Los Políticos
Abogados
Por Salvador Muñoz
Una de mis grandes ilusiones en la vida era tener un
familiar doctor; otro, odontólogo; uno más, contador y rematando con un
abogado.
Pudiera decirse que mi vida es cuasi perfecta: Mi cuñada es
doctora; mi concuño, odontólogo ¡y mi esposa, contadora! ¡exacto! ¡No tengo
abogado!
La última vez que tuve que recurrir de un abogado, fue en mi
divorcio. Mi ex casi me pedía el 90 por ciento de mis propiedades, pero cuando
acudí con mi abogado ¡ja! Sólo logró el 50 por ciento de mis bienes… ¡el resto
se lo quedó mi abogado! (no es cierto… es una broma… lo aclaro porque capaz que
me demanda mi ex… y mi abogado)
Aun cuando suenan igual, no es lo mismo “Licenciado” o “Lic”
que “Abogado”. Creo que es a partir del arribo de Miguel Alemán Valdés a la
presidencia cuando se hizo moda entre las familias que hubiera un “Licenciado
en Derecho” y, por supuesto, ser “Lic” era tener un estatus… hoy en día, dijera
la magistrada Yolanda Cecilia Castañeda ¡cualquier pendejo es “Licenciado”!
Porque déjenme decirles que, no hace mucho, después de tantos años de estarme
chinga y chinga la mujer, pude alcanzar esa meta y tener ese documento que me
hace entrar a una élite especial en nuestra vida social y hoy, emulando a
“Chaparrón Bonaparte”, puedo citar: “¡Díganme licenciado!” Sí, estimado lector:
¡Saqué mi licencia para conducir moto!
Del Licenciado en Derecho al Abogado hay una distancia
abismal como de Xalapa a Veracruz… para un caracol.
Es seguro que tenemos muchos Licenciados pero pocos Abogados
y en medio de estos dos, una fauna muy conocida en barandillas, juzgados,
ministerios públicos y cárceles: ¡Los Coyotes! pero de estos amigos no vamos a
hablar.
El abogado es el que auxilia, el que aconseja, el que
defiende a quien se presume culpable hasta que se demuestra su inocencia…
bueno, es al revés el dicho, pero lo más común es que en primera instancia,
todos te señalen culpable.
Hay Licenciados en Derecho que jamás han ejercido la
abogacía porque encontraron su pasión en otras áreas ajenas a lo que parece ser
la esencia de su carrera. Algunos se volvieron Políticos. El ejemplo de ello es
Héctor Yunes Landa, quien el pasado sábado recibió por parte del Instituto Nacional
para la Celebración del Día del Abogado (INCDA) el reconocimiento Honoris
Causa. Y dentro de ese escenario, igual destaca el mismo reconocimiento al ex
comisionado Nacional de Seguridad Pública, Manuel Mondragón y Kalb, quien es
médico cirujano, egresado de la UNAM.
En fin… ya para rematar, rindiendo honores a esa noble labor
que es la abogacía así como a la carrera de Derecho, va mi Top 10 de Abogados
con una mención especial a algunos amigos que, ante mis dudas, siempre tienen
un espacio, un lugar, un momento para aclararlas con suma paciencia: Jorge
Reyes Peralta, José Luis Enríquez Ambell, Vicente Luna y por supuesto, Domingo
Yorio Saqui, mis abogados periodísticos:
* En el número 10, tenemos al Abogado que sacó de tremendo
atolladero a Raúl Zarrabal Ferat ahora que lo estaba apretando el Orfis… claro,
el reconocimiento es “Honoris Causa” porque no es Licenciado en Derecho, sino
en Contabilidad… nos reservamos el nombre pero es seguro que el diputado se lo
haga saber.
* En el número 9, aparece Osiel Castro de la Rosa, quien
igual se hace merecedor del “Honoris Causa” en nuestra mención dado a que él es
Ingeniero Químico Industrial, pero todo mundo dice que por una letra y es
Abogado… claro, no es lo mismo “aBogado que “aHogado”...
* En el número 8, Luis Alberto Viades, de los más connotados
Abogados Laboristas, a quien en materia de Seguridad, para evitar llamadas de
extorsión, le pidieron sagaces intelectuales de SSP ¡que quitara sus datos del
edificio donde despacha en Xalapa!
* En el número 7, Diana Coq Toscanini, una copia del
“abogado Paul Goodman” (Breaking Bad); polémica, a veces con más prensa que con
leyes, pero en la mayoría de los casos, efectiva… ¡y en efectivo! Digo, se ha
de saber valorar.
* En el número 6, Reynaldo Escobar Pérez, abogado de los
pobres… sí, de los pobres encuerados de los 400 Pueblos; férreo perseguidor de
la Libertad de Expresión, si no, “remember” Tlacuilo y Javier Hernández
Alpízar.
* En el número 5, Luis Angel Bravo Contreras, nuestro fiscal
en Veracruz, quien supo defender su nombramiento como tal, pese a dos
averiguaciones previas que dormían el sueño de los justos...
* En el número 4, Sergio Vaca Betancourt, un abogado que era
dolor de muela para el Gobierno estatal y cualquier entidad pública o política…
lástima que ya hubo profilaxis y hasta endodoncia porque ya no se le ve...
* En el número 3, Jorge Reyes Peralta, un auténtico Abogado
del Diablo que raya casi en Santo, como Judas Tadeo, abogado de las causas
perdidas, desesperadas o imposibles...
* En el número 2, Jorge Winkler, quien salta a la fama al defender a la funcionaria y
columnista Maryjosé Gamboa, quien atropelló a un peatón allá en Boca del Río...
* En el número 1, Jaime Téllez Marie, quien en un hecho
fuera de lo normal, se convierte en juez y parte en el caso de Maryjosé Gamboa…
sus declaraciones lo delatan, y es natural, pues simplemente defiende a una
compañera del trabajo.
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