O P I
N I Ó N
Por:
Mario Javier Sánchez de la Torre.
-
La aclaración de
Silva.
-
Los esquiroles de
la política veracruzana.
Después de la confusión que se ha
presentado en el medio político y en los medios de comunicación de esta entidad
federativa sobre la adecuación que debe darse de la legislación estatal en
materia política-electoral, con la reforma constitucional federal de la misma
materia, solamente puede calificarse como además de oportuna, muy necesaria, la
aclaración hecha al respecto por el coordinador de Comunicación Social de la
administración estatal, Alberto Silva.
Intervención que dejó aclarado que la
Iniciativa con proyecto de Decreto del Nuevo Código Electoral del Estado de
Veracruz, fue la que envió el Ejecutivo del Estado y se le dio entrada en la
LXIII Legislatura de Veracruz y que contempla en términos generales los
siguientes temas: candidaturas independientes para las elecciones de
gobernador, diputados locales y alcaldes; reducción a la duración de las
campañas para gobernador a 60 días, diputados locales y alcaldes a 30 días; por
lo que respecta a la equidad de género, la obligación de los partidos políticos
de postular a los cargos de elección popular un 50 por ciento de hombres y un
50 por ciento de mujeres; el establecimiento de límites a la sobre
representación; el replanteamiento del funcionamiento del elefante blanco
denominado Tribunal Estatal Electoral; la adaptación del acceso a la radio y la
televisión, al financiamiento público y límites al financiamiento privado.
Como se aprecia en lo citado, algunos de
estos temas ya están incluidos en el Código Electoral para el Estado de
Veracruz de Ignacio de la Llave vigente, pero que por razones de adecuación
también se incluyen en la Iniciativa de Decreto mencionada.
En cuanto a lo propuesto por el legislador
panista Julen Rementería del Puerto, se tienen los siguientes puntos: la
homologación de las elecciones de gobernador, diputados locales y alcaldes, con
los procesos federales, lo que tendrá como consecuencia el tener que elegir a
un gobernador con duración de 2 años (2016 -2018), así como también a diputados
locales (2016 -2018) y quedar con alcaldes que tengan una duración de solamente
un año (2017 – 2018).
Posición que todo parece indicar apoya en
gran parte el Partido Movimiento Ciudadano. Por lo que respecta al Partido de
la Revolución Democrática, la propuesta coincide en parte con la forma en que
Dante Alfonso Delgado Rannauro, llegó a ocupar la gubernatura de Veracruz, al
solicitar permiso para ausentarse del cargo el gobernador en funciones en ese
entonces don Fernando Gutiérrez Barrios, al haber sido invitado por el
Presidente de la República de esos años, Carlos Salinas de Gortari, para que
ocupará la Secretaría de Gobernación. La diferencia de la actual propuesta del
PRD, con la que permitió llegar a Dante Alfonso
ocupar la posición de Ejecutivo del Estado, es que ahora se solicita que
haya un gobierno de coalición, situación que no sucedió en aquel entonces.
Como puede apreciarse en todo lo que ha
estado llegando a la LXIII Legislatura, lo que ha causado polémica, confusión y
descontento es lo propuesto por el panista Rementería del Puerto, así como
también la posición perredista, independientemente de que también el Movimiento
Ciudadano en parte está con ellos. Posiciones que nos llevan a plantearnos a
todos los ciudadanos varios
cuestionamientos: ¿A quién beneficia una gubernatura con una duración de 2
años? ¿Qué beneficios aportarían al Estado legisladores de 2 años? ¿Para que
servirá tener Presidentes Municipales de 1 año?
Realmente la propuesta del panista carece
de sentido en todos aspectos, pues mientras se está llegando por medio de la
reforma constitucional discutida a la
reelección de legisladores, senadores y alcaldes, por considerar que los
periodos actuales no son suficientes para llevar a cabo un buen gobierno -como ejemplo está Veracruz con sus
actuales alcaldes con periodo de 4 años-
el aprendiz de político porteño propone lo contrario. Situación que pone
bajo la lupa del sospechosismo que su propuesta es un mandato de quien o
quienes en esta entidad no quieren soltar el “pinche poder”, por el miedo que
tienen de poder llegar a ser enjuiciados.
Situación la anterior que seguramente debe
darse en el próximo proceso electoral estatal en el cual llega a su fin el peor
gobierno que ha tenido Veracruz y que todo indica será relevado por los más
temidos contrincantes políticos que tienen la administración estatal anterior y
su continuación.
Situación que queda más en evidencia al
consultar el Artículo 116, fracción IV, de la Constitución Política los Estados
Unidos Mexicanos que dice: “Las Constituciones y leyes de los Estados en
materia electoral garantizarán que: a) Las elecciones de los gobernadores, de
los miembros de las legislaturas locales y de los integrantes de los
ayuntamientos se realicen mediante sufragio universal, libre, secreto y
directo; y que la jornada comicial tenga lugar el primer domingo de julio del
año que corresponda. Los Estados cuyas jornadas electorales se celebren en el año de los comicios federales y no
coincidan en la misma fecha de la jornada federal, NO ESTARÁN OBLIGADOS POR
ESTA ÚLTIMA DISPOSICIÓN”.
Mismo sospechosismo que permea la
propuesta del esquirol del perredismo veracruzano, su dirigente estatal, siendo
en este caso más evidente por donde viene la cuestión.
Después de analizar la situación, la única
conclusión a que se puede llegar es que la política partidista veracruzana está
ocupada en importantes posiciones, no por políticos, sino por una serie de
oportunistas que ya en algunos casos ni siquiera les preocupa su partido, sino
solamente el beneficio personal. Los ejemplos aquí están. Hasta el miércoles. noti-sigloxxi@hotmail.com