Propósitos
´Por Brenda Caballero
Dicen que no hay
mejor manera que empezar el año trabajando. Por lo tanto, empecemos el 2014,
tratando de escribir estos Números Rojos, esperando sólo quede como
nombre de mi opinión y no se hagan realidad en el bolsillo de los miles de
mexicanos.
Mi último día fue
relajado: cena familiar, unos cuantos rompopes, las clásicas uvas con los
nuevos deseos para el próximo año y algunos propósitos personales.
Creo no hice ritual
alguno, como hacer maletas, el puño de lentejas, limpias para la buena suerte,
barrer la casa o las monedas doradas.
¿Mmmm? ¡un momento!,
creo que sí me puse un chonino rojo que me regaló mi hermana, dizque para el
amor… táctica equivocada, tenía que ser amarillo ¡para el dinero!, pero de
todos modos como dijera el dicho: “a caballo regalado, no se le ve colmillo”
¡pues que me lo pongo!
Según el investigador
Bogar Escobar, el 80 por ciento de la población en México lleva a cabo algún
ritual de fin de año, con la necesidad de adquirir esperanza.
Otro clásico es el
comer una uva y pedir un deseo en cada campanada del reloj del primer minuto
del año nuevo… ¡ése me gusta! Aunque siempre me he preguntado ¿Por qué no se
comparten con la familia? Muchos dicen que no se cumplen, sin embargo, es
probable que si los compartiéramos con nuestros familiares, encontraríamos
varias coincidencias y echándole montón, chance y se cumplen.
¡Aaah!, pero aquí
viene lo más cañón! Hacer una lista de propósitos, metas u objetivos para el
año que comienza. Creo que los propósitos comunes en la población son: bajar de
peso, viajar, dejar de fumar, encontrar el verdadero amor, ahorrar, mejorar
laboralmente, ser feliz y mejor persona y no falta quien hasta incluya un
número de libros que leer. Por desgracia, dicen que los propósitos son para la
primera semana o el primer mes del año, ya después ni nos acordamos hasta que
estamos a mediados de diciembre. Chance y si lo hiciéramos al revés funcionaría
más: ¡voy a subir de peso! ¡fumaré todos los días! ¡Seré infeliz por el resto de
mis días! Si es algo que funciona re-bien es la psicología inversa.
Eso de los propósitos
me recuerda a los gobernantes que inician sus mandatos, o para estar ad hoc,
con los Nuevos Alcaldes que lanzan sus discursos manifestando toda clase de
propósitos durante su gestión que van desde incrementar la obra pública,
mejorar la infraestructura y vialidad de la ciudad así como el servicio de
recolección de basura. Todo con tal de entrar con el pie derecho a su gestión y
convencer a sus gobernados.
Aunque con ver el
primer día de su mandato, ese discurso de toma de protesta y buenos propósitos
queda sólo en eso: en propósitos.
¿O acaso vio usted
alguna de esas autoridades trabajando desde ayer? ¿o sólo hicieron el propósito
de trabajar?
Esta es la primera
gestión de 4 años de gobierno de los Ayuntamientos en el estado de Veracruz, a
diferencia mía y de usted, no tienen 365
días para alcanzar sus propósitos sino mil 460 días, un año más que los Alcaldes anteriores. Por
lo que al término de su mandato, los ciudadanos solo esperamos una cosa:
¡Propósitos Cumplidos!
Email: caballero_brenda@hotmail.com