BAILAR CON LA MÁS FEA
Manuel del Ángel Rocha
Comentarios de todo tipo y de
diversos actores, ha desatado la
declaración del gobernador Javier Duarte
de Ochoa, me toco “bailar con la más fea”, por lo inusual que resulta en boca
de un gobernador tal aseveración. Cuando las señales se habían incrementado de
que el estado tendría un comisionado (como Alfredo Castillo en Michoacán), para
las finanzas publicas estatales en la persona de Subsecretario de Hacienda Fernando
Aportela Rodríguez (por la renuncia a SEFIPLAN de Fernando Charleston Hernández), en un evento
en el puerto de Veracruz, para promover el empleo y la inversión, y ante
empresarios del estado y de la ciudad de México, el gobernador Duarte se
sincero, y dijo lo que dijo.
La metáfora alude a la
inseguridad en el estado, que lo ubican
como el tercero después del Estado de México y Tamaulipas, pero sobre todo a la
realidad conocida y vivida por los veracruzanos
respecto de las finanzas públicas. Sorprende la polémica confesión, si
tomamos en cuenta que al inicio de la administración del ex gobernador Fidel
Herrera Beltrán, el gobernador Duarte, recibió el nombramiento de Sub
secretario de Administración y Finanzas, para convertirse posteriormente en titular del ramo, renunciar mas tarde y mudarse a San Lázaro para ser diputado federal por el distrito de Córdoba.
Si alguien sabe de las tripas del
muerto, es precisamente el Dr. Duarte.
Las opiniones de los adherentes a palacio de gobierno lo
ubican desde muy valiente, por ser joven, arrojado, sincero, otros, los
independientes, como novel en política. Lo cierto es que a más de un amigo le he comentado que
casi en todas las fotos veo al gobernador sonriente, mientras que
quienes le rodean poseen un gesto adusto, serio. Y la pregunta es de que se ríe
el gobernador, si esta en los zapatos que esta, y conoce el desastre financiero, pero sobre todo el
drama de miles de veracruzanos que están padeciendo por la ausencia de
atención pública a sus diferentes
peticiones, y sin respuesta mediata, ni inmediata a sus necesidades.
El desahogo del gobernador no remedia los males,
porque tiene que ir acompañado con un informe pormenorizado sobre la
puntual utilización del presupuesto mensual que deposita la Federación a Veracruz. Desglosar la crisis de liquidez por la que atraviesa el
estado, con los necesarios y útiles detalles que en finanzas siempre son
bien vistos, que lo
vistan como gobernador y que siga diciendo verdades, con “pelos y
señales”. La transparencia y rendición de cuentas deben ser realidad, no
solo términos floridos de discurso en domingo de toros. Que ordene al “cisne” decir a las plumas orgánicas que dejen
de ubicarlo como héroe mundial. El desacierto solo exhibe una vez más
el acatamiento de aquellos, que la bohonomia de otros, sensatos, sugieren convertir el desliz, en
fortaleza. Sin duda que saldría mas fortificado. El gazapo
debe ser aprovechado para
ventilar la fetidez de las catacumbas
heredadas, pero también para ajustar cuentas con sus funcionarios y ex
funcionarios, como Gabriel de Antes y Edgar Espinozo, a quienes
renuncio sin siquiera investigarlos por los mas de cinco
mil millones desviados (según Claudio X González), que estaban destinados a la educación, y que
nadie sabe, ni supo su destino.
Muchos querrán hacer “raja” del
árbol caído, pero ése es el reto, ahí
esta la oportunidad para los estrategas
del gobernador, que deberán de aprovechar para re posicionarlo con los tiempos
políticos por venir. Ganaría en
credibilidad, que es fundamental para la gobernabilidad, en tratándose de disputas ya no con los partidos, ni con los políticos de la
aldea, sino con los tácticos de las finanzas nacionales de Hacienda federal,
de que los dineros del estado se manejan honestamente, previas
auditorias e informes de la Auditoria
Superior de la Federación, al Congreso Federal. Transformar el error en
oportunidad, es una máxima para los emprendedores, que como los sabios
–según Shakespeare-, no se sientan a lamentarse, sino que se ponen alegremente
a su tarea de reparar el daño.