Opinión
Sheinbaum VS Ongs
Por Mario Javier Sánchez de la Torre
Una de las características que definen las intenciones de la llamada cuarta transformación (4T) desde su aparición en el ámbito nacional, ha sido el desmantelamiento de las instituciones de todos los niveles de gobierno del Estado Mexicano, así como también de aquellas organizaciones de la iniciativa privada y la sociedad civil que no le permiten libremente llevar a cabo sus principales objetivos que ha demostrado por sus acciones y resultados que son: ineficacia, corrupción, inseguridad e inestabilidad económica en todos los niveles.
Situaciones que comenzó a demostrar desde el principio del nefasto sexenio de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), con la desaparición de los fideicomisos existentes en la administración pública federal, aduciendo, sin demostrarlo hasta la fecha que había corrupción. Así como también quedando a deber a todos los mexicanos que hizo con los miles de millones de pesos que obtuvo con la cancelación de los fideicomisos, lo que es obligación investigar de la ineficiente Auditoria Superior de la Federación (ASF).
Después continuó con la desaparición de los importantes Organismos Autónomos, que además de las funciones regulación que realizaban en los diferentes aspectos de la vida nacional, el de mayor importancia que tenían era ser un equilibrio entre los tres poderes que constitucionalmente integran el Gobierno de México. En este caso el estúpido pretexto que puso para lograr su desaparición, fue el del alto costo de su operación para las finanzas nacionales, lo que contrasta con lo gastado en sus inútiles obras de relumbrón como: el subutilizado Tren Maya, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), en dónde su constructor dijo “que los aviones en el aire no chocan, porque se repelen” y la obra que es el emblema de la corrupción -por su alto costo de construcción- de la 4T, la Refinería Olmeca (Dos Bocas).
Para en el presente sexenio, siguiendo las “inteligentes” políticas públicas instituidas por AMLO continúe la Presidenta del país, ahora con la desaparición de los Organismos no Gubernamentales (Ongs). Que son asociaciones civiles sin fines de lucro que operan en el país con la finalidad de defender derechos, brindar apoyo social, de salud, de educación y del medio ambiente. Así como también a través de la organización de redes proteger y fortalecer el espació cívico, trabajando en favor del ejercicio de los derechos de participación, de la libre expresión y de asociación. Buscando el diálogo con las autoridades para que la sociedad mexicana pueda participar en asuntos políticos, económicos y sociales.
En México hay más de 40 mil Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC), enfocadas en apoyar a la población mexicana y principalmente a la clase más desprotegida.
Pero desgraciadamente para México y la población mexicana a partir del pasado mes de marzo, Sheinbaum Pardo a través del Sistema de Administración Tributaria (SAT), inició operaciones en contra de las Ongs que funcionan en el país. La forma, suspendiendo los permisos de donación para estas organizaciones de la sociedad civil, que es su principal mecanismo de manutención, aduciendo varios días después de haber iniciado con la tan baja acción, que algunas de estas favorecían el “desaparecido” sistema de contratación laboral conocido como “subcontratación o nearshoring”. Sistema de contratación laboral que AMLO utilizó en el Banco del Bienestar y con el personal de limpieza del Palacio Nacional cuando la ensució viviendo ahí y que no se sabe sí aún está práctica de contratación continúe en estos dos lugares.
Por el momento el SAT, organismo dependiente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), ha cancelado más de 100 permisos a estas organizaciones y algunas ya han sido dadas de baja. Acciones que Sheinbaum Pardo a tratado de justificar infantilmente, manifestando que la cancelación de permisos, así como de algunas Ongs no deben verse como acciones con tintes políticos, sino de tipo técnico fiscal.
Declaración que no debería haber hecho, ya que la deja muy mal parada entre los mexicanos pensantes y cultos, que es un gran sector del electorado y que no son tan incultos (así los califico siempre AMLO) como los seguidores del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
Entre los miles de Ongs que operan en México a continuación citamos algunas: Cruz Roja Mexicana; Fundación Carlos Slim; Fundación Telmex; Fundación Teletón; Fondo Unido México; Fundación Walmart de México; Amnistía Internacional México; México Evalúa; Mexicanos Primero y el Instituto Mexicano para la Competitividad, entre otros miles. Continuará Sheinbaum Pardo atacando también a estas Ongs. Usted qué opina estimado lector. Hasta el viernes.
























