TIERRA
DE BABEL
Jorge Arturo Rodríguez
El
cielo puede esperar
Temporada vacacional… para algunos, merecidas
o no. Para muchos otros ni saben que madres es eso, pos luchan todos los días
por un mendrugo de lo que caiga. Pero así estamos, pletóricos de desigualdades.
El ensayista Elbert Hubbard decía que nadie necesita
más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas. ¿Por qué será? El caso es
que, por lo menos, nuestro presidente Enrique Peña Nieto sí se tomará unas
breves –¿sustanciosas?-vacaciones, al igual que otros mandatarios estatales,
autoridades y políticos. Pos qué, el mundo gira y gira, México se mueve y se
mueve, y no pasa nada.
Que
los Estados de México, Chiapas, Jalisco, Puebla, Guerrero, Michoacán, Guanajuato,
Oaxaca, Veracruz y el Distrito Federal sean las entidades con mayor número de
menores de 5 a 17 años que trabajan, según la Dirección General de Servicios de
Documentación Información y Análisis (DGSDIA) de la Cámara de Diputados, pos
eso ya se sabe. ¿Y?
Que en el país tres
millones de infantes trabajen, de los cuales 39.1 por ciento no asista a la
escuela, es decir alrededor de 1.2 millones de niños y niñas, y que además
laboren en condiciones inadecuadas, eso también ya se sabe. ¿Y?
Que Oaxaca, Distrito
Federal, Estado de México, Veracruz, Jalisco, Guerrero y Sinaloa sean donde se
reportan el mayor número de quejas por partos mal atendidos, como se dijo en el
foro “Violencia obstétrica: Oportunidades y retos para la legislación y las
políticas públicas en México”, organizado en días pasados en la Cámara de
Diputados, y eso qué chingaos.
Que persista la
insuficiencia alimentaria en hogares de México, y el avión presidencial cueste
millones de dólares, pos qué importa. Si el cielo puede esperar, ¿acaso no
puede esperar nuestro –¿nuestro?- México minado de mil problemas?
Pero no hay que
amargarnos y aguar la fiesta, dicen. Que en Gaza hiele el infierno y no cuenten
con gasa, ¿qué? El mundo es una pestilencia. En lugar de balas de goma y gas
lacrimógeno, ¿por qué no nos disparan gas hilarante? Bueno, ya no les creemos a
los gobiernos y mejor nos carcajeamos.
Alejandro Jodorowsky refería
que el mundo anda mal, y apuntaba: “No podemos cambiar el mundo, pero podemos
comenzar a cambiarlo. No podemos cambiarnos a nosotros mismos, podemos comenzar
a cambiarnos. No podemos curarnos de golpe, podemos comenzar a curarnos. El
mundo es un eterno comienzo y hay que vivir el comienzo”. ¿Hay que empezar de
nuevo?
Los
días y los temas
Le pregunté a la
diputada Mónica Robles Bajaras sobre el Centro de Estudios para la
Igualdad de Género y los Derechos Humanos, y me comentó que ya se tiene a la
persona idónea (Martha Mendoza Parissi) para que lo dirija, luego de agotar
lo previsto en la convocatoria respectiva, y ahora “está en manos de
la Junta de Coordinación para que autorice la contratación y la instalación”.
Qué bien, la LXIII Legislatura local se anotará otro punto a favor.
Por cierto, saludable ha sido que la
diputada Ana Cristina Ledezma López haya fungido como secretaria de la Mesa
Directiva y continúe haciéndolo en la Diputación Permanente, porque le ha
impreso un aire fresco y de buena lectura a los diversos e importantes asuntos
que desahogan.
De cinismo y anexas
Con eso de las
“vagaciones”, había una vez dos tontos que no se habían visto en todo el
invierno y le dice uno al otro:
- Amigo, ¿este verano
qué?
-Pues tengo ganas de
ir a París, como el año pasado.
-¿El año pasado
fuiste a París?
Y le responde el
tonto:
-No, pero también
tenía ganas.
Por lo pronto ahí se
ven.