LA LITERATURA EN EL MUNDIAL. (II)
“Fouché Retrato de un Político”.
Mtro. José Miguel Naranjo Ramírez.
“La tierra del futuro” es la última obra que escribió Stefan Zweig
en el año de 1941 para referirse a Brasil. "Si
el paraíso existe en algún lado del planeta, ¡no podría estar muy lejos de
aquí!". Stefan Zweig vivió en Austria, Inglaterra, Francia, Suiza,
Alemania, Estados Unidos, Argentina, Republica Dominicana, Paraguay, etc. Después
de vivir la mayor parte de su vida en el exilio viajó a Brasil, y fue esta
nación sudamericana la elegida para suicidarse junto a su esposa Charlotte
Elisabeth Altmann en 1942.
Derivado de lo antes
mencionado la relación de Stefan Zweig con Brasil será eterna, fue el paraíso
que eligió para morir, y aunque Zweig no haya sido un escritor brasileño, creó
literatura sobre Brasil, conoció su historia, lugares, economía, todo ello lo
puede estudiar en “La tierra del futuro”.
Por lo tanto,
aprovechando el contexto mundialista en la cultura, en esta ocasión presento “Fouché Retrato de un Político” de Stefan
Zweig. Éste escritor nacido en Viena, Austria, de origen Judío, es considerado
el padre de la biografía moderna. Escribió teatro, poesía, novelas, ensayos, pero en mi opinión el género con el que brilló su
obra y sigue siendo un referente hoy en día es la biografía. Si se quiere
conocer la vida de Erasmo de Rotterdam, María Estuardo, María Antonieta,
Sigmund Freud, entre otros, basta con acudir a la hermosa prosa de Stefan
Zweig.
La biografía de José
Fouché es magistral, en algunas editoriales aparece como: “Fouché Retrato de un Político”, “Fouché, el genio tenebroso” o
simplemente “Fouché”. Estimado
lector, mi experiencia sobre esta lectura la puedo ir sintetizando en un
aprendizaje claro, sencillo, profundo, no sólo sobre José Fouché, sino sobre
todo lo acontecido en Francia desde 1789 con el estallido de la revolución
francesa, hasta 1820 con la muerte de Fouché.
Leer “Fouché Retrato de un Político”, es
conocer la vida del político que vivió todo el proceso de revoluciones,
guerras, el derrocamiento de la Monarquía y el nacimiento de la República, el
surgimiento del Estado moderno, la primera Constitución Política de Francia, la
división de poderes, la declaración de los derechos del hombre y del ciudadano. De la misma manera ejerció el poder con los
Jacobinos (Izquierda), con los Girondinos (Derecha), implementó el terror, ayudó
a Robespierre a llegar al poder, después se convirtió en el principal artífice
para que muriera en la guillotina, era un defensor radical de la República,
pero cuando Napoleón se coronó Emperador, Fouché terminó siendo Duque de
Otranto.
Se puede afirmar que
José Fouché es el alumno perfecto, ideal, puntual de Nicolás Maquiavelo. Cuando
tiene que mentir, traicionar, engañar, asesinar, aterrorizar, ser hoy
republicano, mañana monárquico, comunistas, capitalista, creyente, ateo, lo
hace de manera fría, calculada, y eficiente. Su ambición central es el poder,
porque sabe cómo todo político que adquiriendo el poder se obtiene casi todo,
dinero, mujeres, terror, propiedades, inmunidad, autoritarismo, todo tipo de
lujos, etc.
José Fouché siempre fue
un político camaleónico, para él, el resultado justificaba lo efectuado, nunca
tuvo límites: “Así sucede que a los pocos
meses se ha convertido el demonio Fouché en el ídolo de todos; pues, ¿qué
ministro o estadista será en todos tiempos y en todas partes el más estimado,
sino el que deje que hablen con él, que vea tranquilamente cómo se gana dinero
o incluso ayude a ganarlo, o a alcanzar cargos, que haga a todos concesiones y
que cierre benévolamente los ojos severos? ¿No es mejor comprar las
convicciones o conseguirlas por adulación, que sacar los cañones a la calle?
Conoce el flaco de la humanidad por el dinero, por el lujo, por los pequeños
vicios, por los placeres íntimos… Los grandes banqueros, perseguidos a muerte
hasta este momento bajo la república, pueden hoy acaparar y ganar dinero
tranquilamente; Fouché le proporciona noticias y ellos a él parte de la
ganancia. La prensa, que era bajo Marat y Desmoulins una fiera rabiosa y
sanguinaria, también ella prefiere las golosinas del látigo.”
A pesar de que José
Fouché fue un genio tenebroso, sutil, perverso, que ejerció un enorme poder, el
escritor Stefan Zweig sin defenderlo, trata al personaje humanamente. Zweig no
justifica las fechorías de Fouché, pero al presentarnos el difícil contexto
histórico en que le tocó vivir, automáticamente Zweig lo comprende. La complicada vida de su biografiado se convierte en
una angustia para el biógrafo, porque nos enseña Zweig qué el dilema de Fouché se puede definir en la siguiente circunstancia,
o le entras o no existes.
Mi estimado lector,
Stefan Zweig le tocó vivir el horror de las dos guerras mundiales, cuando llegó
a residir a Brasil, no tenía fe, por eso
a pesar de ver a Brasil como la tierra del futuro, se suicidó junto a su esposa
agarrados de la mano, sin embargo, nos dejó una nota que define su postura y grandeza: “Antes de partir de la vida, con pleno
conocimiento, y lúcido, me urge cumplir con un último deber: agradecer
profundamente a este maravilloso país, Brasil, que me ofreció a mí y a mi
trabajo una estancia tan buena y hospitalaria. Cada día aprendí a amar más este
país, y en ninguna parte me hubiera dado más gusto volver a construir mi vida
desde el principio, después de que el mundo de mi propia lengua ha desaparecido
y Europa, mi patria espiritual, se destruye a sí misma. Pero después de los
sesenta se requieren fuerzas especiales para empezar de nuevo. Y las mías están
agotadas después de tantos años de andar sin patria. De esta manera considero
lo mejor, concluir a tiempo y con integridad una vida, cuya mayor alegría era
el trabajo intelectual, y cuyo más preciado bien en esta tierra era la libertad
personal. Saludo a mis amigos. Ojalá puedan ver el amanecer después de esa
larga noche. Yo, demasiado impaciente, me les adelanto”.
A pesar del final
trágico, Stefan Zweig nos regaló una obra titulada: “Momentos estelares de la humanidad”, él, sin duda alguna está
dentro de ellos.
Correo electrónico:
miguel_naranjo@hotmail.com