Ricardo Vázquez Salazar
Migración infantil, tema espinoso
La migración infantil no es un tema nuevo, sin embargo, es un fenómeno
que va en aumento como lo ha señalado la Unicef y otros organismos
internacionales calificados; catalogado como una anomalía cruda y lamentable
por tratarse de menores de tan corta edad que arriesgan su vida, lo que nos
lleva a pensar que es tan sorprendente la mentalidad de los niños de hoy en
día; son tan fuertes sus motivos que los lleva a aventurarse sin acompañamiento
para lograr llegar a los Estados Unidos.
Decenas de miles de infantes son detenidos cada año por efectivos de la
Border Patrol; tal es el caso del niño Alejandro de tan solo ocho años, que
aparece en una imagen que dio la vuelta al mundo, tomada
por la fotoperiodista del New York Times, Jennifer Whitney, en la que
se observa el momento en que un agente de dicha corporación verifica el único
documento con el que cargaba el pequeño: su acta de nacimiento.
La migración infantil es un fenómeno tan cruel que no da lugar a la
indiferencia, ese debió haber sido el motivo para que el comunicado dominical
del día de ayer abordara el tema titulado: “De la migración de los niños a la
crisis humanitaria”, emitido por el presbítero José Manuel Suazo Reyes,
director de Comunicación Social de la Arquidiócesis de Xalapa, al indicar:
Es un hecho que muchos migrantes
adultos, que viven y trabajan en Estados Unidos se separaron de sus familiares,
obligados por diversas situaciones, la más común es la falta de empleo o de un
trabajo bien remunerado, en este sentido la razón de la migración es para
buscar un mejor futuro que ofrezca mayores posibilidades económicas. Las
personas se arriesgan y dejan su casa para buscar el país de las “muchas
oportunidades”.
- Otra razón que ya se está haciendo
común en México es el terrible flagelo de la violencia y la inseguridad. La
violencia ha destrozado y dividido a muchas familias. Muchos tienen que
abandonar sus campos, sus propiedades y sus familias, porque está de por medio
la integridad de sus vidas o sus familias. Las extorsiones, los secuestros, los
asaltos y la violencia generalizada es una máquina que produce también
migrantes y no parece haber nadie que lo controle. La gente se tiene que ir
porque no pueden soportar más la situación. Y si a esto le agregamos el enfado
social y los desencantos por la corrupción por parte de los que dirigen los
destinos de nuestros pueblos y los servidores públicos, el escenario entonces
se vuelve más desafiante.
Al ser detenidos en la frontera, se
agrava su situación al querer devolverlos ya que no hay persona alguna para
entregarlos en custodia y devolverlos a su lugar de origen; la situación se
puede hacer más delicada si estos menores caen en manos del crimen organizad,
en la trata de personas, explotación sexual o la incorporación a actividades
ilícitas. Lamentablemente no existe en nuestros países un sistema de seguridad
social y familiar que responda con programas de atención y formación a muchos
niños huérfanos, niños abandonados por sus padres o dejados en custodia.
El comunicado dominical concluye al hacer mención de la Declaración
Conjunta de los obispos de Estados Unidos, México, El Salvador, Guatemala y
Honduras, del pasado 10 de julio de 2014, en la que han solicitado al gobierno
de Estados Unidos emitir una declaración de crisis humanitaria, con la
esperanza de que haya una corresponsabilidad regional y compromiso para
implementar medidas integrales y articuladas para garantizar el interés
superior del niño y adolescente.
Sin que haya necesidad de agregar más, contundente sin duda el mensaje
dominical emitido por Suazo Reyes, que hoy ocupa el lugar que dejó el padre
José Juan Sánchez Jácome, quien durante casi siete años desempeño un buen papel
como vocero de la Arquidiócesis de Xalapa, de manera objetiva, aunque en muchos
casos sus comunicados resultaran incómodos para algunos.
rvazquez002@Yahoo.com.mx