Los Políticos
Veracruzilandia
Por Salvador Muñoz
Un manto cubría gran parte de la zona donde vivo en las
primeras horas de este 2014… “ojalá sea neblina”, pensé en voz alta pero una
vez que descendí del vehículo, me sorprendí: ¡olía a pólvora! Era increíble la
cantidad de tronidos, luces y papeles por todos lados de la calle… ¿hay algo
que justifique la basura en las calles y el parque de donde vivo? Sólo el
festejo de haber iniciado el año nuevo contaminando al por mayor…
II
Un amigo se dirigía a una fiesta en un rancho de por
Orizaba… iba con otro compañero de trabajo a bordo de un taxi. El asunto es que
no encontraban la ranchería a donde los habían contratado para animar la
fiesta: son payasos. Pues estuvieron dando vueltas por un camino, por otro,
cuando por el retrovisor, el taxista vio acercarse una camioneta a gran
velocidad y se abrió para que pasara pero ésta, en lugar de seguir su camino,
se le cierra y de ella descienden unos hombres armados que cuestionan qué
buscan por esa zona… al explicarles que van a una ranchería, que son payasos,
la respuesta fue una: ¡suban y regresen a Orizaba! mientras que las armas los
apuntan.
El susto y una decisión: ¡Ya no salir a ninguna ranchería!
III
Ya lo había escuchado antes… hoy lo volví a escuchar. Antes
de fin de año, es común que se ponga en venta unidades automotoras. Para ello,
mucha gente recurre a poner el signo de pesos en la parte posterior del carro
así como un número telefónico para los interesados en preguntar el costo del
vehículo. Alguien llama y pide el precio. Lo oye y le atrae la oferta. Concertan
una cita, que por lo regular es en la casa del vendedor. En un caso, a los
pocos días de que fuera visto el carro, éste, curiosamente, es robado. En el
segundo caso, cuando fue vendido el carro, el vendedor fue extorsionado vía
telefónica bajo el cuento de que su hija estaba secuestrada y le pedían una
cantidad similar al costo de la unidad vendida y un poco más. En el tercer
caso, fueron al domicilio del vendedor, lo amagaron con arma de fuego, pidieron
que se endosara la factura y se llevaron la unidad.
Los casos se dan tanto enfrente de mi casa como en zonas
residenciales… ¡vamos! ¡en cualquier lado de Xalapa!
IV
La tiendita pide traspaso. La robaron hace poco. No es la
única. La de la esquina, igual fue víctima de los ladrones. Dos cuadras arriba,
hay otro caso similar. Una conocida nos cuenta cómo un tipo con mochila al
frente y una pistola en mano, no sólo sustrajo la ganancia del día, sino hasta
otras cosas. No importa que haya protección, ante el amago de un arma, el
tendero termina por ceder a la amenaza y evita ser héroe.
Entro por el lomo que se mandó a hornear en conocida
panadería de esta ciudad capital. Lo primero que veo es ¡a mí mismo! Sí, una
pantalla al frente así como dos cámaras. Cuentan que es la segunda o tercera
ocasión que les roban, por eso pusieron esas cámaras que de cierto modo, es
seguro que pueden amedrentar a cualquier ladrón.
V
Son las seis y media de la mañana del primero de enero de
este 2014… las calles no están vacías. Hay movimiento de carros. Van veloces.
Se paran. Descienden familias, solitarios jóvenes, elegantes muchachas, a los
que la mañana los alcanzó en el festejo. No son los únicos… por las banquetas,
algunos con cerveza en mano caminan… he de suponer que a su casa; otros,
serpentean haciendo juegos malabares con sus pies, entre por el consumo del
alcohol y entre por el cansancio. Veo los primeros rayos del sol… el olor a
pólvora se ha disipado pero no así la cantidad de basura… pero, ¿quién se da
cuenta de la basura? ¿quién de la contaminación? nadie habla de inseguridad, de
miedo, de atracos, de robos… todo es prosperidad, progreso, buenos deseos y
desarrollo en este 2014… pienso que son las fechas propias que embriagan a la
gente para no ver por lo que me amargo… aunque temo lo peor: O soy un Grinch
incapaz de ver todas las bondades que el Estado nos brinda o Veracruzilandia es
una realidad que niego.