Escenario
GABRIEL ARELLANO LÓPEZ
* Cáncer
Hace pocos días, padres y madres de niñas y niños enfermos
de cáncer lograron vencer después de un tiempo la resistencia oficial y
consiguieron que, finalmente, fuera adquirida una lámpara infrarroja que
facilitará “encontrar” las venas de pacientes que requieren ser puncionados.
Se trató de una
lucha emprendida por esta gente de condición humilde, que viven en carne propia
el sufrimiento desgarrador de ver a una hija o a un hijo con esa terrible
enfermedad, algunos de ellos acaso ya sin esperanza de vida.
Sus mismas
condiciones socioeconómicas les hacen prohibitivo acceder a un servicio médico
privado y por ello han acudido al Centro Estatal de Cancerología, hoy
pomposamente rebautizado como Instituto Estatal de Oncología, cuyo director Raúl Enrique Guzmán García no
ha tenido empacho para descalificar la lucha de los padres y señalar como un
lujo la compra de la lámpara infrarroja.
Presume el
doctor Guzmán García de tener bajo su mando a enfermeras altamente capacitadas
para detectar
las venas de los enfermos por medio de técnicas tradicionales, equipo de última
generación y la mejor y más amplia plantilla de especialistas para tratar a los
enfermos con cáncer, ademas de afirmar que no hay hospital en el sureste de la
nación que tenga en su conjunto a pediatras hematólogos, pediatras cirujanos,
oncólogos pediatras, oncólogos médicos, radioterapeutas, especialistas en medicina
nuclear y gineoncólogos, entre otros, que ni el IMSS, Issste o el área privada
pueden tener, incluso en la ciudad de México.
Hasta donde conocemos, este médico de lo que
no puede presumir es de tener una hija o un hijo padeciendo cáncer; de saber lo que es tener que dejar su hogar,
su pueblo, su ciudad, su trabajo, su familia y romper su esquema de vida para
acudir a un hospital público en busca de la ayuda profesional y el apoyo
humanitario, de una esperanza al menos, para salvar la vida de esa hija o ese
hijo, que apenas empieza a vivir.
Bajo
condiciones económicas, sociales y humanas de franca desventaja, debe ser
demoledor para una madre o un padre ser testigo del sufrimiento inagotable que
trae consigo el cáncer. Todo lastima. Cualquier cosa, hiere. Es una cruz que
aniquila. Una punción, perfora el corazón y el alma. Y si es fallida, peor aún.
En tales
condiciones ¿Qué bien o que alivio no procuraría cualquier madre o padre para
su hija o hijo enfermo? Todo lo que haga menor su sufrimiento, vale la pena.
Por ello, fue
que los padres de estos pacientes del CECAN o INEO (ojalá el cambio de
denominación sirva para algo bueno, aparte de satisfacer egos) lucharon por
conseguir la lámpara infrarroja. No pidieron y se quedaron cruzados de brazos.
Colectaron fondos, aunque insuficientemente.
Dice el doctor
Guzmán García que la lámpara fue comprada por “la presión social”. No importa
como haya sido, si ahora se contará con una herramienta más que puede aminorar
eventualmente el sufrimiento de los enfermos. Una herramienta que queremos
pensar no será desaprovechada.
lo que sí es
una lástima es que ni siquiera “la presión social” logre añadir a tanta
capacitación y a tanto profesionalismo, algo de sensibilidad, algo de
solidaridad y comprensión, para extirparnos la deshumanización, ese otro
terrible cáncer tan fácil de encontrar en cualquier hospital.
NUMERALIA
1.- Despertó suspicacias el cese del hoy ex subprocurador Arturo
Herrera Cantillo, apenas unos días –casi horas- después de haberse convertido
en el funcionario que tuvo conocimiento y difundió el hallazgo de narcofosas en
Nopaltepec. Uno se pregunta qué tan urgente era este cambio, porque
definitivamente la opinión pública puede recibir un mensaje equivocado al
relacionarlo con una especie de vendetta laboral o política, dada la
vinculación tan cercana de Herrera Cantillo con un caso tan estruendoso. Acaso
bien pudo tratarse de una remoción ya prevista con anterioridad, pero lo cierto
es que el ahora ex alto funcionario de la Procuraduría de Justicia se mostró
sorprendido con su cese.
2.- El alcalde del puerto de Veracruz, Ramón Poo, o mejor dicho, la
ciudadanía que paga sus impuestos en ese municipio, han resultado los primeros
sacrificados por las deudas del Sistema de Agua y Saneamiento Metropolitano. En
efecto, el ayuntamiento porteño debió erogar 7 millones de pesos para cubrir
parcialmente un adeudo a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y hacer
posible que se normalizara el suministro del vital líquido. Esta bola de nieve
que representa el SAS ha seguido creciendo, sin que a la fecha se haga aparecer
al o los responsables de la quiebra financiera en que fue hundido.
3.- Lejos quedó el tiempo aquel cuando la hoy desaparecida Eloína
Vargas se mantuvo por décadas en el liderazgo del SETSUV. A su muerte entró el
relevo Pedro Reducindo Villalba, pero esta vez ya no logró la reelección. El
nuevo dirigente, elegido la madrugada de ayer, es Juan Mendoza Gutiérrez, quién
encabezando la planilla Oro obtuvo mil 68 votos, suficientes para convertirse
en el nuevo dirigente de esta importante organización sindical que aglutina a
los trabajadores de la Universidad Veracruzana. De Mendoza Gutiérrez se esperan
un trabajo productivo y una valiosa etapa de desarrollo sindical para mantener
al SETSUV en el lugar preponderante que ha ocupado tradicionalmente.
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