECHO

Por Helí Hererra Henández
twitter:HELIHERRERA.es

 Pasado un año de gobierno del priísta Enrique Peña Nieto es posible realizar un balance, rubro por rubro, de lo que este ha sido, aunque por razones del espacio que este medio me brinda tendré que hacerlo en varias entregas.
Siempre fue de llamar la atención la crítica que como candidato, el hoy titular del Poder Ejecutivo Federal hizo a los gobiernos de los panistas Vicente Fox y más acremente al de Felipe Calderón Hinojosa en materia e seguridad, cuestionando severamente las políticas públicas que en esa materia impulsaban, especialmente la de sacar de sus cuarteles al Ejército Mexicano y a La Marina de sus bases navales ara enfrentar, primordialmente al narcotráfico, y a la extorción y el secuestro en segunda instancia.

“Decisiones equivocadas”. “Nosotros no lo haríamos así”. “Se ha demostrado la ineficacia de las formas como el Gobierno Federal ha atacado estos flagelos”. “Se requieren métodos de inteligencia y una policía única  y preparada para regresar a sus cuarteles y bases a los soldados-marinos y encargar a éstos de la seguridad social”. “A los narcotraficantes no se les puede combatir así, sino con labores de investigación especializada”, fueron algunas de las frases que en su recorrido por todo el país y en distintos foros, entrevistas y debates argumento el exgobernador del Estado de México, prometiendo que de ganar, los altos índices criminales  bajarían drásticamente.

Así, de diciembre de 2012 cuando Enrique Peña Nieto asumió la Presidencia de México a noviembre de 2013 (12 meses), se han registrado 18 mil 432 homicidios dolosos, 1704 secuestros, 8017 casos de extorsión, 45 mil610 robos de vehículos con violencia y 132 mil 204 sin violencia.
Estas cifras dadas a conocer el pasado viernes por el Sistema Nacional de Seguridad Pública contrastan enormemente con estadísticas de organizaciones civiles y medios de información. Así, el recuento del semanario Zeta que lleva haciendo el saldo rojo generado por el combate al crimen organizado desde el gobierno de Felipe Calderón, tan solo hasta el 30 de octubre precisa que ocurrieron 19 mil 16 ejecuciones en todo el país.

La metodología implementada por el semanario, reconocido por sus labores de investigación por organismos internacionales y de los Estados Unidos consiste, como todo trabajo periodístico de investigación, en confrontar la versión oficial publicada por el Sistema Nacional de Seguridad y Procuradurías locales con los registros de ejecuciones que reportan mensualmente  las instituciones no gubernamentales en cada uno de los estados, así como con periódicos nacionales y estatales serios en cada una de las entidades.
 Institutos de ciencias forenses en los estados, Organizaciones no Gubernamentales (ONGs),  Agrupaciones de Derechos Humanos, medios locales en las entidades federativas, Comunidades religiosas y familiares de Víctimas han, con el transcurso de tiempo y dada la violencia que se vive desde hace años en el país, cruzado información todos los días para llevar un conteo de todos los crímenes, así como de los secuestros denunciados, y con las aseguradoras de autos para verificar el número de robos de estos bienes.

La cifras del gobierno federal no concuerdan con las de estos organismos, como tampoco con la apreciación que tiene la Organización Para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE-muy querida, avalada y cuyas instrucciones en materia educativa y de salud cumple puntualmente Peña Nieto y sus antecesores), quien ha reprobado las políticas aplicadas por la administración del Ejecutivo Federal en los rubros de salud, educación y SEGURIDAD desde que tomo posesión a la fecha.

 Este “club de 34 países” en mayo pasado califico, en el índice de mejor vida  a México en el penúltimo sitio de los integrantes de la organización, únicamente por delante de Turquía. “México es el Estado miembro que tiene la tasa más alta de asesinatos, pero también es el país donde existe la máxima disparidad regional en estos crímenes. La tasa de homicidios  de Chihuahua  es 56 veces superior a la de Yucatán”, preciso la OCDE.

 En su argumentación precisa que en México se dan más asesinatos que en naciones que están en guerras, con revoluciones internas y/o con golpes de Estado y tienen razón, pues tan solo en el gobierno de Felipe Calderón se contabilizaron más de 60 mil ejecuciones y hoy, tomando en consideración la cifra que arroja el primer año de Enrique Peña Nieto (18,432), esta podría superar los cien mil asesinatos. (80% más).
Del dicho al hecho hay mucho trecho precisaban nuestros ancestros como una explicación de la utopía y la realidad y para los políticos nada serios es verídica, dado que una cosa son mientras son candidatos, y personajes muy distintos cuando están en posesión del cargo de elección popular que perseguían. Como candidatos prometen paraísos y ya en el puesto sus actos son todo lo contrario a la palabra empeñada.

  Continuaremos.