Al Estilo Mathey
"Día del Padre, irremediable recordar a Don José
* Hombre que enseñó a sus hijos los valores de la vida
*Nuestro “Poeta de la Soledad” intentó vivificar la familia
Por Gustavo CADENA MATHEY
Buen día, apreciado lector:
por el “Día del Padre”, saludos y mis respetos a los que lo han sabido ser, incluso aun no siendo padres biológicos.
Por el Día del Padre, la memoria me lleva a José Antonio Cadena Constantino, hombre de mil oficios y corazón grande. Carpintero, fotógrafo, encuadernador, fontanero… nada se le atoraba. Con su esposa Soledad, hija de un francés de Hueyapan de Ocampo, formó una familia que aprendió a vivir con valores y unión.
Hijo de Lauro Taurino Cadena, hombre fuerte e inteligente que dejó huella como Jefe de la Guarnición de San Andrés Tuxtla, en la Revolución Mexicana y en la Isla de Tanaxpi, en Catemaco, “por sus servicios a la Revolución”, mi padre José Antonio heredó carácter y oficio. Carpintero, lanchero, electricista, albañil, fotógrafo, fontanero, encuadernador… nada se le atoraba.
Transmitió a sus diez hijos la convicción de que el trabajo dignifica y la familia sostiene. Conoció a empresarios y políticos de su tiempo, como Ángel Carvajal, gobernador de Veracruz.
Con su amada esposa Soledad, hija de un francés de Hueyapan de Ocampo, levantó una familia numerosa y unida. Y aunque en Acayucan sacrificó proyectos y hasta la casa paterna para que naciera “El Mensaje de Acayucan”, periódico “del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”, nunca dejó de creer que la familia era la verdadera empresa.
Ya un poco antes del ocaso de su vida, tras desempeñar tareas como delegado de Tránsito en el Puerto de Veracruz y otros municipios y culminar como Jefe del Bathey en el Ingenio de Cuatotolapan, en Covarrubias, se volvió poeta.
Tras la partida de Soledad, llenó cuadernos con versos que hablaban de amor, recuerdos y resiliencia. Así nació “El Poeta de la Soledad”, título que la familia le dio con cariño y un guiño de picardía.
Hoy lo recordamos como el padre que enseñó que la vida se enfrenta con trabajo, carácter y fe, pero también con humor y ternura. Porque si algo nos dejó claro Don José es que la seriedad no está reñida con la alegría.
A Dios gracias. Y no olvide, apreciado lector, mantener la armonía en su hogar, cuidar el agua y las plantas… y de vez en cuando, sonreírle a la vida, aunque se ponga seria.
cadenag838@gmail.com Premio Nacional de Periodismo 2022
