O P I
N I O N
Por:
Mario Javier Sánchez de la Torre.
- El
IPE (parte II)
Y como se esperaba, se aprobó la Ley del
Instituto de Pensiones del Estado. Con un total de 44 votos, 35 a favor y nueve
en contra, por parte de algunos de los integrantes de la LXIII Legislatura
local. Aprobación que se llevó a cabo dentro de un ambiente de inconformidad
por parte de los sindicatos magisteriales principalmente, que han manifestado
no haber sido consultados sobre la citada legislación, así como también de
comentarios de legisladores de partidos opositores al actual gobierno estatal.
La nueva Ley independientemente de que sus
agoreros tratan de hacerla aparecer como muy positiva para sus beneficiarios,
que son principalmente los trabajadores al servicio del Estado de Veracruz y de
algunos municipios, del todo no lo es así. Pues en lugar de haber tratado de
fortalecer económicamente a la institución a través de las aportaciones del
sector patronal, como debe de ser, ahora serán los “beneficiarios”, sí así es
que se les puede llamar, a los que se les aumenta la aportación del 11 al 12
por ciento sobre sus precarios e injustos
salarios que les han y continúan pagando las administraciones estatales
de esta entidad.
Por lo que respecta al discutido tema de la
edad para poder jubilarse, ésta, en la nueva norma pasa de 53 a 65 años. El
asunto quedó manejado así: los trabajadores que se dieron de alta en el
servicio antes del 1 de enero de 1997, tendrán derecho a una pensión por
jubilación a los 30 años de servicio y edad mínima de 53 años. Así como también
los trabajadores en transición que ingresaron al servicio antes del 26 de
noviembre del 2007, tendrán derecho a una pensión por jubilación al cumplir 30
años de servicio y contar con 53 años de edad. Es importante señalar que la
presente nueva legislación considera como “trabajador en transición” a quienes ingresaron al servicio en fecha anterior
a la entrada en vigor de la presente Ley. La que también considera que tienen
derecho a jubilación los trabajadores con 30 años o más de servicios e igual
tiempo de cotización al Instituto, que hayan cumplido los 65 años de edad.
Los citados son solamente dos de los temas
de interés para todos los trabajadores al servicio del Estado de Veracruz, que
la nueva Ley del IPE ha cambiado y no para su beneficio, pues ese uno por
ciento que aumentará la aportación y se descontará de los salarios y jubilaciones
de los “derechohabientes”, en la mayoría de los casos, meterá en problemas
económicos a estas familias.
En cuanto al aumento a la edad para la
jubilación, la problemática es otra que
debió resolverse desde hace ya algunos años. Por una parte con el aumento de
las aportaciones patronales, léase Gobierno del Estado y también previendo que
el promedio de longevidad en el país, o sea de nosotros los mexicanos, ha ido
en aumento, ya que de 60 años que se calculaba entre las décadas de los sesentas
y setentas, ahora en los inicios del año 2000, rebasa los 70 años para los
hombres y 75 para las mujeres. Pero lamentablemente no fue así y por ello se
llegó a la situación actual.
Pero independientemente de todo lo citado
el principal problema de la descapitalización del IPE, ha sido y
lamentablemente lo continua siendo, el alto grado de corrupción que ha imperado
en las administraciones estatales anteriores y también la presente. Pues
quiérase aceptar o no, la noble institución ha sido objeto de lo que se puede
llamar saqueo sexenal, desde hace ya varios años, ya que de todos es conocido
se le consideraba como “la caja chica” de esas y esta administración.
Pero como dice el dicho: todo por servir se
acaba y el dinero de los trabajadores del Estado de Veracruz, no se acabó. Se
lo acabaron. Esperemos que la creación del Comité de Vigilancia que contiene la
aprobada legislación, no vaya a quedar en solo eso. Una propuesta de ley y
realmente se llevé a la práctica por el bien principalmente de los trabajadores
del Estado de Veracruz y no de los servidores públicos que son los que lo han
saqueado. Hasta el miércoles. noti-sigloxxi@hotmail.com