Otra prórroga
Brenda Caballero
¿Qué puede mantenerme
lejos de mis sagrados aposentos? Sólo Lolita. ¡Ahhhhh!, pero no sea usted mal
pensado. Lolita o más bien los Dolores del Servicio de Administración
Tributaria (SAT) al tratar de informar sobre mi contabilidad en la aplicación
Mis Cuentas.
Y digo” tratar”
porque el último día del mes de junio fue todo un caos para acceder a la
aplicación.
Le cuento: eran cerca
de las 23:30 horas cuando entré al portal del SAT, a la pestaña Mis Cuentas;
sin embrago, una y otra vez me mandaba el mensaje “Con el propósito de
brindarle un buen servicio le informamos que el sistema se encuentra operando
con el máximo de usuarios permitidos, por favor intente más tarde”. ¡Tómala
pues! ¿Cómo cumpliremos con las obligaciones fiscales si al sistema ya no le
caben más usuarios? ¡Y eso que muchos siguen en la informalidad!
Así estuve como otros
quince minutos hasta que logré “accesar” por fin a mi cuenta que ya tiene más
cambios, como Mi información de perfil.
Otro de los cambios
lo anunciaba a las 18:38 horas de ese mismo día el SAT a través de su cuenta de
twitter, refiriéndose que ya estaba disponible la aplicación para realizar la
declaración bimestral del Régimen de Incorporación Fiscal.
¿Será por ello que
estaba totalmente saturado? ¿Qué pasará entonces cuando se conecten millones a
informar sus operaciones?
Si usted recuerda,
han pasado seis meses desde que el Régimen de Incorporación Fiscal (RIF) entró
en vigor y a la fecha ninguna persona hemos presentado declaración alguna.
Es más, se habla de
otra prórroga ¿otra? Sí, otra pues hace unos meses el SAT había indicado como
fecha límite el 31 de julio para presentar los tres primeros bimestres (enero-febrero,
marzo-abril, mayo-junio), pero ahora, las cosas cambian pues los contribuyentes
de RIF podrán presentar su declaración del primer bimestre hasta el 31 de julio
y el segundo y el tercer bimestre con una prórroga hasta el 31 de agosto.
Aunque no sólo eso ha
cambiado. A principios del año, la autoridad pedía a los contribuyentes que
tenían operaciones con el público en general, entrar a la aplicación de Mis
Cuentas y hacer una sola factura con RFC genérico. Ahora sólo se utilizará la
herramienta de facturar si el cliente lo pide. Ojo: aquí no importa el monto
mínimo, pues se tiene que facturar por cualquier cantidad.
Con respecto a los
gastos, también ha habido cambios. Durante los primeros meses se capturaban
todos los que teníamos facturados; ahora no, sólo se capturarán los que
tengamos sin comprobante, pues si damos nuestro RFC, inmediatamente nos lo
enviarán a la aplicación Mis Cuentas y los podremos visualizar en Consultas.
Luego entonces, mucho ojo con los gastos e ingresos que tengamos, porque
Hacienda también tendrá un control de los mismos.
Hoy en día, a
Hacienda ya no se le conoce por Lolita, pero con los Dolores que nos va a dar,
creo que resurgirá ese nombre.
Lo más chistoso del
asunto es que este año, los RIF no pagarán impuestos y sumarán casi ocho meses
de prórroga… la pregunta del millón es ¿se desquitará después Hacienda? Al
menos con los plazos, sí, porque después que haya terminado su sistema, no
habrá ni un día de prórroga para los contribuyentes. Con eso queda claro que
las prórrogas son para Hacienda, no para nosotros.