Los Políticos
De placas y eternidad
Salvador Muñoz
De Brasil a Costa Rica, para aterrizar en Veracruz…
No. No estoy dando el itinerario de Iván Vicente Alarcón
Cerda que ¿qué creen?: No se presentó ni lunes ni martes a la CMAS-Xalapa… al
parecer, problemas con su vuelo de regreso pero lo que implica que hoy, ¡lo
manden a volar!
Aunque no lo crean, pretendo hablar de la perpetuidad, de la
eternización o la inmortalidad…
Y claro, en estos momentos en que se vive el Mundial de
Futbol, es el marco ideal para muchos de pasar a la historia de un modo u otro…
sí, exactamente, como el caso de Alarcón Cerda, el funcionario que dejó la
chamba por ir a un Mundial… o como Jorge Alberto López Amores, el mexicano que
se aventó desde un barco a las aguas y nunca más apareció… o el grito que se
hizo famoso: “Eeeeeeee… ¡puto!”.... o el clavado de Robben y nuestra eliminación
del evento mundialista… hechos que de algún modo u otro, han de recordarse por
algún o mucho tiempo…
II
Hay un deseo oculto en la mayoría de las personas por la
perpetuidad. Quizás por ello haya hombres que gusten de pintarse las canas de
barbas, cabello y bigotes en aras de sentirse o verse jóvenes. Quizás por ello,
igual, haya mujeres que además de pintarse el cabello, usen botox, hilos rusos,
estiraditas de cachete, ceño y aplanaditas de patas de gallo, lipos y demás
menjurjes propios de las damas...
Pero eso es sólo en lo físico…
Quizás también en quienes escribimos, muy en nuestro
interior, haya ese deseo por la eternización en una frase, en un texto, en unas
palabras que desencadenen un hecho… y luego entonces, en alguna conversación,
escuchemos soberbios, engreídos, altaneros, ese “como dice fulano…” y el remate
con el enunciado que nos garantiza, quizás por un breve lapso en el universo,
un poco de gloria para sentir que flotamos…
III
En la mayoría de nuestros políticos, el deseo de perpetuar
se concentra en un solo objetivo: estar dentro del presupuesto. Y así, vemos
que ya fue diputado local, alcalde, legislador federal, que ya le dieron una
dirección, que ya es delegado, que ya es subsecretario y por los sexenios de
los sexenios…
Y cuando ya los vemos cascaritas, “ya más allá que p’acá”,
aparece su hijo o su hija, porque el político cree que tanto la inteligencia
como la política, es cuestión de genética… e inicia el ciclo de la perpetuidad
política.
Pero si va a algunos párrafos atrás, allá, donde inicio en
este tercer punto con “En la mayoría de nuestros políticos”, ha de observar que
doy opción a las salvedades… porque hay políticos que entienden esto como un
servicio, no como un modo de vida… por eso son inolvidables, perpetuos,
eternos…
Rafael Hernández Ochoa decía en alguna ocasión que no tenía
el suficiente cemento para hacer obras, “pero la política no es eso”...
¿Y qué tiene que ver todo este rollo mareador con Brasil,
Costa Rica y Veracruz? Primero, ya expliqué que en estos momentos, el país amazónico
es el sitio ideal para eternizarse; segundo: Costa Rica es punto a tratar en el
siguiente punto:
IV
Si bien Costa Rica ya hizo historia por pasar a cuartos de
final en este Mundial, su mención realmente es por la actitud del presidente
del país tico, Luis Guillermo Solís, quien hace unos días, por decreto
presidencial, estipula que en ninguna oficina de Gobierno ha de colocarse foto
alguna de él, y en cualquier obra que la administración realice, ninguna ha de
llevar su nombre ni siquiera en la placa de la inauguración, como una forma de
acabar con esa especie de culto personalista… ¿la razón? muy simple: toda obra
que hace cualquier gobierno, sea municipal, estatal o federal, se hace con
recursos del pueblo, no del funcionario en turno…
Recuerdo el caso de Boca del Río. Una de las primeras
acciones del alcalde Miguel Ángel Yunes Márquez fue retirar la placa
conmemorativa por los 25 años de fundación como Ayuntamiento. La razón:
Trabajos de mantenimiento al inmueble, dijo el alcalde; los regidores del PRI
argumentaron que se quitó porque allí estaban plasmados los nombres del
gobernador Javier Duarte de Ochoa y del ex alcalde Salvador Manzur. Revanchismo
o berrinchismo político.
De cierto modo, la perpetuidad de ambos políticos fue
interrumpida por el alcalde… de cierto modo, porque siempre habrá quien cuente
que a la entrada del Palacio municipal, un día, se quitó una placa…
V
Pero la relevancia del asunto es la actuación de un
presidente, Luis Guillermo Solís, quien sin grabar su nombre en letras de oro,
en placas de puentes, carreteras o edificios, ha de pasar a la historia siempre
bien recordado por ese asomo de humildad que lo aleja de los gobernantes de
nuestras “repúblicas bananeras” que estando tres, cuatro o seis años al frente,
se sienten todopoderosos poniendo su nombre con la idea de pasar a la
eternidad, olvidando que muchos de ellos, que ya han pasado, sin necesidad de
ver sus nombres en placas, avenidas, calles, escuelas u hospitales, se les
recuerda por corruptos, mentirosos y fraudulentos… ¿cuántos presidentes
recordó? ¿en cuántos ex gobernadores piensa? ¿cuántos ex alcaldes anatemiza? ¡Y
sin contar a los presentes que ya se nos hacen eternos!
smcainito@gmail.com