Números Rojos
Entre predial y
basura
Hacía mucho frío, sin
embargo, en la fila, ya había 6 personas formadas para pagar el Impuesto
Predial. De inmediato, tomé el lugar número 7 y en un dos por tres la hilera se
había incrementado en unas 20 personas aproximadamente. ¡Todos querían pagar
sus impuestos!
Una chica se acercaba
indicando que si teníamos rezago o éramos pensionados y jubilados no podíamos
pagar en ese módulo, sino directamente en Palacio Municipal.
Más de uno se
“desformó” y salió molesto, pues comentó que no se había hecho un aviso previo.
Mientras esperábamos
que el módulo iniciara operaciones, conocí a Don Luis, un maestro próximo a
jubilarse, quien en más de una ocasión arremetió contra la Reforma Educativa y
su creador, Kike Peña.
Le interesaba pagar
lo más pronto posible todos “esos impuestos” como el predial y la tenencia ya
que si no lo hacía, el guardadito que tenía para hacerlo se le iba a ir de las
manos y se iba a quedar “chiflando en la loma”. Incluso, ya había pagado el
agua anual, lástima que con la luz no pasaba lo mismo. Su amena plática hizo
más rápida la espera y por fin empezaron a cobrar.
Tocó mi turno,
predial y servicio de limpia pública: trescientos setenta y cinco pesos ¡con
descuento ya incluido por pagar a tiempo! Me despedí de Don Luis, y mientras
caminaba revisaba mis recibos y casi me infarto como Alma Muriel (que en paz
descanse) ¡pago más de servicio de recolección de basura que de impuesto
predial! ¡válgame Dios! casi 47 pesos más ¡y con descuento!
Y como creo que
cuento mejor de lo que escribo, ahí me tiene que al llegar a casa, saco todos
mis pagos de hace unos años, desde el año 2003 para ser exacta y revisando el
dichoso pago de la basura me doy cuenta que en ese año no había, sino hasta el
año 2005 cuando lo implementaron, y efectivamente, en ese año, pagué más de
basura que de predial, aunque sólo fueron 26 pesos con descuento, situación que
ha coincidido a través de los años siguientes, pues siempre he pagado más ¿Por
qué no me había dado cuenta antes? pensé, ¿descuido? Tal vez, aunque realmente
ahora siento más la crisis que en aquellos años; hoy, el dinero ha perdido su
poder adquisitivo y alcanza menos, por lo que pagar un peso adicional hoy en
día se siente más.
Como ya estaba muy
caliente con eso de los pagos del impuesto predial y de la basura, que saco mis
pagos archivados y que me pongo a hacer una tablita comparativa de diez años,
descubriendo que, mientras hace una década, entre un año y otro, el impuesto
predial subía aproximadamente cinco pesos; los últimos tres años, el incremento
en este gravamen fue de 7 pesos y varios centavos, con descuento por pago
anticipado.
No así la basura, que
inicialmente se llamó “Derecho de Limpia Pública”, nombre que cambiaron en el
2009 a “Derecho por Servicios de Recolección, Transporte y Disposición Final de
Derechos Sólidos”, y pues con toda razón hasta ganas de reclamarle al
Ayuntamiento daban, pues según la Constitución todos los mexicanos tenemos
derechos, luego entonces ¿Por qué pagar el derecho de la limpieza? Solo faltaba
que nos dijeran que es para comprar jabones y detergentes para dejar reluciendo
de limpio.
Para el 2014, la
situación no ha cambiado, aunque el valor catastral de mi vivienda sigue siendo
igual que hace diez años, yo pago más por lo mismo, “con otro” adicional de
basura, más caro que el mismísimo impuesto predial.
Cuánta razón tiene
Don José Alfredo Jiménez en su canción Camino de Guanajuato cuando dice
“No vale nada la vida, la vida no vale nada” porque si la vida no vale nada, a
estas alturas mi vivienda menos… ¡Hasta recoger la basura sale más caro!
Email: caballero_brenda@hotmail.com