¿Feliz año nuevo?
Brenda Caballero
Y es que para que
estemos más que enterados y no seamos sorprendidos, algunas tiendas comerciales
ya están poniendo sus letreros de aumentos a ciertos productos, para “amarrarse
el dedo”, explicando a la clientela que será “por disposición del gobierno
federal”.
Apenas acabo de ir al
supermercado y pude notar que varias personas, aparte de comprar la cena de fin
de año, se esforzaron en adquirir las bolsas de alimento para sus mascotas, ya
que si recordamos, les incrementarán un 16 por ciento correspondiente al
Impuesto al Valor Agregado.
No faltó quien aparte
de las botellas de licor para la cena echara una extra, ya que ahora sí, el
alcohol se subirá junto con el precio: las que menos pegan, de 0 a 14 grados,
aumentarán su precio un 26.5 por ciento, como el rompope, la caribe cooler, la
sidra, etcétera. Las que contienen de 14 a 20 grados de alcohol subirán 30 por
ciento, como el jerez, el vino, baileys, etcétera. Y las que nos dejarán
volando bajo serán las de más de 20 grados en un 53 por ciento como los
tequilas, vodkas, brandys, rones, etcétera. La cerveza es otra historia, ya que
llevará un impuesto especial más IVA ¡Ese alcohol a lo mejor no emborrache pero
sí pegará duro en los bolsillos! Creo que ahora el gobierno ya nos quitó hasta
la forma de ahogar nuestras penas…¡No hay que ser!
Pero si los aumentos
en el alcohol no nos intoxica demasiado, tenemos el de los plaguicidas que van
desde el 6,7 ó 9 por ciento. Aquí quiero hacer un paréntesis, ya que una de las
ideas que nos vendieron de la reforma fiscal fue que no aumentarían el precio
de los alimentos, sino “sólo aquellos lujitos” que nos diéramos “de vez en
cuando”, sólo que aquí el presidente Kike Peña y los diputados no pensaron en
las plagas que en ocasiones pegan a las cosechas… daño colateral… ¡Desde luego
que aumentarán las frutas y verduras!
¡Mueran las calorías!
parece ser el slogan de la nueva Reforma Fiscal, ya que todo lo que tenga 275
kilocalorías por cada 100 gramos gravará con un impuesto especial del 8 por
ciento sobre su valor original. Eso sí es chistoso, nunca imaginé a los
auditores haciendo las veces de nutriólogos… sabía que eran contadores ¡pero no
de calorías!
Aunque el Servicio de
Administración Tributaria (SAT) al final quiso ser medio blando calóricamente
hablando, ya que sacó su lista de alimentos que a pesar de ser “engordativos”
fueron perdonados del Impuesto Especial Sobre Productos y Servicios como los
bolillos y teleras, las tortillas de maíz y de trigo, las pastas para hacer
sopa, y todo aquel pan que no contenga dulce. ¡Qué lindos! Parece que no pero
¡le han quitado el sabor a la vida!, considerando que en México se producen 33
kilos de pan por habitante cada año.
Y hablando del sabor
de mascar un chicle, ¡hasta ese privilegio nos jodieron! ya que también subirá
de precio en un 16 por ciento por el IVA y si calóricamente engorda, le pondrán
otro porcentaje adicional del 8 por ciento.
Si es consumidor
asiduo de refrescos, polvos y jarabes para preparar bebidas de sabores, también
le pasará a traer el incremento de peso por litro.
Pero eso sí, para equilibrar
todos esos aumentos, nuestro gobierno y legisladores han sido demasiado
benévolos con nosotros al otorgarnos un aumento histórico de 2 pesos con 50
centavos ¡Poca su mandarina en gajos!
¿Y sobre todos esos
incrementos y pérdida de poder adquisitivo dicen que no tenemos devaluación?
¡Tenemos devaluación de alimentación, que es peor!
No quiero amargarle
la última cena del año, así que no se preocupe si sube de peso o gana calorías,
pues como vamos, seguritito las pierde rapidito el año que entra.
Email: caballero_brenda@hotmail.com